José Luis Sánchez, mejor conocido como “Garrafa”, no fue un jugador más dentro de la historia del fútbol argentino, sino todo lo contrario: se convirtió en uno de los nombres más recordados del deporte en nuestro país. El por qué lo podemos encontrar y descifrar en distintas cualidades, que van desde su manera lírica y característica de jugar, a cosas que poco tienen que ver con lo que sucede dentro de un campo de juego. Podría haber jugado en equipos como Boca o River. Es más, ambos gigantes argentinos quisieron incorporarlo en distintos momentos de su carrera, pero él desistió y priorizó cosas de su vida personal como su gusto por las motos, aunque parezca poco realista, demostrando un carácter que lo diferenció de los demás. Apenas doce años de trayectoria, en los cuales vistió cuatro camisetas diferentes, le fueron suficientes para hacerse un lugar en los corazones de los hinchas, principalmente, aquellos que simpatizaban por el Club Atlético Banfield.
Falleció el 8 de enero de 2006, a la edad de 31 años, cuando circulaba con su motocicleta (haciendo algunas maniobras peligrosas) por la localidad de Laferrere, partido de La Matanza, y sufrió un accidente que le costó la vida a las 15.20 horas de ese día.
Una producción especial de: Thiago Cepeda, Ignacio Dania, Conrado Levato, Tobías Miraglia y Tomás Velasco.
