Liberaron al policía que mató al motochorro en Moreno

El agente, que se encontraba de civil y acompañado por su pareja, fue víctima de un intento de robo por parte de dos delincuentes y abatió a uno de estos por la espalda.

Los disparos impactaron al delincuente.
Los disparos impactaron al delincuente.

El agente de la Policía Bonaerense que mató a tiros por la espalda a un motochorro que quiso robarle la moto en la que circulaba junto a su pareja en Moreno finalmente fue liberado, tras haber sido indagado.

El hecho ocurrió el domingo a la noche, en la intersección de Lugones y Payró. El hombre perteneciente a la Policía local de Ituzaingó fue acusado por la fiscalía de «homicidio agravado por uso de arma de fuego y por ser efectivo de una fuerza de seguridad», aunque aseguró que disparó en defensa propia, ya que el ladrón los amenazó con lo que parecía ser un arma de fuego.

Los investigadores del caso dieron a conocer la llamada al 911 que hizo el sargento de la Policía Bonaerense. Con voz agitada, se lo escucha decir: “Estaba con mi novia, íbamos a ir al Coto y me quisieron robar la moto. Tengo un abatido”.

Lucas Abrahan José Mallea, de 31 años, identificó su nombre y ubicación al comenzar su relato: “Habla el sargento Mallea. Estoy en Moreno. Lugones 2508”. Luego de mencionar al “abatido”, describió que los ladrones se desplazaban en una moto negra y que el sobreviviente escapó hacia “el lado del centro”, aunque no pudo recordar detalles físicos del individuo.

Este martes por la mañana se le tomó declaración testimonial y momentos después recuperó la libertad, tras haber estado detenido casi 24 horas.

El fiscal a cargo del caso, Gabriel López de la Unidad Funcional de Instrucción Nº8 del Departamento Judicial de Moreno-General Rodríguez, requirió de oficio la excarcelación inmediata del imputado, haciendo lugar al artículo 161 del Código Penal, ya que entiende que no hay peligro de entorpecimiento de la investigación.

Pese a quedar en libertad, el acusado seguirá a disposición de la Justicia.

Así mató Mallea al ladrón

En la filmación se ve que el delincuente jamás se dio cuenta de que detrás suyo había alguien que lo apuntaba.

También se observa que la joven se aleja de la moto y que el oficial hace lo mismo. Incluso simuló cooperar con los asaltantes para luego sacar su arma reglamentaria y comenzar a disparar contra el asaltante. Al sentir los balazos, el motochorro salió corriendo, pero cayó muerto unos cuantos metros después, ya fuera del alcance de la lente de la cámara de seguridad. Su cómplice, por su parte, escapó en la misma moto en la que habían llegado. Su paradero todavía es un misterio.

Luego del hecho, los peritos determinaron que el ladrón murió en el acto después de recibir un total de tres disparos: uno en el omóplato, uno en la cadera y otro, en una pierna. Al delincuente fallecido se le encontró un DNI perteneciente a una víctima que había asaltado minutos antes y un arma que parecía ser una escopeta tumbera, y que luego se comprobó que eran dos caños soldados y unidos con cinta aisladora negra con la cual apuntó a la pareja durante el intento de robo. En la escena, secuestraron la pistola 9 milímetros que utilizó el policía.

El fiscal López, consideró que no existe peligro de entorpecimiento de la causa por parte del policía, que continuará libre aunque imputado en la causa en la que se debe determinar si se trató de un caso de legítima de defensa o un exceso en la legítima defensa.

El efectivo de la Bonaerense, que no presenta antecedentes delictivos ni conflictivos previos, confesó ante el fiscal: “Temí por mi vida y la de mi novia”. Y agregó: “Cuando vi que maté, se me cayó el mundo”. Además, reconoció que no recordaba haberse identificado como policía al momento del hecho y no precisó cuántos disparos realizó, pero sí que dejó de tirar cuando el sospechoso cayó al suelo.

Una de las razones por las cuales se lo liberó es por el hecho de que fue el mismo policía quien llamó al 911 para reportar lo ocurrido.

Trascendió también que la novia del agente a quien también se la ve en el video declaró y dijo lo que se puede observar en las imágenes que quedaron registradas y despejó varias dudas.

Por otro lado, un joven de 18 años señaló al muerto y a un cómplice como los delincuentes que un día antes del asalto al policía lo habían abordado en la calle y robado sus pertenencias, entre ellas, el DNI que apareció en poder del delincuente. «Lo identificó por la ropa», detallaron.

El delincuente fallecido fue identificado como Andrés Aníbal Carbonel (28), quién fue abatido tras recibir tres disparos en la espalda. Fue reconocido en la morgue por un familiar, aunque todavía esperaban las pericias para confirmarlo y para establecer si contaba con antecedentes penales.

El caso generó un sinfín de cruces en nuestra sociedad sobre si el efectivo estuvo bien o no en disparar al delincuente por la espalda.

 

Florencia Barrios – 2ºB Turno Mañana