El deporte nacional se enfrenta a uno de esos momentos que marcan un antes y un después. Diego “El Chino” Simonet, catalogado por todos como el jugador más importante de la historia del handball en Argentina, anunció oficialmente su retiro de la actividad profesional al término de la presente temporada. A sus 36 años y tras haber cerrado previamente su ciclo con la selección argentina, el central pondrá fin a una trayectoria de casi dos décadas que lo posicionó en la élite mundial de este deporte.
La carrera del “Chino” es el relato de un ascenso constante y ambicioso, donde sus primeros pasos en el profesionalismo se dieron en el SAGV Ballester en Argentina. Luego inició su travesía internacional en el handball brasileño con el Sâo Caetano durante la temporada 2008/09, el salto a Europa no se hizo esperar, ya que tras una muy buena temporada en el conjunto sudamericano, el Torrevieja de España lo fichó. Allí jugó tres temporadas entre 2009 y 2011. En el conjunto español tuvo la oportunidad de compartir cancha con su hermano Sebastián y con Federico Vieyra.
Posteriormente, su destino fue Francia, país que se convirtió su segunda casa definitiva. Tras dos temporadas exitosas en el Ivry entre 2011 y 2013, nuevamente junto a su hermano, sus actuaciones captaron la atención del gigante Montpellier, club que lo fichó en 2013 y donde pasaría de ser una joven promesa a una leyenda del deporte. La relación entre Simonet y el club del sur de Francia fue una de las más exitosas y extensas del handball moderno. A lo largo de 13 temporadas Diego disputó un total de 318 partidos y convirtió 1.324 goles. Su debut en el equipo galo fue un adelanto de lo que Simonet tenía preparado para las siguientes 12 temporadas en el club. Su primer partido con la camiseta del equipo francés fue el 29 de agosto de 2013, en un encuentro de fase previa de Champions League ante el Wisla Plock polaco, donde “El Chino” anotó 7 goles en la victoria por 29 a 27.

Su vitrina con el club es impactante: sumó un total de siete títulos, entre los que se destacan 2 Copas de Francia (2015/16 y 2024/25), 2 Copas de la Liga (2013/14 y 2015/16) y 2 Supercopas de Francia (2018 y 2025). Sin embargo, su hito más grande ocurrió en la temporada 2017/18. Aquel año, el Montpellier se consagró campeón de la Champions League, y Diego Simonet fue elegido como el MVP del Final four, con lo que se convirtió en el primer argentino en alcanzar la gloria máxima en el viejo continente.
Si bien su carrera a nivel clubes es extraordinaria, su trayectoria en la selección argentina es lo que terminó de definir su concepto de leyenda. Con la albiceleste, Simonet registró 454 goles en 146 partidos, y su presencia fue fundamental para que Argentina compitiera de igual a igual ante las potencias mundiales. Entre sus logros internacionales se destacan las participaciones en 6 mundiales: Suecia 2011, España 2013, Qatar 2015, Francia 2017, Egipto 2021, y Polonia/Suecia 2023. Participó en 3 Juegos Olímpicos: Londres 2012, Tokio 2020 y París 2024. Obtuvo 3 medallas de oro en juegos Panamericanos: Guadalajara 2011, Lima 2019 y Santiago 2023. Pero eso no fue lo único: también obtuvo 4 oros en torneo Sur-Centro Americanos en 2010, 2012, 2014 y 2020.

El Montpellier comunicó en sus redes sociales el cierre de esta temporada como “El último baile”, y el calendario de Diego para sus últimas semanas como profesional es de altísima exigencia, con la posibilidad de sumar más trofeos a su vitrina. El 23 de mayo disputará la final de la Copa de Francia Frente al Nantes; por otro lado el 30 y 31 de mayo tendrá su despedida internacional en el Final Four de la EHF European League en Hamburgo, partido en el que el club francés buscará revancha de la final perdida el año pasado, enfrentando en semifinales al Kiel alemán el sábado 30 a las 7.30, con transmisión de Fox Sports. “El último baile” será el 6 de junio ante Nimes, donde “El chino” jugará su último partido oficial, marcando el cierre de la Ligue Starligue y el punto final de una carrera que transformó para siempre el handball argentino.
Con Diego Simonet no se retira solamente un jugador. Se despide el hombre que llevó al handball argentino a lugares que parecían imposibles, el que transformó cada partido en una demostración de talento, carácter y orgullo nacional. Porque habrá otros goles, otros mundiales y otras generaciones, pero muy pocos lograrán lo que consiguió “El Chino”, hacer que un país entero crea que podía mirar de frente a las potencias del mundo.
El 6 de junio, cuando el reloj marque el final en Montpellier, no terminará solo un partido. Se cerrará una era, y mientras las luces se apaguen y el estadio lo despida de pie, quedará para siempre la sensación de haber visto a un distinto. A uno de esos deportistas que no pasan por el deporte, sino que lo cambian para siempre.
Lucca Secchi, 2°A TN
