La presentación de camisetas oficiales de las selecciones de Rugby Argentino para la temporada 2026 dejó una imagen que no parecía gran cosa a simple vista pero que en realidad dijo mucho más de lo que mostró. Por primera vez en 30 años, Los Pumas saldrán a la cancha sin su sponsor principal en el pecho. Una escena que se repite en todos los seleccionados ya que tampoco lo llevarán Los Pumas 7s, Las Yaguaretés, ni el seleccionado M-20. No se trató de una cuestión estética sino que se vio como un cierre, al menos de manera momentánea, de una relación que había logrado volverse parte de la identidad misma del equipo.
Porque a lo largo de las décadas, la marca VISA no solo acompañó a Los Pumas, sino que también estuvo en cada etapa de su crecimiento. En los años en los que el rugby argentino todavía buscaba su lugar en la élite, en las primeras grandes victorias, en los Mundiales que marcaron un antes y un después para el deporte. Estuvo cuando el equipo dejó de ser sorpresa para convertirse en un firme protagonista y recibir el apoyo que siempre necesito del público nacional e internacional, sobre todo porque la tarjeta es el main sponsor de la UAR, siendo el más importante dentro de las 17 marcas que también acompañaron durante todos estos años.
Las razones existen y son bastante concretas. Por un lado, el contexto deportivo no es el mismo y afecta directamente. La pérdida de visibilidad internacional en el calendario, proveniente de la ausencia del seleccionado principal en el Rugby Championship debido a la decisión de Nueva Zelanda y Sudáfrica de dar un paso al costado volviendo a competir recién en 2027, es muy importante para un deporte como el rugby donde la exposición lo es todo.
Pero también hay un factor empresarial que no se puede ignorar. Las decisiones ya no se toman a nivel local, debido a una reestructura dentro de las oficinas de la empresa, por lo tanto lo que durante años funcionó casi de manera natural por su vínculo iniciado en el año 1996, hoy necesita ser renegociado para volver a ser la cara de la camiseta. Sin embargo, hablar de ruptura definitiva sería algo apresurado. ya que se supo que hay diálogo entre la UAR y los directivos de la marca, hay reuniones y hay señales de que esto podría ser apenas una pausa por lo que nada indica definitivamente que habrá una ruptura entre los seleccionados argentinos y la empresa. Aún no hay una fecha límite ni arreglos inmediatos ya que el seleccionado mayor recién volverá a jugar por el National Championship el 4 de julio como local en el Estadio Mario Alberto Kempes frente a Escocia.

Los Pumas Seven con su alternativa completamente limpia
La presentación mostró una imagen que parece menor, pero que en realidad dejó un sentimiento de duda ya que al ver a Los Pumas con la camiseta “limpia”, sin ese logo que durante años fue parte de su esencia, generó en los fanáticos una sensación de vacío. Esto puso en boca de todos una pregunta inevitable sobre lo que viene ahora para los seleccionados. Si esa marca volverá, si aparecerá una nueva, o si este momento marcará el inicio de una etapa diferente en la forma en que el rugby argentino se posiciona comercialmente.
No hay respuestas claras todavía, pero sí una certeza de que nada garantiza que las alianzas duren para siempre a pesar del peso que generan sobre una camiseta. Porque más allá de entender el contexto, esa remera teñida de celeste y blanco, con la imagen del yaguareté bordada a un costado y el logo de VISA en medio es reconocible en cualquier parte del mundo y justamente parte de una identidad única del rugby argentino. Sin embargo Los Pumas al fin y al cabo siguen siendo Los Pumas. Con o sin logo. Con o sin cambios, al igual que las selecciones que forman parte de la Unión Argentina de Rugby, lo que representa que cada uno va mucho más allá de una marca y es puro por sí mismo. Pero incluso así, hay ausencias que se sienten y esta es una de ellas.
Zoe D’Angelo, 2°A TN
