Parque Rivadavia: del rock barrial a la cuna del trap

La cita era para el sábado a las 15 horas. Corrían tiempos en que palabras como portabilidad no eran de uso diario, por lo que los compromisos se asumían con 48 o 72 horas de anticipación y no había forma de cancelarlos; pero este no era el caso, ambos querían verse y lo sellaron a través del teléfono fijo que estaba en el comedor, al lado del tubo de rayo catódicos de 21 pulgadas. El punto de encuentro sería la plazoleta de Ramos Mejía, un lugar fácil de ubicar y reconocer, hasta para los adolescentes a los que el mundo se les empieza a abrir o iluminar como en un juego de estrategia.

Una vez colgado el tubo, el desafío era planear dónde ir ese día. Escarbando en su memoria, recordó haber escuchado nombrar más de una vez al Parque Rivadavia. Tenía poca información al respecto, pero sabía que quedaba en Caballito lo que le dio un poco de confianza, ya que Primera Junta o la estación del Sarmiento estaban dentro de la pequeña base de conocimiento de un pibe del conurbano, al que cruzar la General Paz le significaba un evento. Por medio de su hermano mayor, sabía que en ese parque hubo recitales de las bandas que le gustaban y también escuchó que había una feria con libros y otras piezas de colección. “En el ’96 se hizo un festival en memoria a Walter Bulacio, tocó La Renga, 2 minutos, Los Piojos, los Caballeros de la Quema, Todos Tus Muertos y unas cuantas bandas más, pero se pudrió todo en un momento y hasta hubo un muerto”, le contó su hermano refiriéndose al festival que organizó la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) para recordar al joven de 17 años que murió en manos de la Policía Federal cuando iba a un recital de Los Redonditos de Ricota el 19 de abril de 1991, y que se vio empañado por enfrentamientos entre ‘tribus urbanas’. “Está buena la plaza, los recitales ya no se hacen más pero está muy bueno para ir a pasear, con un colectivo de acá estás a unas cuadras”, lo tranquilizó su hermano para que no renuncie a la idea de ir.

Ya estaba decidido, cuando se encontraran en Ramos le iba a preguntar si lo acompañaba al Parque, ya que quería ver si encontraba unos muñecos de los Simpson para una colección que fantaseaba tener. Ella aceptó con gusto y al llegar ingresaron por Avenida Rivadavia; inevitablemente lo primero que hicieron fue caminar por los puestos de libros. Historietas, libros antiguos, usados, amarillos, que despertaban curiosidad de solo verlos. Discos, videos, casetes y algunos muñecos de colección formaban parte del recorrido, y a pesar que el Homero que quería no estaba, a esa altura poco importaba ya. Entre la discografía inédita —pirata para algunos, rarezas para otros— encontró lo que validaba la versión de su hermano: “Homenaje a Bulacio Pqe. Riv. 96”. Era la caja de un VHS con una etiqueta escrita a mano que parecía más un adorno del puestero que un producto a la venta. “Tenía 3 DVD, pibe, pero ya volaron, calculo que para la semana que viene me harán más copias, tengo pedido ese y unos recitales inéditos de Los Redondos, si querés pasate que seguro algo habrá”, le dijo el puestero sin que él emita palabra, aunque su mirada fija al casete delató su interés.

La caminata continuó por los caminos que guían a una vuelta completa al Parque, unas mesas con un tablero de ajedrez impreso llamaron su atención por ser algo que en las plazas que frecuentaba no había. Pasaron un monumento imponente dedicado a Simón Bolívar y una especie de anfiteatro, donde había gente bailando rock con un bafle y un maestro de ceremonia que invitaba a sumarse a cualquier transeúnte. La vuelta finalizó en un típico banco de plaza con el maridaje de un bombón helado y una charla eterna de vaya a saber qué; lo único perceptible era que los nervios no le permitían quedarse callado.

