A 34 años de la última conquista mundialista de la Argentina

El pasado 29 de junio se cumplió un nuevo aniversario de la última conquista de la selección argentina en un Mundial. México ’86 fue la última vez que la albiceleste tocó el cielo con las manos. Una generación que dio todo por traer nuevamente la copa a nuestro país, el sacrificio de un plantel encargado de devolverle la alegría a nuestro medio.

Aquella competición pareció estar hecha para el final feliz que se terminó dando. Rodeados por las críticas de una clasificación agónica, el plantel de la albiceleste disputó ese Mundial mentalizados con traer al país el trofeo y así fue, con Carlos Salvador Bilardo al mando, superaron la fase de grupos sin conocer la derrota, un empate ante una poderosa selección italiana encaminaba a la selección a rumbo a la etapa de eliminación directa.

En octavos de final, la Argentina se midió ante Uruguay, después de lo que fue la edición de

1930 se volvía a dar el clásico rioplatense en un Mundial. La selección charrúa no venía bien, dos empates y una goleada ante Dinamarca lo clasificaron último de su grupo con solo 2 puntos. Sin embargo, era un clásico y se tenía que jugar como tal, el capitán argentino Diego Armando Maradona, como en todo el mundial, fue una dolor de cabeza para la «Celeste» y en aquella ocasión no fue menos. Con un gol de Pedro Pasculli en la primera mitad, la Argentina se colocó en los cuartos de final.

Llegó Inglaterra, en un partido que se vivió mucho más por lo que había sucedido cuatro atrás con la Guerra de Malvinas. Lejos de eso, el partido dejó algunas de las postales que se guardaron en la memoria de todos los amantes del fútbol, nuevamente Diego Armando Maradona sería el protagonista, con la tan polémica, pero recordada “Mano de Dios” y uno de los mejores goles que se vieron en la historia de los mundiales, la Argentina se sobrepuso por 2-1 ante la selección europea.

Cada vez faltaba menos para regresar a una final del mundo, Bélgica era el rival para las semifinales que días atrás había eliminado a España en los penales. En aquel partido se vio una de las mejores versiones de la selección de Bilardo, que fue encontrando el equipo en el transcurso de mundial. Bélgica tenía un plantel interesante,
de los mejores de Europa, pero nada pudo hacer ante la garra y el juego de Argentina que con un doblete de Maradona se llevó la victoria por 2-0. Y finalmente, después de ocho años, volvía a una final de la Copa del Mundo, donde esperaba Alemania Federal, luego de derrotar a Francia, también, por 2-0.

La final se disputó en el mítico Estadio Azteca ante aproximadamente 114 mil espectadores, Alemania venía de ser subcampeón del mundo en la edición de 1982, por lo que iban a hacer lo imposible por llevarse la copa que no conseguían desde 1974.

El “Tata” Brown, con el brazo derecho dislocado y la remera agujereada para poder apoyar su dedo, era la viva imagen de la selección en aquella final. El defensor fue el encargado de abrir el marcador poco después de los 20 minutos; un magnífico contragolpe creado y definido por Jorge Valdano parecía sentenciar la historia a los 10 minutos del segundo tiempo. Aunque la ventaja del conjunto nacional era amplia, Alemania no bajaba los brazos y a 15 minutos del final descontó el encuentro y 5 minutos después puso el empate en el marcador.

Cuando el partido comenzaba a cerrarse y el conjunto europeo no aflojaba, Maradona volvía a vestirse de mago y filtró un pase que dejó a Jorge Burruchaga prácticamente mano a mano con el arquero germano, que no pudo frenar el lanzamiento cruzado que puso el 3-2 definitivo.

Argentina alcazaba por segunda y última vez un mundial. 34 años pasaron de aquel mágico 1986, el avance de la historia no fue tan benévolo con el seleccionado nacional que jamás volvió a tener un plantel como el de aquellos años, la base del equipo se mantuvo hasta la edición de Italia ’90, donde la albiceleste alcanzó el subcampeonato,
pero luego de aquella Copa costó mucho volver a formar una selección capaz de pelear.  Siempre se formaban grandes planteles, pero los trofeos no llegaban. La edición de 2014, cuando Alemania se impuso por 1 a 0, resultó el regreso a una final mundialista que hoy sigue doliendo en el hincha argentino.

