El adiós al basquetbolista de la NBA Brandon Clarke

La historia del canadiense de los Memphis Grizzlies, que falleció a los 29 años, presuntamente por una sobredosis de drogas.

Brandon Clarke falleció a sus 29 años.

El lunes 11 de mayo falleció a sus 29 años el basquetbolista canadiense Brandon Clarke, en el Valle de San Fernando, California. En medio de las investigaciones, las autoridades indican como un suceso probable de sobredosis. Según comenta la NBC Los Ángeles (National Broadcasting Company), en el domicilio se encontraban accesorios utilizables para el consumo de drogas. El alero de los Memphis Grizzlies fue declarado muerto por los paramédicos del Departamento de Bomberos de Los Ángeles (LAFD). 

Nacido en 1996 en Vancouver, Canadá, su historia en el básquetbol tiene comienzos en Phoenix, Arizona, lugar donde se trasladó a sus tres años con su familia. Su primer aporte en el deporte fue en Desert Vista High School, siendo uno de los mejores taponadores del estado. El basquetbolista jugó dos temporadas con los Spartans de la Universidad Estatal de San José en donde promedió 13 puntos, 7.1 rebotes, 1.9 asistencias y 1.9 tapones por partido. En su etapa inicial Clarke fue elegido por sus entrenadores como mejor sexto hombre de la Mountain West Conference, para luego en la segunda temporada ser integrado en el mejor quinteto de la conferencia. Al culminar su etapa decidió ser transferido a los Bulldogs de la Universidad de Gonzaga, participando en una edición en la que alcanzó 16.9 puntos, 8.6 rebotes y 3.2 tapones por partido. Con esta actuación lideró la División I de la NCAA (máxima categoría del deporte universitario en Estados Unidos), consolidando números en tapones (117) y con un porcentaje del 68,7%  de efectividad en tiros. Tras su gran presentación fue convocado al tercer equipo de All-American, elegido como mejor debutante y mejor defensor de la West Coast Conference e integrado en el mejor quinteto del estado. 

Brandon Clarke alero de los Grizzlies.

Trayectoria en la NBA

Su camino en La Liga mayor comenzó cuando fue elegido en la vigésimo primera posición del Draft de la NBA de 2019 por Oklahoma City Thunder, pero fue transferido a Memphis Grizzlies. Tuvo su debut el 23 de octubre de 2023 ante Miami Heat, partido en el que anotó 8 puntos. De esta manera el canadiense disputó toda su carrera profesional con los Grizzlies, siendo parte en siete temporadas de la liga. Jugó 309 partidos en la NBA, donde en 50 de ellos fue titular y en donde contaba con un porcentaje de 10.2 en puntos, 5.5 rebotes y 1.3 asistencias en cada partido.

Un logro que lo puso en los ojos de los espectadores fue en 2020, cuando fue incluido en el primer equipo de novatos, afianzándose como uno de los pilares más joven y prometedores del equipo. Esto fue un gran cambio en su carrera, ya que a través de su gran desempeño y su destreza logró ganarse la confianza de la franquicia y firmar una extensión multianual de 52 millones de dólares en octubre del 2022. Ya en su cuarto año en los «Grizz» no fue uno de los mejores, ya que en octubre de 2023 sufrió una lesión en el tendón de Aquiles que lo dejó fuera de toda la temporada. 

Luego, en plena recuperación de su lesión, en el año 2023/24, apenas pudo ser parte de 6 encuentros, mientras que al año siguiente, en el 2025, su mala racha seguía presente; era su sexto ciclo y había jugado 64 duelos, en 18 de los cuales fue titular. Para el 22 de marzo de 2025, sufre una lesión de ligamento cruzado de la rodilla derecha. Hasta que llega su última participación en la liga élite del básquetbol, pero volvió a padecer una herida en el gemelo y tras esta falencia se sometió a una operación, con duras consecuencias para el canadiense: en la temporada final solo pudo disputar dos encuentros. 

Ya en el entorno externo a la vida deportiva, el jugador contaba con antecedentes legales, los cuales fueron remarcados y mencionados por la TMZ (Zona de Treinta Millas). Clarke fue detenido el pasado 1 de abril en Arkansas por tener en su poder sustancias ilegales y por exceso de velocidad tras querer escapar de un control policial, cargando su historial con múltiples cargos penales, tales como el tráfico de sustancias controladas y escape para cometer un delito grave. Tras los registros que evidencian el acto ilícito, rebasando velocidades de hasta 160 kilómetros por hora, en medio de la persecución policial.

Joaquín Molteni, 2 °A TN