ATP 250 de Sofía: Adrián Mannarino gritó campeón y Sebastián Báez se retiró lesionado

El tenista francés especialista en canchas rápidas consiguió su tercer titulo en el 2023 en el torneo realizado en la capital de Bulgaria. El subcampeón fue el británico Jack Draper. El argentino número 28 del mundo abandonó en su primer partido.

Mannarino con el trofeo del ATP 250 Sofía (Mundo Deportivo)

En la previa de uno de los torneos más importantes del circuito masculino, las ATP Nitto Finals, el ATP 250 de Sofía emergió en la escena sin ningún tenista dentro del top 20, muy abierto a cualquier tipo de sorpresas, y posibilitando a muchos jugadores periféricos a la gloria campeonar o llegar a instancias decisivas de un torneo de la élite del deporte.

Es realmente sorprendente el año que viene llevando Adrian Mannarino a los 35 años y quizás más cerca del retiro que de su mejor momento físico. En el 2023, ya ganó más títulos que en toda su carrera previa, consiguiendo triunfar en Nur-Sultan, Newport y ahora otra vez más. Con un estilo bastante tradicional, implementando de gran manera el «saque y a la red», pero con un manejo más sutil que su fenotipo de jugador promedio de los efectos y ángulos, el francés de 1,80 de altura está más vigente que nunca.

Haciendo la previa aclaración de que los cabezas de serie no participaban de la primera ronda, esta no estuvo exenta de tenis ni de buenos partidos.

Jack Draper, que posteriormente llegaría a la final, venció  6-3 y 6-2 al alemán Marterer, empezando el camino de uno de las sorpresas del torneo. En lo que fue el mejor partido de la primera ronda, el ex semifinalista de Wimbledon Roberto Bautista Agut salió victorioso en un partidazo contra el serbio Kecmanovic, con un 7-6, 6-7 y 7-6. En un encuentro muy parejo y con triple tie breack, la experiencia se impuso favorablemente para el español.

Los duelos entre jugadores del mismo país aparecieron multiplicados por tres. El sexto preclasificado, Max Purcell, derrotó 6-3 y 6-3 a Hijikata en un duelo de australianos. Otro match de compatriotas se dio entre húngaros, donde Mazrozan, que este año en Roma se había dado el gusto de vencer a Carlos Alcaraz, le ganó 6-3 y 6-1 a Zsombor Piros. El aplicado tenista avanzaba de ronda y se plantaba como un rival duro y con chances. Y por último, se enfrentaron los españoles Carballes Baena y Ramos Vinolas, siendo victoria en tres sets para el segundo de estos.

En los octavos de final, es imposible dejar de destacar la desgraciada participación argentina de este torneo. Sebastian Báez empataba 1-1 en sets ganados contra el ruso Kotov y tuvo que abandonar por una molestia muscular. El mejor preclasificado, Lorenzo Mussetti, debutaba en el torneo y se sorprendió ante un gran nivel de Draper, que pegó su primer batacazo de la semana (7-5 y 6-2).

El partido destacado de esta segunda ronda nuevamente tuvo al experimentado español Bautista Agut, que se encaraba con Mazrozan. Estos dos candidatos lucharon durante tres sets y luego de un 6-3, 3-6 y 7-6 el pase a cuartos se lo llevó el húngaro. El futuro campeón Mannarino debutaba sin despeinarse venciendo en dos sets al español Ramos Vinolas.

Se ponían calientes las cosas en el este europeo con la llegada de la cuarta ronda. Indudablemente, uno de los protagonistas del torneo venía siendo Mazrozan, pero su camino se terminó al toparse con el tercer preclasificado, el alemán Jean Lennard Struff, que lo venció en tres sets (7-6, 4-6 y 6-4) en un partido donde el saque del ganador, junto con un mejor manejo de la red, fabricaron la plusvalía de la victoria.

El otro nombre con titulación de sorpresa fue Kotov, que enfrentaba a un experimentado rival como Fucsovics. Tras un primer set con muy pocos errores y un quiebre, rápidamente se lo llevó 6-3, y en el segundo, pese a arrancar break abajo, se recompuso (7-6) con un tenis más rápido y completo en cuanto a recursos que al veterano le faltaron.

En la semifinal, una ronda más apagada que las anteriores, pese a su gran relevancia, ambos ganadores lo hicieron rápidamente y con amplia superioridad. Primero Draper sorprendió venciendo a un candidato como Struff, en un encuentro en que el británico salvó 7 de las 8 oportunidades de quiebres de su rival y, por el contrario, el alemán apenas puedo defenderse de una de las 4 chances. Fue 6-3 y 6-4.

El espigado oriundo de Francia hizo su tarea y acabó con la sorpresa que venía siendo el ruso Kotov. El dominio de Mannarino fue total, sin permitir que le quiebre su saque y tras un primer set con una amplia ventaja de 6-2. El segundo parcial, donde la partida se emparejó, lo dominó en el tie break, ganándolo 7-2.

La final fue un partido interesante y con un cambiante desarrollo. En el primer set no se quebraron los saques y fueron a tie break, donde Mannarino se impuso con mayor solidez en sus propios servicios, pero en un trámite extremadamente parejo. Draper aceleró en el segundo, con paralelos letales, tomando riesgos en el resto y ganando los puntos largos. Así quebró dos veces al francés y ganó contundentemente 6-2.

El parcial definitivo cobró un tinte tenso, con puntos largos y pocos riesgos de parte de ambos. Mannarino, con un buen drive cruzado ganó algunos puntos claves y logró, con un 100% de efectividad, concretar sus chances de quiebre. La mentalidad en los momentos importantes y la serenidad de un veterano le dieron la gloria y un broche de oro que se materializó con un 6-3 con sabor a campeonato, en un año mágico y emocionante. ¡Que bella historia le tenía preparada el destino a este tenista de tanto recorrido!

 

Ezequiel Palma Bertuzzi – 2ºA Turno Mañana