Autor: Agustín Martínez

A 16 años del debut de Lionel Messi con la camiseta argentina

El inicio de la carrera de Lionel Messi con la camiseta celeste y blanca se dio en el estadio «Diego Armando Maradona», en la cancha de Argentinos Juniors, el 29 de junio de 2004.

El partido fue un amistoso entre el Sub 20 argentino frente a la Sub 22 de Paraguay, en el que el 10 de la selección tenía tan solo 17 años. La intención de Julio Grondona (presidente de AFA en esos momentos) era que Lionel no jugara para la selección española, ya que vio su gran potencial en los videos que había mostrado el padre de Messi, sobre su hijo en las inferiores de Barcelona.

El técnico del seleccionado Sub 20 de la Argentina, Hugo Tocalli, puso a la “Pulga “ un minuto después de haber empezado el segundo tiempo; marcó un golazo sobre el final y también dos asistencias.

El partido lo ganó el seleccionado argentino por 8 a 0, pero el resultado queda chico con la joven promesa que se había revelado en este encuentro. Lionel Messi decidió jugar para el conjunto nacional y no optó por el seleccionado español. Una opción que le salió bien, ya que dos años después sería convocado por José Pekerman para jugar el Mundial de Alemania 2006.

Autor: Lucas Ferreyra.

Lo que el hijo del viento se llevó

Los dirigidos por Lazaroni sorprendían a los de Bilardo; al minuto de partido, Sergio Goycochea intervenía para salvar a la Selección, que nunca logró meterse en partido. La desconcentración y la duda sobre si Maradona estaba al 100% se hacían presentes, pero el Diego era el Diego y fiel a su estilo, desafió al cuerpo médico y jugó, con el tobillo inflamado, pese a que Dunga, Alemao y Rocha ya conocían su estado de fragilidad y que seguramente iban a exigir todo su físico. Esta es la historia del inolvidable Argentina-Brasil del Mundial ’90.

Los palos, el “Goyco” y la fortuna salvaron una y otra vez a la Selección, que miraba atónita y no encontraba respuestas; en el segundo tiempo fue cuando todo cambió, gracias al desgaste de Brasil, Argentina creció. Careca, mietras, seguía dándole problemas a la defensa nacional.

No fue sino hasta el minuto 80 cuando la Argentina torció la historia del encuentro, Maradona recibió en el círculo central; en él recaía la única esperanza de ganar y cumplió.

Alemao quedó descolocado luego de que el “10” le adelantara la pelota, Dunga tampoco pudo quitarle el balón y Galvao se tropezó con su compañero Ricardo Gomez; el esférico pasaba entre sus piernas. Del otro lado, estaba Claudio Paul Caniggia solo, sin que nadie lo viera, solamente el 10, desde el suelo y con la menos hábil, lo hizo.

Ese fue el pase que recibió el “Pajaro” que con lo que le quedaba de aire, casi al filo del offside, y con el partido en las puertas del ocaso, amagó a Taffarel y ya sin portero, definió el partido a 9 minutos del final. Tras sufrir durante todo el encuentro las ofensivas de Brasil, que se iba con las manos vacías.

Autor: Gianluca Bruzzoni

Editor: Sebastián Polanco

A 34 años del «Diego» en su máximo esplendor

El estadio Azteca fue el lugar donde Diego Armando Maradona le daba la victoria a la Selección Argentina con dos goles que marcaron la historia del deporte y que por más de tres décadas siguen dando de qué hablar.

Argentina-Inglaterra. Mucho más que un partido.

La guerra por las Islas Malvinas de cuatros años atrás, agregaba un condimento externo, pero de gran relevancia por todo lo que significó para la memoria de la ciudadanía argentina.

Fue clara la superioridad de la Argentina frente a los ingleses, principalmente en el segundo tiempo cuando a los cinco minutos de haber empezado, Diego convierte un gol con su mano izquierda, y le daba el nombre a la famosa «Mano de Dios”, que no fue advertida por el árbitro tunecino Ali Bin Nasser.

