El Turismo Carretera se prepara para disputar la quinta fecha de la temporada en el Autódromo Internacional de Termas de Río Hondo y uno de los temas que volvió a instalarse en la previa fue la gran cantidad de autos en pista. En ese contexto, el piloto salteño Jeremías Olmedo dejó una reflexión sobre los riesgos que genera un parque tan numeroso dentro de la categoría más popular del automovilismo argentino.
La competencia en Termas contará nuevamente con 57 autos, una cifra elevada que genera preocupación entre varios protagonistas. Olmedo reconoció que el trazado santiagueño puede ayudar a ordenar el desarrollo de la carrera gracias a sus amplias dimensiones, aunque remarcó que el principal desafío estará en evitar accidentes y daños innecesarios.
“Creo que un circuito como Termas ayuda a la cantidad de autos por las dimensiones que tiene y ojalá salga una carrera más ordenada y menos accidentada”, expresó el piloto, quien además hizo referencia a las dificultades que suelen presentarse en la mitad del pelotón.
El representante salteño aseguró que en varias competencias le tocó largar entre los puestos 20 y 30, sector que muchos pilotos denominan el “pelotón de la muerte” por la intensidad y el riesgo permanente que existe en pista. Allí, según explicó, cualquier roce o maniobra puede desencadenar accidentes múltiples.
“Tenes que cuidarte y tener más de dos ojos para sobrevivir”, comentó Olmedo sobre la experiencia de correr en ese grupo. Si bien admitió que la adrenalina y la emoción forman parte del atractivo del Turismo Carretera, también consideró que las roturas constantes terminan siendo perjudiciales tanto para los equipos como para el espectáculo.
“Llega un momento en el que los accidentes y roturas en los autos son contraproducentes. No creo que le sirva a nadie y tampoco gustan para el espectáculo”, concluyó el piloto, dejando en claro una preocupación que varios protagonistas comparten dentro de la categoría.