El tiempo pasó y él va en su auto escuchando con cierta nostalgia las mismas bandas que tocaron en ese recital del ’96, su hijo desde el asiento trasero pone cara de fastidio y se distrae con el teléfono celular. “¿Pa, puedo ir al Quinto el sábado?, solicitó permiso el niño. “Recién vi que este sábado se hace”, continuó. “¿El quinto, qué es eso?”, buscó entender a lo que se refería su hijo. “El Quinto Escalón, pa. Es una competencia de freestyle gigante, por lo que están diciendo en las redes es de las últimas que hacen ya, por eso quiero ir. No pasa nada, puedo ir con los chicos, con un colectivo de acá estamos a unas cuadras”, afirmó el niño con tono tranquilizador. Esa justificación con tintes a deja vu no pasó por alto para él. “¿Así que un colectivo los deja, dónde es?”, preguntó presumiendo –o deseando- la respuesta. “En el Parque Rivadavia, en Caballito”, informó el niño que vio por el retrovisor como se dibujaba una leve sonrisa en la cara de su padre. “Hagamos esto, yo te dejo ir pero con la condición de que yo también voy, no voy a estar encima de ustedes, pero quiero aprovechar para ver cómo es toda la movida esa y de paso recorrer el Parque que hace mucho que no voy, ¿qué decís?”, dijo con más entusiasmo en sus ojos que el propio hijo. “¿O sea que vamos en el auto?, ¡Buenísimo pa le aviso a los chicos!”, cerró el niño con la alegría de obtener el permiso y la garantía del traslado ida y vuelta.

En esa tarde que se convirtió en noche, el creador del evento, Alejo –que luego sería conocido en la escena urbana como YSY A-, presentó a nombres como Duki, Wos, Trueno, Klan, Replik, Ecko y tantos otros adolescentes, que con unos pocos años de vida empezaron a gestar lo que después fue una revolución en la cultura argentina; y él, en su rol de espectador/padre disfrutaba de esa atmósfera rebelde, contestataria, idealista y mancomunada; la misma que de púber leyó en la revista “Soy Rock” o en el suplemento “Sí” y luego corroboró en los recitales que asistió, la misma que pone play en el auto cuando va solo y se regala esos momentos de sana insurgencia, una dosis de juventud que el rock de hoy no le da.

Joven, esa es la palabra. Jóvenes eran los que en 1943 intercambiaban monedas o estampillas en la primera feria de numismática y filatelia de Buenos Aires, como también eran jóvenes los que gritaron que Walter no se murió y jóvenes son los que hoy le trajeron una bocanada de vida a la música local. Quizás por tradición, quizás por su ubicación estratégica en la Ciudad o alguna energía cósmica generada por la vasta bibliografía que atesoran los puestos, el perímetro delimitado por Rivadavia, Doblas, Chaco, Rosario y Beauchef, fue y sigue siendo ese punto neurálgico para la expresión cultural y el intercambio de ideas.

Esa noche llegaron a su casa y al otro día actualizó la música de su auto.

César Emiliano Gaetán

La presentación de Nicki Nicole en el programa de Jimmy Fallon, o el triunfo del trap argentino

Nicole Denise Cucco, más conocida como Nicki Nicole, pertenece a una camada de artistas argentinos cuyos grandes éxitos son caracterizados por integrar el subgénero del trap. Está camada está liderada por Nicki Nicole, Duki, Khea y Cazzu, entre otros  intérpretes que integran los puestos más altos de los portales musicales debido a sus canciones.

La trapera es oriunda de Rosario, Argentina.
Nicki Nicole, la primera artistas que se presentó en el programa de Jimmy Fallo.

El género urbano engloba distintos subgéneros, entre los cuales se encuentran el reggaeton, el rap, hip hop y por supuesto el trap, este último siendo un derivado del rap. Una buena parte del éxito conseguido por las canciones urbanas proviene de los países latinoamericanos. En esta parte del mundo fue en donde la música urbana logró posicionarse como un fenómeno cultural y comercial. En el ámbito cultural porque muchas obras se caracterizaban por reflejar el contexto sociocultural que vivían los propios intérpretes día a día, mientras que por el lado comercial, las canciones poseían un ritmo que invitaba a bailar y divertirse a los oyentes, más aún en bailes y fiestas. En cuanto al trap, su origen se remonta a la década del ´90. En Estados Unidos, un grupo de artistas comenzaba a mezclar distintos tipos musicales como el rap y sus derivados, con la música electrónica. La concepción del trap ya comenzaba a dar sus primeros pasos.