Cinco minutos después, llegó el segundo gol, la denominada “Jugada de todos los tiempos”, (llamada así por Víctor Hugo Morales), el capitán argentino logró apilar a medio equipo rival y convertir el gol con el que se consagró como leyenda y figura.

El descuento inglés llegó a través de Gary Lineker, gol que lo dejó como el máximo goleador del torneo, con 6, superando por un tanto a Maradona, al español Emilio Butrageño, y al brasileño Careca.

Maradona levantando la Copa del Mundo.

El equipo albiceleste continuaba su camino mundialista, venció a Bélgica por 2 a 0 en las semifinales, y en la final consiguió el título frente a Alemania por 3 a 2. Siendo esta su última consagración en el torneo más importante de países con Diego Armando Maradona como bandera y con Carlos Salvador Bilardo, que revirtió su imagen.

Autor: Lucas Ferreyra

Editor: Sebastián Polanco

El recuerdo de la última goleada de la Argentina en los mundiales

Por primera vez en la historia se disputaba un torneo mundial en tierras africanas. Sudáfrica 2010 fue todo un cambio y un desafío para su organización, ya que las competiciones se habían realizado en el resto de los continentes, en especial, América y Europa.

La selección nacional llegaba con expectativa a este torneo y con el condimento especial de tener a Diego Armando Maradona, uno de los máximos ídolos de los futboleros, como director técnico de un conjunto argentino que había tenido una difícil eliminatoria, tras quedar a pocos puntos del repechaje. Sin embargo, los dirigidos por el «10» ya se encontraban en el Sur del continente africano y estaban ubicados en un accesible Grupo B.

El primer partido contra Nigeria fue seguramente el más costoso, por el físico impuesto por el equipo de este continente; el gol de Gabriel Heinze bastó para que la Argentina se llevara la victoria.

El segundo encuentro frente a Corea del Sur es el que marcó, por ahora, un récord con una connotación curiosa. En la ciudad de Johannesburgo, un gol en contra de Chu Young Park y los tres goles del «Pipita» Higuaín, sellaron la última goleada argentina en los mundiales. Además, el ex River se convirtió en el último jugador argentino en marcar 3 goles en un certamen de estas características. (Anteriormente, Gabriel Batistuta había hecho un hat-trick en el 5-0 ante Jamaica, en el Mundial de Francia 98).

El último partido de esta fase fue contra Grecia, un 2 a 0 con goles de Martín Demichelis y de Martín Palermo, que anotó su primer tanto en un Mundial y escribía una página dorada en su carrera.

A pesar de la buena fase de grupos realizada con todos los puntos logrados y de ganarle 3-1 a México en los octavos de final, la Albiceleste se volvió del Mundial con una derrota muy dolorosa por 4-0 contra su gran verdugo, Alemania. Lo que marcó el final de la era Maradona como director técnico y de un campeonato sin goles para Lionel Messi.

Autor: Sebastián Polanco

Rosario, una nueva estación de la ilusión de Selección

Cuando la «Albiceleste» juega de local siempre se habla de llevarla al Interior del país o de disputar los encuentros en los estadios de los cinco grandes. Sin embargo, la ciudad de Rosario, donde nació Lionel Messi, no suelen aparecer como opciones para ese desafío.

El técnico nacional, Lionel Scaloni, habló al respecto y se refirió a la posibilidad de elegir a Rosario, tanto el Coloso como el Gigante (estadios de Rosario Central y Newell’s), además de la Bombonera, como sede para jugar las eliminatorias, luego de que pase la pandemia.

“A mí me gusta que la selección juegue en la Bombonera y en Rosario, en cualquiera de las dos canchas. Yo jugué en Newell’s y la cancha llena es áspera, al igual que el Gigante», dijo Scaloni sobre la localía de la Argentina de cara a la eliminatorias.

