¿Frente opositor anti Milei o tregua momentánea?

Varios sectores que van desde el peronismo hasta la izquierda opositora coordinan una sesión especial para el 9 de septiembre. Una asociación clave que busca marcarle un límite a la Casa Rosada.

La oposición reunida en el congreso

La imagen de varios dirigentes opositores en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso encendió alertas en la Casa Rosada. La postal, que reunió a figuras políticas de diversos partidos políticos como Myriam Bregman (Frente de Izquierda) y Nicolás Massot (Encuentro Federal), expuso una coordinación legislativa que hasta hace semanas parecía imposible debido a las diferencias de pensamiento entre los grupos. Los principales bloques formalizaron el pedido de sesión especial para el próximo 9 de septiembre al mediodía.

La nómina de firmantes reúne a referentes como Germán Martínez, Pablo Juliano, Martín Lousteau, Miguel Ángel Pichetto, Nicolás Massot, Oscar Herrera Ahuad, Sebastián Nóblega, Fernanda Ávila, Marcela Pagano, Maximiliano Ferraro, Myriam Bregman y Nicolás del Caño.

El objetivo es debatir dos temas sensibles: la prórroga de la emergencia en discapacidad y el endeudamiento masivo de las familias con bancos y las billeteras virtuales. Sin embargo, la gran duda es si esta articulación representa el origen de un verdadero «frente anti Milei» o si es una mayoría parlamentaria transitoria y momentánea.

La solicitud cuenta con el aval de 49 firmas de legisladores de Unión por la Patria, Provincias Unidas, Encuentro Federal, Argentina Federal, Elijo Catamarca, Coherencia, Coalición Cívica y el Frente de Izquierda. El temario propuesto apunta directamente a las dos problemáticas ausentes en las prioridades del oficialismo. La primera instancia de la solicitud busca extender por un año la emergencia en discapacidad, un foco de tensión creciente entre el Congreso y el Gobierno. Diputados de distintas procedencias, coordinaron esfuerzos para asegurar los respaldos de otros bloques.

La segunda instancia aborda el sobreendeudamiento de los hogares por el uso de tarjetas y billeteras virtuales. Según la oposición existen alrededor de 20 millones de personas endeudadas, de las cuales unos 6 millones son morosos. La iniciativa incorpora unos 50 proyectos para aliviar este problema.

Las grietas dentro de esta mega coalición legislativa son profundas y exponen lo complejo del armado como alternativa política permanente de cara a 2027. El principal límite reside en el comportamiento de los bloques dialoguistas.

La fragmentación en «Provincias Unidas» es uno de los grandes inconvenientes. Su conducción, a cargo de la santafesina Gisela Scaglia, mantiene un estrecho diálogo con el oficialismo. En contraposición, los socialistas Esteban Paulón y Pablo Farías, junto a los radicales de Martín Lousteau y Pablo Juliano, sostienen una posición de confrontación frontal con el Ejecutivo. En una posición intermedia se sitúan los diputados cordobeses que responden a Martín Llaryora, quienes se diferencian según el contexto de la ley.

«La foto de la unidad no garantiza automáticamente un frente anti Milei, pero muestra que hay fundamentos para plantearlo», se admitió desde Unión por la Patria con cautela y resguardo político.

Desde el oficialismo, el presidente de la Cámara, Martín Menem, buscó restarle trascendencia a los 133 votos que la oposición consolidó en la última junta para intentar incorporar estos proyectos en el debate. «Era un apartamiento de reglamento, necesitaban tres cuartos. No tiene nada que ver con acompañar un dictamen, asistir a una sesión o votar un proyecto delirante», minimizó Menem.

No obstante, en la Casa Rosada saben que las mayorías oficiales son sumamente frágiles y que el apoyo de la sociedad ha comenzado a resentirse, reflejado en las encuestas y la caída de la popularidad presidencial. En este escenario, condicionado también por las urgencias electorales de las provincias y el debate de la reforma electoral en el Senado, la oposición empieza a encontrar grietas en el oficialismo.

La pulseada del 9 de septiembre al mediodía será el primer examen de laboratorio para ver la eficacia de esta nueva mega oposición. Allí se definirá si este agrupamiento político logra transformarse en una fuerza legislativa capaz de imponer condiciones de gobernabilidad al oficialismo o si las diferencias internas terminarán facilitando el juego de la Casa Rosada.

 

 

Alan Quintero, 2°A TN