España golpeó sobre el final y también está entre los cuatro mejores

Un cierre electrizante definió un partido muy parejo frente a Bélgica, que luchó hasta el último minuto pero terminó cayendo por un gol agónico de Mikel Merino.

España está en las semifinales del Mundial 2026 después de vencer 2 a 1 a Bélgica en un encuentro que se resolvió en el cierre y que mantuvo la emoción hasta el último minuto. En un partido muy parejo, donde ninguno de los dos equipos logró imponer condiciones durante todo el desarrollo, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente encontró el triunfo cuando parecía que la historia se encaminaba al tiempo extra. El gol de Mikel Merino a dos minutos del final desató el festejo español y dejó a Bélgica con las manos vacías tras haber realizado un gran esfuerzo.

Desde el comienzo quedó claro que los dos llegaban con argumentos para pelear el partido. España intentó hacerse dueña de la pelota con su habitual estilo de juego, acumular pases y atacar en bloque, mientras que Bélgica respondió bien parado y con réplicas cada vez que recuperó el balón. El desarrollo fue parejo, con pocas diferencias entre uno y otro. Aunque los españoles tuvieron algo más de posesión, los belgas nunca dejaron de ser una amenaza.

El primer golpe llegó a la media hora de juego. Fabián Ruiz aprovechó un rebote que dejó Thibaut Courtois, quien luego saldría por lesión, tras un remate de Dani Olmo y definió para poner el 1 a 0. España encontraba un tanto gracias a su insistencia, pero la ventaja duró poco. Antes del descanso, Bélgica reaccionó y llegó al empate gracias a un cabezazo de Charles De Ketelaere, que apareció por el centro del área para conectar un buen centro de Timothy Castagne. Con el 1 a 1, el partido volvía a empezar y el resultado reflejaba lo que ocurría dentro de la cancha, dos selecciones que se repartían el protagonismo y que ninguno quería arriesgar para no quedar afuera en los cuartos de final.

El segundo tiempo mantuvo la intensidad. España siguió buscando con paciencia, moviendo la pelota de un lado al otro para encontrar espacios, mientras Bélgica buscó responder de contra y también tuvo sus oportunidades. Kevin De Bruyne manejó varios ataques peligrosos y Jérémy Doku complicó con su velocidad, mientras que del otro lado Lamine Yamal volvió a mostrar desequilibrio cada vez que encaró. Ninguno conseguía romper el empate porque las defensas respondían bien y los arqueros aparecían cuando era necesario. La lesión de Courtois obligó al ingreso de Senne Lammens, una modificación que terminaría siendo importante en el resultado final.

Cuando el empate era casi un hecho y la prórroga parecía el siguiente paso, llegó el momento que cambió todo. A los 88 minutos, Pau Cubarsí probó desde afuera del área, el arquero dio un rebote corto y Mikel Merino apareció en el lugar indicado para empujar la pelota al fondo de la red y conseguir ese gol agónico, de esos que se gritan con el alma porque llegan cuando el tiempo casi no deja margen para la reacción del rival. Bélgica intentó ir por una última oportunidad en los minutos finales, pero España resistió y terminó celebrando la clasificación.

El tanto definitivo volvió a confirmar a Merino como el jugador de los goles importantes. En los octavos de final ya había sido el héroe al marcar en el descuento el único gol frente a Portugal, que le dio a España el pase a esta instancia. Ahora, otra vez ingresando desde el banco, apareció en el momento justo para resolver un partido que estaba completamente abierto. En apenas dos encuentros consecutivos de eliminación directa, el jugador de la roja convirtió los tantos que mantuvieron con vida a su selección.

Con este triunfo, el seleccionado español se metió entre los cuatro mejores del Mundial y ahora tendrá un desafío todavía mayor cuando el próximo martes, en Dallas, enfrente a Francia en busca de un lugar en la gran final. Después de superar un duelo tan parejo como exigente, la confianza de La Roja crece.

Gastón Rojas, 1°C TN