Tanto D’Amico como Carloni, vicepresidentes de Newell’s y Central, alentaron esta posibilidad ya que ambos coinciden en que al tener «el mejor clásico del mundo», con su público pasional, generarían el clima ideal para que la “Albiceleste” vuelva a Santa Fe.

El público del interior se caracteriza por ser más seguidor de la Selección; tal vez, esta situación ayudaría a la hora de elegir la localía, así como también la familiaridad de los jugadores con la provincia.

La última vez que la Selección jugó en Rosario fue en el Gigante, en las eliminatorias 2010, rumbo a Sudáfrica, cuando el técnico era Diego Armando Maradona; en aquel momento, el equipo nacional perdió 3-1 ante Brasil.

Por: Gianluca Bruzzoni

Editor: Sebastián Polanco

«Nadie se podía esperar algo así»: Messi y la Copa América que no se jugó

Uno de los tantos acontecimientos deportivos que tenían lugar en este 2020 y a causa del coronavirus tuvo que ser aplazado, fue la Copa América, que se debió disputar con dos sedes, Argentina y Colombia. En medio de esta situación, uno de los jugadores que decidió hablar al respecto fue Lionel Messi, que confesó que sentía una gran ilusión por disputar esta nueva edición de la competición continental.

La «Albiceleste» ya formaba parte del Grupo A, junto a Bolivia, Paraguay, Chile, Uruguay y el invitado, Australia. Sin embargo, se tendrá que esperar hasta junio de 2021 para darle apertura a esta nueva edición. Messi se refirió en un episodio de Mindfulness Matters de Adidas, empresa que lo patrocina, y contó cómo es la relación que tiene el plantel que integra la selección argentina: «De vez en cuando, nos juntamos todos para hablar y vernos. Y, con muchos otros, hablo todos los días».

Con respecto a la suspensión de la Copa América, si bien dejó en claro que estaba muy ilusionado por jugarla, comprendió que postergarla fue la decisión más lógica debido a la crisis sanitaria que se vive actualmente. Cada competencia que tiene la Argentina es una nueva oportunidad tanto para el conjunto nacional como para «Lio» que, pese a sus esfuerzos, no pudo conseguir un campeonato internacional.

Sobre la pandemia que sacude al mundo, el jugador dio su punto de vista y dijo: «Nadie se podía esperar algo así. Hubo gente que habló de que podría haber pandemias mundiales y que de vez en cuando podrían darse, pero lo cierto es que no me podía imaginar que fuera tal y como se dio, ni el tremendo impacto que está teniendo a nivel prácticamente mundial».

El fútbol comenzó a retomar hace pocos días con la Bundesliga, la primera de las cinco grandes competencias europeas con muchas medidas preventivas; la Liga (torneo en el que juega Barcelona) también preparó su cronograma para volver a la competencia. Al igual que en la liga alemana, sin la presencia de público, el “10” describió al regreso sin hinchas como algo «raro, un desafío» y destacó la importancia de la preparación del día a día tanto física y mental.

Pasaron algunos días desde que Barcelona volvió a entrenarse en su ciudad deportiva, previamente los jugadores improvisaban un gimnasio en su casa; sobre esto, la “Pulga” dijo: “Aunque ya no juego dos partidos por semana, intento entrenar todos los días y voy haciendo los ejercicios que nos pasan. Obviamente no tiene nada que ver con entrenar con el grupo; no tener el ritmo de partidos es lo feo, pero es la nueva normalidad con la que tenemos que vivir. Por eso es necesario que tengamos una preparación antes de competir otra vez».

Solo resta esperar hasta el 2021 para volver a ver a Lionel Messi con la camiseta argentina, cuando volverá a surgir la ilusión de observar al capitán de la selección levantar el tan ansiado título y poder romper con la sequía que acarrea la selección nacional.

Autor: Agustín Martínez.

Editor: Sebastián Polanco.

Lamento argentino: «Me hubiera gustado ganar algo con la selección»

Javier Mascherano es un símbolo. El jugador con más asistencias con el conjunto nacional; fue uno de los referentes del seleccionado en el Mundial de Brasil 2014 y en las Copas Américas de 2015 y 2016 . En dichos torneos, Argentina llegó a la final, pero no pudo conquistarlas, lo que generó una decepción en el  jugador de Estudiantes de La Plata.