En este último tiempo, la producción del trap en Argentina, creció de una manera exponencial. La aparición de los traperos argentinos, como se los conoce a los productores de este género en nuestro país, generó un gran atractivo hacia el público, que en búsqueda de algo nuevo y original, adoptaron a estos artistas como lo más popular en la escena musical de Argentina. 

Como toda obra innovadora y diferente, el trap posee a sus detractores, quienes no le ven el atractivo o lo especial, sin embargo la aparición de Nicki Nicole en un programa tan reconocido a nivel mundial como lo es el de Jimmy Fallon, significa un gran triunfo tanto para Nicki como para todo el trap argentino, que día a día gana su merecido reconocimiento.

 

Alain Verdier, la revelación del trap uruguayo

¿Cómo fue venir a la Argentina?
Fue reloco, mi familia siempre me apoyó, era algo fuerte. Siempre la mejor, y mis amigos también, estaba esa incertidumbre de qué es lo que va a pasar, encima estaba solo…

 

Alain Verdier

¿Al primero que conociste en Argentina fue a Duki?
Si, el primero que me dio una mano fue Duki, yo saque un tema y el me lo reposteó y fue un boom. Me invitaron hasta los chicos de la revista Billboard a estrenarlo en su casa. El hecho de que me haya dado esa mano, me ayudó un montón. Estoy muy agradecido a él.

¿Vos también saliste del Freestyle?
Si, En Uruguay empecé a competir en el 2013, competencias como K.O. o el Callejón. No son conocidas, pero lo eran en Uruguay. A los 13 o 14 competía y ya producía en mi casa mucha música. Después me di a conocer, estuve mucho tiempo compitiendo, iba para todos lados, éramos cinco personas en cualquier compe, después me fui a la música.

¿Te hubiera gustado que en esos tiempos sea como lo es ahora? ¿Qué opinas del Quinto?
Me hubiera encantado, también ir al Quinto Escalón, era un sueño. Pero ir a otro país era recomplejo, era menor, había que hacer banda de tramites, hubiéramos fomentado mas la cultura, pero igualmente hubo una removida.  Hubo un año que ganaba todo, estaba en el nivel del Quinto, pero no se dio. Me sentía muy identificado con Klan, en el Halabalusa con Dtoke, Papo también me cebó mucho, ni hablar de Dam y Antwan. Me hubiera gustado conocerlos, pero igualmente una vez el Ysy, Iacho y Klan vinieron a Uruguay y pude verlos, se dio un lindo cruce.

¿Y competir en la a Red Bull?
Sinceramente me encantaría competir, pero ya no tengo esa mentalidad de batallas, yo soy de meterle mucho a las cosas, si me pongo para esa, le doy. Se puede dar. Realmente me encantaría, me quedé con las ganas de llegar a un escenario grande.

¿Cómo surgen tus canciones?
La gran mayoría de mis temas salen de un freestyle, eso ayuda un montón, ni pienso, me salen los temas de ahí, igualmente tengo un componente de racionalización. Pero eso ayuda un montón. De hecho, un tema mío salió de un free que me tiré en un vivo de Instagram junto a mis seguidores.

¿Tenes temas con gente de Argentina?
Hay algunas cosas, no se puede decir, tengo temas con Tiago, Diego, Knak y Diego YD, Dam, y varios con Frijo que todavía no salieron.

¿Cómo esta la escena uruguaya? Mesita y Pekeño 77 están rompiéndola
Sí, están muy bien, están hace años, a ellos los conozco hace cuatro años, está la mejor, hablamos de armar cosas, pero no se dio.

¿Hoy en día cuál es tu sueño en la música?
Mi sueño es llegar a la mayor cantidad de gente, la música es mi vida, yo cuando tenia 6 años ya tocaba el piano, batería y guitarra, en la escuela había un coro y yo estaba ahí, me escogieron para tocar en el teatro Solís, el más importante de Uruguay. Es mi vida esto, quiero compartírselo a todos. Cuando uno ama lo que hace y lo hace con corazón, a la gente le rellega.

