El Gobierno de Córdoba reunió a dirigentes del oficialismo y de la oposición para comenzar a organizar la visita del papa León XIV a la provincia. El encuentro se realizó en el Centro Cívico y tuvo como objetivo avanzar en los primeros detalles de una llegada que sería desde el domingo 8 de noviembre hasta el miércoles 11.
La reunión fue encabezada por el ministro de Vinculación y Gestión Institucional, Miguel Siciliano, quien convocó a representantes de distintos bloques de la Legislatura. La idea es que los diferentes espacios políticos puedan participar y trabajar en conjunto, más allá de las diferencias que mantienen en otros temas. Desde el Gobierno provincial señalaron que la intención es que los distintos sectores políticos participen de la organización y que el evento pueda ser presentado con actividades en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján.
Córdoba sería una de las principales escalas del viaje. El martes 10, el Papa partirá desde Buenos Aires hacia la provincia y, una vez allí, realizará un recorrido en papamóvil y celebrará una misa para los fieles. Luego se trasladará al Arzobispado y visitará la Catedral de Córdoba.
En la Catedral está previsto un encuentro con religiosos, personas consagradas, sacerdotes y seminaristas. Después de las actividades en la provincia, León XIV regresaría a Buenos Aires para continuar con su agenda, que incluye una vigilia con jóvenes en el Monumento de los Españoles.
La visita también tendrá distintas actividades en otros puntos del país. En Buenos Aires, el Pontífice tiene previsto reunirse con el presidente Javier Milei, autoridades, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático. También visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione, participará de una misa y tendrá encuentros con representantes del mundo del trabajo y representantes de distintos sectores. El paso por Córdoba es solo una parte de una agenda que ocupará tres días y la magnitud del recorrido explica también la necesidad de coordinar a distintos grupos para organizar las actividades y garantizar que puedan desarrollarse con normalidad.

La convocatoria a la oposición se da en un momento particular para la política cordobesa, ya que los distintos partidos empiezan a prepararse para las elecciones del 10 de noviembre, por lo que el encuentro por la visita papal significa también un espacio de encuentro entre dirigentes que habitualmente están enfrentados. Desde el Gobierno provincial plantearon que la llegada del Papa debe estar por encima de las diferencias partidarias. Por eso, la intención es que la organización sea un trabajo conjunto y que todos los sectores puedan aportar a un acontecimiento que tendrá un efecto positivo en la provincia.
La visita tendrá además un fuerte impacto para Córdoba por la cantidad de personas que podría movilizar. La llegada de un Papa genera interés no solamente entre sus seguidores, sino también entre quienes deseen participar del evento durante su paso por la provincia. El Gobierno quiere que los preparativos avancen durante las próximas semanas y que la organización quede definida con suficiente anticipación. Mientras la campaña electoral empieza a tomar protagonismo previo al 10 de noviembre, los dirigentes cordobeses deben compartir durante este período una misma agenda con el sector contrario y tomar medidas en conjunto.
En medio de la previa electoral, la oposición cordobesa encontró un tema que la llevó a compartir una mesa con el oficialismo. La llegada del Papa funciona como punto de encuentro entre sectores que mantienen diferencias políticas, aunque todavía queda por ver hasta dónde llegará este diálogo una vez que avance la campaña.
Lazzari Catalina, 2°A T.N