En una charla con el programa Líbero (TyC Sports) habló sobre el tiempo en el que vistió la camiseta argentina y de lo que se hizo en los campeonatos disputados: «El camino se hizo, creo que de la mejor manera, pero no terminaste coronando, y es ni más ni menos el deseo de haber podido obtener la recompensa. Desde 2011 sufrimos una especie de reconstrucción, en todo, en todas las bases de lo que fue la Selección Argentina, y hasta 2016 fueron cinco años en el que el equipo compitió con grandes potencias, pero no pudo coronarse en ninguno de los casos».

También explicó qué habría pasado si la Argentina ganaba la Copa América en el 2016: «Si hubiésemos salido campeones en Estados Unidos, las cosas habrían sido muy diferentes desde muchos aspectos, el entrenador (Gerardo Martino) no se hubiese ido, porque obtener el título le habría dado más espalda para pelear por las cosas que quería cambiar». Y agregó: «Ibas al Mundial de Rusia con otro espíritu pero estamos hablando de algo ficticio. La realidad  que nos tocó vivir fue otra y la tratamos de llevar de la mejor manera porque cada uno intentó dar lo mejor «.

Javier Mascherano ganó con la «Albiceleste» el Sudamericano Sub-20 de 2003 y las medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Beijing 2008. Pese al esfuerzo de conseguir algo con la Selección mayor, admitió: «Pasó el tiempo, uno ya se alejó de la Selección, miro para atrás y lógicamente que me hubiera gustado ganar algo con la mayor, pero no me arrepiento de nada».

Autor: Lucas Ferreyra

Editor: Sebastián Polanco

Simeone y… ¿un futuro de selección?

Diego Simeone es el técnico del Atlético de Madrid, fue ganador de varios títulos en esta institución, como la Liga local, Europa League, Supercopa de Europa, entre otros logros. Por todos estos torneos conseguidos y la fuerte influencia que tuvo en el club, hace que su nombre suene para dirigir en la Selección Argentina desde hace varios años, aunque por el momento, el conductor es Lionel Scaloni.

El “Cholo” fue entrevistado por Sergio Goycochea, ex compañero en la “Albiceleste”, desde el sitio AFA Play, desde  donde volvió a escuchar una pregunta ya repetida ¿la Selección Argentina, para cuándo?.

El técnico del Atlético de Madrid respondió: “Es difícil explicarle a la gente la proyección de encontrar a un equipo que estaba con problemas como el Atlético de Madrid, y hoy extrapolarlo a un lugar cercano a los más poderosos del mundo. Porque cuando hablo de esto, el que está en Argentina dice: ‘A mí qué me importa, yo quiero que vos dirijas a la Selección Argentina’. Pero bueno, todo va en su debido momento y en su debido espacio. No tengo dudas de que en algún momento, si las situaciones se encuentran, posiblemente pueda tener la oportunidad. A lo mejor cuando yo la quiera, la gente que esté, no quiera».

También habló sobre el trabajo realizado por parte de Scaloni en el seleccionado nacional: «Ves dentro del campo que hay una búsqueda de seguir un sistema. Te puede gustar o no, pero sí hay una búsqueda».

«El sentimiento es algo personal, es algo que se siente y se transmite. Si lo sentís y lo transmitís, se ve; y si lo sentís y no lo transmitís, tristemente no se expresa de la manera como el otro te quiere ver. Porque en realidad vos estás respondiéndole a un pueblo que se siente reflejado con tu sentimiento y no con tu forma de jugar. Creo que en esa
expresión es donde más me identifico. Vos representás a un pueblo que no se acerca a vos por tu forma de jugar, sí por tu forma de sentir», explicó el Cholo .

Simeone también opinó sobre la comparación entre el 10 anterior y el 10 actual que tiene la Argentina: «Messi es una máquina de hacer goles y Diego (Maradona) era el fútbol argentino representado en una persona, sentimental y emocionalmente. A uno le toca ganar la final del Mundial y a otro le toca perderla, pero espero que en la que le queda le toque ganarla. Y ahí se va a hacer más difícil la situación de decir que Diego es mejor porque ganó el Mundial».