¿Qué otro género harías y cuál te gusta más?
Rock escuche toda mi vida, el reggaetón me encanta, trap también, no me gusta encasillarme, me gustaría ir por todos lados, pero lo mejor es el Rap. Es ahí donde podes variar más con el contenido, no es como el Reggaetón que se centra en una única temática, muchas veces. Igual, lo mejor es expresarse con uno, con lo que uno quiere. Uno le habla al micrófono, al cuaderno, yo arenqué con Rap y creo que es lo que más me gusta.

¿Había productores en esa época?
Había, yo no conseguía gente que produzca cosas que yo quiera, así que yo me produje. Igualmente, tampoco había mucha gente que produzca. Pero bueno, por eso a los 15 arranqué con lo mío.

¿Mirás para atrás en tu carrera y que pensás o sentís?
Y pase por todo, grafitis en las plazas, competencias… y arranqué sin nada. Estaba en el estudio de mi casa con un micrófono todo con cinta y componiendo con una Laptop que se caía a pedazos, los parlantes hacían un ruido. Las condiciones eran una mierda, para decirlo en pocas palabras, miro para atrás y quiero llorar por todo lo que me pasó. Así produje mi primer disco cuando era pibe. En ese momento soñaba con todas las cosas que me están pasando hoy en día. Todo esta a mayor escala, es casi un sueño cumplido. Mis primeros temas lo hacía con el Audacity jaja, tocaba con el teclado los acordes, hacia todo de oído. Ahora es completamente diferente, nunca tuve nadie que me enseñara, siempre quise hacer lindas cosas, cosas que me gusten a mí, me costó la búsqueda del sonido, pero con el tiempo lo supe desarrollar y ahora me gusta como sueno.

Santiago Umbides
2° «B» T.N.

«Mugre»: Wos y el confinamiento social

El pasado 5 de noviembre Wos presentó “Mugre”, el primer tema con videoclip de su nuevo álbum con fecha de lanzamiento en 2021. El nuevo videoclip fue un éxito, ya que solo a diez horas de su lanzamiento llegó a un millón y medio de reproducciones en YouTube. Hoy casi llega a los cuatro millones y medio.

“Voy a hacer un temita relajado”, expresó en una historia de su Instagram días antes del estreno. “Me salió re intenso, nada que ver”, agregó antes de que se convierta en tendencia en Twitter en países como Argentina, Uruguay, México, España y Chile.

El nuevo tema de Valentín Oliva está basado en sentimientos y sensaciones que le tocaron vivir a lo largo del “Aislamiento social, preventivo y obligatorio”. “Mi alma se pone fea cuando el día amanece y el sol pregunta a gritos ¿hoy qué vas a hacer?”, describió en la primera parte de la letra, con producción musical de Evlay y la mezcla de Nico Cotton, en donde se mantiene un tono bajo.

“Esperanza que se pudre no dejes que sea costumbre”, es una parte del estribillo mientras en el videoclip filmado por Kevin Zeta y The Movement, Wos pasa de la parálisis que narra al comienzo producto de las angustias sufridas a la ciencia ficción. Además, “la peli”, como la llama Valentín en su adelanto en redes, contiene colores blanco y negro mientras que al final se utilizan colores distintivos de la ropa del cantante y fondos oscuros representando sus sentimientos.

Wos, el trapero del momento, ganador de cuatro estatuillas en la última edición de los “Premios Gardel” y nominado en los “Latin Grammy” como mejor nuevo artista, luego de un año atípico, escribe en función de lo que siente, y con el objetivo de sacar su nuevo álbum para 2021.

Natanael Tortosa
2° «B» T.N.

El Rap como canción oficial de la Liga Profesional Argentina

Nuevamente la música urbana argentina rompe una barrera, esta vez llegando a ser el tema solemne del Torneo Argentino.

