Siguen las Copas, pero no los argentinos

Se había vuelto una tradición y una linda costumbre. En las últimas diez ediciones de la Copa Libertadores siempre hubo al menos un equipo argentino entre los cuatro mejores del continente. Pero la racha se terminó. Atlético Mineiro eliminó a River y a Boca, San Pablo hizo lo suyo con Racing y Flamengo también con Defensa y Justicia. De esta manera, las semifinales del torneo de clubes más importante de la Conmebol no tendrán representantes nacionales por primera vez desde 2010.

En las dos últimas Copas, tanto el Millonario como el Xeneize se habían metido en el top 4. En la de 2020 el equipo de Gallardo había quedado eliminado contra el Palmeiras mientras que el de Russo quedó afuera ante el Santos. Y en 2019, directamente una de las semis había sido el Súper: River eliminó a Boca, que aún era dirigido por Gustavo Alfaro, en la Bombonera y pese a estar a minutos de dar la vuelta en Lima, perdió la final contra el Flamengo.

La edición de 2021 de la Copa Libertadores marcó, como nunca antes, la gran diferencia económica que existe entre los equipos de Brasil y los del resto del continente, incluidos los argentinos. Atlético Mineiro, Flamengo y Palmeiras acompañan a Barcelona de Ecuador en lo que serán las semifinales de la Copa libertadores de América. Por otro lado, en la Copa sudamericana, tampoco habrá representantes argentinos.

Pero, ¿Cuál es el mayor problema de esta falta de equipos nacionales en circunstancias decisivas de copas internacionales? ¿Qué diferencia existe hoy con Brasil en lo deportivo y económico?

Las razones de la supremacía son variadas: una liga muy competitiva, con un formato similar a la Premier League, en la que un número amplio de candidatos pelea temporada a temporada por el título. Materia prima privilegiada e ingresos por encima de sus rivales continentales. El brasilerao para muchos, es más importante que la copa libertadores, mientras que en la liga argentina existe una gran diferencia económica entre los clubes “grandes” y “chicos”, desde que la pandemia apareció que ningún club descendió al nacional B, por lo tanto, hay 26 equipos y en la próxima temporada se sumaran 2 más.

«Hoy los clubes brasileños tienen mayor potencial de inversión financiera que sus vecinos, inclusive pueden contratar protagonistas de otras selecciones sudamericanas», explica a la AFP el comentarista Leonardo Bertozzi, de ESPN.

«Las diferencias en los valores de los derechos de transmisión de la liga brasileña frente a otros torneos sudamericanos ayuda a acentuar esas diferencias, además de los contratos de mercadeo y publicidad», agrega. En 2019, la televisión repartió 1.052 millones de reales (253 millones de dólares al cambio promedio de ese año) a los clubes de primera división de Brasil, según el portal Globo Esporte.

Seguramente y teniendo en cuenta la economía que atraviesa hoy en día nuestro país, nos acostumbraremos a ver que los clubes argentinos ya no tengan un plantel con jerarquía para pelear grandes cosas, sino con jugadores que sean apuestas a futuro para generar ciertas ganancias.

 

Ramiro Pérez Ghirardi, 2b Turno Tarde.

No es «Santos» de mi devoción: la sorpresiva caída de un grande

Ariel Holan, ex-Defensa y Justicia e Independiente, con pasado reciente en Universidad Católica de Chile, era el técnico de Santos, pero no tenía buenos resultados, ya que acumulaba tres derrotas consecutivas y sólo había ganado uno de los últimos 7 partidos, una racha poco común tanto para el técnico como para uno de los finalistas de la última Copa Libertadores.

Más allá de los resultados negativos que arrastraba, la decisión de renunciar a su cargo no fue casual y, aunque el DT recibió amenazas de los hinchas, se cree que el detonante fue el desarme del equipo en plena temporada, como fue el caso de la venta de Jefferson Soteldo.

La pregunta es, ¿cómo llega un gran club como Santos a tal situación y deja caminar por la borda a un emblemático entrenador? La situación es que la junta retrasó en este mes de abril el salario tanto de algunos jugadores, como del cuerpo técnico. El equipo donde surgieron Pelé, Neymar y Rodrygo navega hoy en medio de la peor crisis financiera e institucional de su historia reciente.

La delicada situación del club, que supo dejar su huella en el fútbol mundial, tiene todos los ingredientes para la crónica de una «muerte anunciada». Las urgencias vienen porque la FIFA ha empezado a aplicar sanciones ya que Santos tiene prohibido actualmente fichar a nuevos jugadores y, de no resolver sus compromisos, le podrían quitar puntos hasta en el próximo campeonato.

 

Bruno Mariano, Calabrese Marcos, Gaetán César.