FIRMA: LUCAS FERREYRA

EDITOR: SEBASTIÁN POLANCO

Comienzo de una leyenda: a 37 años del debut de Carlos Bilardo en la selección

Carlos Bilardo logró hacerse un hueco en la historia del fútbol argentino y siempre se lo recordará como uno de los grandes técnicos que pasaron por el banco de la selección, donde se destacó por México ’86.

La llegada de Bilardo al conjunto nacional no fue un plan de primera mano; existía cierta diferencia ideológica en cuanto al fútbol entre el técnico y Julio Grondona, por aquel entonces presidente de la AFA, lo que empujó al “Narigón” a ser la tercera elección. Finalmente las dos primeras opciones por diferentes motivos no accedieron al puesto; quedó como único candidato y como sucesor de César Luis Menotti, tarea poco sencilla, pero que a su estilo se comprometió a llevar.

La aventura del reconocido “Doctor” Bilardo comenzó en un amistoso contra Chile en 1983, partido que finalizó con un empate 2-2, pero que en el post-partido el nuevo DT dejaría en claro que la única obligación era ganar. El debut oficial fue en la Copa América de aquel año cuando se enfrentó a Ecuador; también fue 2-2; en aquella edición continental, la Argentina no consiguió alcanzar las semifinales.

La gran hazaña de Carlos Bilardo llegó en 1986; la Argentina conquistaba su segundo y último mundial, en México, luego de una agónica clasificación en las eliminatorias en la que le llovieron criticas, pero él jamás dejó de confiar en su grupo.

En aquel Mundial, terminó la fase de grupos sin conocer la derrota: victoria ante Corea del Sur (3-1), empate contra Italia (1-1) y triunfo sobre Bulgaria (2-0), para sellar la clasificación a la próxima fase. Durante la etapa de eliminación directa, dejó en el camino a Uruguay (1-0), a Inglaterra (2-1) en uno de los partidos más recordados en la historia de los mundiales (los goles de Diego Maradona) y en la semifinal a Bélgica (2-1).  La final fue contra Alemania Federal, que terminó con una victoria por 3-2 a favor de Argentina después de los goles de José Luis Brown, Jorge Valdano y Jorge Burruchaga, para consagrar al seleccionado nacional por segunda vez en la historia.

Bajo la dirección técnica de Bilardo, Argentina ganaba su segundo campeonato mundial, su máxima figura Diego Maradona levanta el trofeo.

Luego de conquistar el Mundial de 1986, Argentina conseguía su pasaje para el mundial de Italia 1990. Nuevamente logró clasificar en la fase de grupos pero en aquella ocasión de una forma sufrida: derrota ante Camerún (0-1), victoria frente a la Unión Soviética (2-0) y empate contra Rumania (1-1).

En octavos de final logró vencer a Brasil (1-0) y en cuartos se midió ante una dura selección de Yugoslavia que, tras un 0-0, venció en la tanda de penales; en las semifinales se enfrentó con Italia, el local y favorita de la competencia; la selección argentina se impuso en los penales.

Por segunda vez bajo las ordenes de Carlos Bilardo, el seleccionado argentino alcanzaba una final de la máxima competición a nivel selecciones, se repetía el partido de 1986 entre Argentina y Alemania Federal, pero en esta ocasión el duelo se lo llevo el conjunto europeo, que alcanzó su tercera copa del mundo.

Su ciclo en la selección finalizó por decisión propia a mediados de 1990, a pesar de que el público, e incluso el Presidente de la nación de aquel entonces, Carlos Saúl Menem, querían su continuidad. En su historial como entrenador del conjunto argentino registró 81 partidos; obtuvo 28 victorias, 30 empates y 23 derrotas. el “Doctor” decía adiós luego de conquistar un Mundial y conseguir un subcampeonato del mundo y cerraba uno de los pasos más recordados en la historia del fútbol argentino.

Autor: Agustín Martinez

Editor: Sebastián Polanco