Trueno, Bizarrap y Acru apreciando a la bombonera y el Quinto Escalón de fondo

“Antes no teníamos nada y ahora vamos por todo” es la frase que da comienzo a esta nueva obra musical protagonizada por Trueno, Acru, Bizarrap y Tatool. En los últimos años se pudo ver que en los acontecimientos deportivos  se dio lugar, en sus canciones oficiales, a los géneros Pop, Reggaetón, Cumbia o Rock… pero esta vez le tocó al Rap.

La dupla nunca antes vista de Acru y Trueno sale a la cancha, dos jóvenes que dejaron de ser promesas para ser ya jugadores establecidos. Metieron un debut inigualable, llegando a los primeros puestos en menos de un día. Un dúo con la juventud talentosa de Saviola y Aimar, allá por los 2000, y con un talento intacto como Palermo y Riquelme y por qué no históricos como un Maradona y Caniggia. Mientras tanto los que producen, analizan y aconsejan, son seguramente los mejores en su puesto actualmente, un Bizarrap a la altura de Bilardo o Menotti, que ya sabe que hizo historia y un Tatool, como un Muñeco Gallardo, un perfeccionista, ganador y que tiene mucho por delante.

“Mirando hice mía la grada” dice Trueno, reflejando que los pibes de las plazas a través de rimas están conquistando el mundo. Se puede apreciar luego de ese verso, como de fondo aparece una pequeña tribuna inventada en el legendario Quinto Escalón, la competencia de Freestyle que hizo ese fenómeno posible, que luego le daría lugar al monstruo del Trap Nacional. A su lado, una pantalla que visualiza grandes momentos del fútbol argentino, pero por un rato le dio lugar a los grandes del freestyle y la música urbana, entre ellos… Wos, Duki, Paulo Londra, Ysy A, etc.

“Acá los wuachos juegan para ganarse el pan, atrevidos anónimos goleando de local, Acru toca, Trueno mueve, no saben por dónde van, con actitud descarada de picarla en un penal” remarcan nuevamente, descarados, atrevidos y con hambre de gloria. Argentinos como el dulce de leche, que llegaron para ganarlo todo.

Santiago Umbides
2° «B» T.N.

Phontana, productor de Pininfarina Remix: «Todavía no termino de caer»

Tuvimos la oportunidad de conversar con uno de los productores del momento, miembro e FIM Records y creador de uno de los hits musicales de este año: “Pininfarina Remix” de Rei, Neo Pistea y Duki.

Tapa de la canción Pininfarina Remix

¿Cómo te trata la producción en tiempos de pandemia?
La  mayoría de los productores no se hacen problemas por el tema de la cuarenta, pero a diferencia de ellos, yo prefiero estar mano a mano con los artistas. A la hora de producir, esta situación no me viene muy bien. Para mí va más allá de mandar un audio y grabarlo, yo creo más en crear la música estando juntos. Si bien lo intenté y por ejemplo con Rei salió perfecto, no hay nada como juntarse a producir, es una magia diferente.

Cómo fueron tus inicios en la música
Según mi viejo, desde que agarré un disco de Los Beatles no paré. Desde ese momento comencé a consumir rock nacional e internacional. De ahí me fui a la guitarra, porque en el colegio me dijeron, «o la flauta o la guitarra», y no lo dude. Tenía como ídolo a Slash.
Con la producción fue a través de un amigo, después de que me mostró Skrillex, ahí comenzó todo. Partí del palo de la electrónica y el dubstep y me fui acercando al mundo de la música urbana, casualmente en ese mundillo conocí, aproximadamente en el 2013, a Omar Varela, Club Hats y Mykka, que hoy son los máximos exponentes de la producción musical urbana. Mis primeras producciones, previo a todo, fue con el Virtual DJ, flasheaba con esa.

