La historia del enfrentamiento entre las selecciones de fútbol de Argentina e Inglaterra tiene años, nombres, historias y rivalidades. Podemos recordar a Miguel Rugilo, el León de Wembley de 1951, o a Ernesto Grillo, autor del extraordinario gol en la cancha de River en 1953 que dijeron haber visto más personas que las que pudieron haber estado presentes. O por qué no los empates argentinos en Wembley en 1974, con dos goles de Kempes, y en 1991, con tantos de Franco y Mohamed. Pero estos días se trata de Mundial, así que de Mundial vamos a hablar. Una historia que comenzó en 1962 y dio lugar a una rivalidad que persiste hasta hoy.
1962

El primer cruce entre ambas selecciones fue en la fase de grupos del Mundial de Chile el 2 de junio de 1962. El combinado inglés, en el que brillaba Bobby Charlton, se impuso a la Argentina por 3-1 y le impidió clasificar a la siguiente fase. El gol albiceleste fue convertido por José «Nene» Sanfilippo, enorme goleador que falleció en junio de este año. Para que comenzara la rivalidad aún faltaban cuatro años.
1966

El inicio de la rivalidad. Estadio de Wembley, 23 de julio de 1966, cuartos de final, primer tiempo, iban 0-0. Antonio Ubaldo Rattin (el Rata, otra leyenda del fútbol argentino que falleció días atrás) se acercó al árbitro alemán Rudolf Kreitlein para expresarle su disconformidad con las decisiones que estaba tomando. El problema: el árbitro no entendía el castellano y Rattín no hablaba ni una palabra de alemán o inglés. Kreitlein señaló hacia los vestuarios para indicarle que estaba expulsado (la polémica impulsó luego la creación de las tarjetas amarilla y roja que se usan hasta el día de hoy). El Rata decidió quedarse en el campo de juego y exigir la presencia de un intérprete que pudiera ayudarlo a entender la decisión del colegiado. Tras 10 minutos, el argentino se fue finalmente del terreno de juego. Pero antes, en señal de protesta por la decisión del árbitro, se sentó sobre la alfombra roja que estaba preparada para la Reina Isabel II y estrujó la bandera del córner. Con uno menos, la Argentina que dirigía el Toto Lorenzo resistió el empate hasta cerca del final, cuando el inglés Geoff Hurst convirtió el 1-0 definitivo. Luego del encuentro, el técnico inglés, Alf Ramsey, apodó a los argentinos «animals» por lo que consideró muestras de mala conducta. La rivalidad estaba en marcha.
1986

El partido entre Argentina e Inglaterra de México 1986 quedó en la historia grande de los Mundiales. El 22 de junio de ese año fue el día que los argentinos vimos a Maradona convertirse en D10S ante nuestros ojos en el Estadio Azteca. Primero, la «mano de Dios», cuando anticipó en el salto al arquero inglés Peter Shilton con su puño y el árbitro convalidó el tanto. Minutos más tarde, el «gol del Siglo»: arrancó por la derecha el genio del fútbol mundial (¿cómo olvidar ese relato?), dejó atrás a cinco jugadores de campo y al arquero y nos mostró que el fútbol es una de las bellas artes. Años después, el propio Diego contó que esa definición tenía una historia detrás. La primera vez que enfrentó a Inglaterra, un amistoso que se jugó en 1980 en Wembley, había hecho una jugada muy parecida, pero cuando quedó mano a mano definió cruzado y la pelota se fue apenas afuera. Al volver a la Argentina, su hermano Hugo le dijo «Definiste mal, le hubieras amagado, si el arquero ya estaba en el piso». El Diez aseguró que ese consejo le quedó tan grabado que así lo hizo seis años después en el Azteca. Inglaterra descontó con gol de Gary Lineker y empujó hasta el final, pero Argentina ganó 2-1 y siguió su camino hacia el título mundial.
1998

En el Mundial de Francia volvieron a cruzarse el 30 de junio de 1998, esta vez por octavos de final. Un enfrentamiento de grandes goleadores que cumplieron: un gol Gabriel Batistuta, un gol Alan Shearer. La joven promesa inglesa de entonces, Michael Owen, hizo su gol con una jugada individual muy recordada. Javier Zanetti, tras una jugada preparada a la salida de un tiro libre que sorprendió a todos, marcó el empate en 2. La imagen más recordada del partido es la expulsion de David Beckham por pegarle una patada al Cholo Simeone desde el piso, que obligó a Inglaterra a jugar casi todo el segundo tiempo con uno menos. Pasaron los 90 reglamentarios y los 30 de alargue, llegaron los penales. El último penal inglés lo erró David Batty (gracias señor Batty) y Argentina avanzó a cuartos de final.
2002

Cuatro años más tarde llegó la revancha inglesa. El 7 de junio de 2002, por la fase de grupos del Mundial de Corea y Japón, Inglaterra ganó 1-0 con un penal convertido por David Beckham, el hombre que había quedado marcado por su expulsión en Francia 1998. La falta sobre Michael Owen que provocó que cobraran penal fue muy discutida. Años después, el propio Owen reconoció que exageró el contacto para que cobraran la falta. La Selección Argentina, que había llegado como una de las favoritas después de unas Eliminatorias brillantes con Marcelo Bielsa como DT, comenzó a ver que su sueño de campeonato se desvanecía. El empate ante Suecia en la última fecha terminó de desvanecerlo: la Selección quedó eliminada en primera ronda.
2026
Esta vez será el turno de Lionel Messi, que buscará escribir su primer capítulo frente a los ingleses, y también el de una Selección que jamás cayó en una semifinal mundialista. Los antecedentes ya pesan. La historia espera. Y el fútbol, una vez más, tendrá su escenario perfecto para un nuevo Argentina-Inglaterra.
Producción: Marcos Sánchez Urbanek | 1° B TM