¿Te acordás del día en que Duki y Neo los llamaron para hacer el Remix a Pininfarina?
Sacamos el tema en solitario y tenía su boom. En eso, a los dos meses me habla Rei y me dice que le habló Neo Pistea y le dijo “Bebeto, escuché Pininfarina, vamos a hacerle un remix, vamos hacerlo mundial”. Yo no lo podía creer, saltaba por toda la casa, en mi vida pensé que iba a hacer un tema con Neo, éramos dos escuelas diferentes, pero con Duki sí me veía. Estábamos haciendo el remix a distancia, lo de Neo era increíble, no teníamos que regrabar nada, era una cosa terrible, era como el capítulo de los Simpson que cae Bart y dice «esto es profesionalismo» (risas). A punto de terminar la canción, pum, mensaje de Duki a Rei, “Que hacés Bebeto, me gusta lo que venís haciendo”, Juli se le quedó hablando y le contó que estaban preparando algo con Neo y nos dijo de una “me sumo». Me encantó ese espíritu ranchero, yo no lo podría creer, tire el celular a la mierda, no podía ser tan loco, con Duko fue más selectivo el trabajo. Las partes de ellos la laburaron más con Danilo Montana, que cayó del cielo y aportó de todo.

¿Qué fue lo más impactante que te pasó con el éxito del tema?
Todavía no termino de caer con todo el éxito. Pero me pasaron muchas cosas, entre ellas te puedo decir el hecho de verme en la tele, programas que miraba de chico y ahora salía por lo menos mi nombre en la pantalla (risas). Yo me crie con mi primo viendo MuchMusic, MTV y llegar ahí fue como saldar deuda con mi yo del 2009. Otra cosa increíble es que cuando salió el remix, llegamos a tendencias en YouTube y Twitter, en minutos nada más, de hecho, ese día se trabó la página y estábamos más expectantes porque los números no se actualizaban. Otra cosa increíble que me pasó fue que apenas me levanté, mi mamá me llama a los gritos para que me acerque a la ventana… cuando me acerco, veo un auto en el quiosco de enfrente con Pininfarina Remix a todo lo que da, lo increíble es que había salido unas siete horas antes.

Hoy en día el casi toda la escena nacional tiene una relación estrecha con el Freestyle ¿cómo es tu caso?
Si bien empecé por el lado de la electrónica, desde el año 2013 estuve metido en el mundo del freestyle, yendo a las competencias de Castelar, a la Cara de Perro y ni hablar del Quinto Escalón. Pienso que el Quinto fue el puente hacia el éxito de hoy en día, el antes y después de todo, es mas grande que la Red Bull, sin dudas. Fue un evento de plaza histórico. Hoy me pasan situaciones como estar hablando con gente como Kodigo para hacer algunos temas, que no puedo adelantar, pero en su momento era mi ídolo de chico, lo faneaba un montón, repetía todas sus rimas y hoy estoy por sacar algo con él. Es algo muy loco. Todas las situaciones relacionadas al free. Antes nos juntábamos en una plaza tranquilos y de un momento a otros todo se volvió show, la gente les venía a sacar fotos a los “Rockstar del Quinto” y capaz, un día antes, había estado en tu casa o en algún lado ranchando.

¿Tuviste un acercamiento a algún artista referente previo a su éxito?
Con Duki, increíblemente, en tiempos del Quinto Escalón, allá por el 2017. Un amigo lo conocía y yo recién arrancaba a producir, hablamos un rato y teníamos pensado algo. Él no estaba pegado del todo, había sacado «No Vendo Trap”, “Level Up”, y al otro día saco “Y Si Te Vas” con Iacho. Estaba bastante posicionado. Yo recién arrancaba a producir, pero aun así estaba muy convencido de que algún día iba a sacar algo con el.

Santiago Umbides
2° «B» T.N.

EL CURIOSO INICIO DE BIZARRAP

Consolidado como el productor más importantedel género urbano de nuestro país, Gonzalo Julián Conde, o mejor dicho «Bizarrap», es un fenómeno de estos días que se impone en las plataformas musicales. Un genio que no conoce de limitaciones ni fronteras y día a día va rompiendo récords.

Bizarrap en su estudio de Ramos Mejia.


Con 22 años sigue residiendo en su casa de Ramos Mejía, lugar donde se encuentra su estudio y nace la magia. Otro pibe de barrio que llegó a las grandes ligas. Y detrás de su gorra, campera hasta el cuello y unas grandes gafas -algo así como su oufit que lo identifica o que tal vez intenta ocultar su apariencia -entiéndase al viejo estilo Kiss o Slipknot- hay un simple muchacho que logró lo inimaginable. Un artista que también se da el lujo de estudiar Marketing, un detalle que toma importancia a la hora de ver la escenografía de sus producciones

¿Su historia? parecida a tantos otros artistas, con algunos diferentes capítulos y un episodio en común con la mayoría: el «Quinto Escalón».

Desde muy joven quiso estar ligado a la música. Empezó a estudiar música a los 14, y a esa edad también a componer y tocar el piano. En su niñez era fanático de la música electrónica, y seguramente soñaba con ser una especie de David Guetta, pero eso, hace algunos años era un sueño imposible. Su conexión con ese género, que hoy la podemos ver un poco en sus sesiones, lo asemeja a la historia de otro gran productor histórico de la movida del Trap, Omar Varela de Mueva Récords. Pero esa es otra historia.

Como ya todos sabemos, el legendario Quinto Escalón fue la cuna de freestylers más grande de habla hispana, como también el culpable del fenómeno Trap en nuestro país. Muchas de las figuras de la música salieron de la histórica competencia de Parque Rivadavia en Caballito. Y podríamos decir que 9 de cada 10 cantantes de este género salieron de las batallas de Rap. Un fenómeno cultural que trascenderá el paso de tiempo.

La pregunta podría ser si Bizarrap también salió de tirar rimas en la plaza para llegar a ser lo es que. La respuesta es «No”. En aquel momento, allá por el año 2016, era tanto el fenómeno de las batallas que  cualquier contenido relacionado a ese mundillo, tenía éxito:  youtubers haciendo trucos de magia a los MCS, entrevistas, grabaciones del público en las jornadas, dibujos digitales, parodias y recopilación de rimas y momentos graciosos en los duelos. Esto último era llevado a cabo por Biza, quien apodó su contenido como «Combo Loco». Cada semana luego de que los videos del “Kingto“ se subieran a YouTube, los fans también esperaban este resumen gracioso de la fecha. El éxito era inmediato, en un nuevo mundillo como lo marca la historia, hay lugar para cualquier cosa que esté relacionada. Esta vez, era el humor, que poco a poco se hacía un nombre en la escena y conocía a los personajes con los que comenzaría el camino hacia el éxito, entre ellos Lit Killah, Ecko, Trueno, Duki y Paulo Londra.

Los sueños del joven productor no quedarían en aquellos minutos de risas, sentía que faltaba otro paso. Y fue así como llegó su primera obra musical. Sería un remix, el primer paso de su envidiable currículum. Aquella colaboración sería una cosa increíble del destino. El tema elegido sería nada más ni nada menos que “NO VENDO TRAP” del artista Duki, pionero y máxima figura del género. Aquel tema en solitario desencadenaría el fenómeno cultural del Trap. El primer tema de muchos, el que cambio el juego, un antes y un después. En el Reggaetón podríamos decir que la “Gasolina” de Daddy Yankee fue el determinante. En el Tango, «Mi Noche Triste» de Carlos Gardel cantando la canción de Samuel Castriota y Pascual Contursi. Por último podríamos agregar a «La Balsa» de Lito Nebbia y José Alberto Iglesias y la destacada interpretación de la histórica banda Los Gatos. Todos estos ejemplos, discutibles si lo que se plantea es si fueron o no los primeros temas de sus géneros, si traían algo diferente o si fue el que más impactó en la gente, resultan menos discutible si se plantea que fueron obras que marcaron el camino de una etapa importante en la música popular argentina e internacional. El nacimiento o confirmación de algo nuevo. Biza lanzó aquel remix que no paró de cosechar éxitos, porque justamente ese tema se asemaja a esos momentos que mencionamos. Luego siguieron otros remix, colaboraciones y su mayor obra, las Freestyle/Music Sessions. El camino de un gigante, que comenzó con recopilación de rimas graciosa y remixando el tema más importante del Trap argento, pero no sabemos dónde termina. 

Santiago Umbides
2° «B» T.N.