Manifestación por Vicentin en la puerta de la Quinta Presidencial de Olivos sin respetar el distanciamiento social

Para hacer escuchar su descontento y bajo el lema “No a la intervención y expropiación de nuestras empresas”, varios manifestantes protestaron en frente de la Quinta Presidencial de Olivos donde vive Alberto Fernández para reclamar en contra de la expropiación de Vicentin y la defensa de la propiedad privada.

Al ver la gran cantidad de gente, los efectivos policiales cortaron el tránsito de la zona y, con el pasar de los minutos, incrementaron la custodia por la presencia del presidente de la Nación.  Debido a las políticas tomadas por el Gobierno, se manifestaron tocando bocina, golpeando cacerolas y con la presencia de muchas banderas argentinas.

Una mujer en la manifestación, con un claro mensaje para el Presidente a partir de una frase de Juan Bautista Alberdi.

Sin embargo, hubo un escaso cumplimiento de las recomendaciones para la prevención del coronavirus. Si bien la mayoría de los manifestantes poseía un barbijo,  casi no hubo un distanciamiento social adecuado.

Además de las protestas en la ciudad santafesina de Avellaneda, que es donde se encuentra la empresa agroexportadora, hubo manifestaciones en casi 70 distritos del país ubicados en las provincias de Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Mendoza, San Juan y La Pampa, entre otras.

Polémica por la intervención del gobierno en Vicentin

Primero vamos a explicar que es Vicentin, para los que todavía no saben. No es una empresa, tampoco una fábrica, es un conglomerado de agro industriales. Cuenta con su base en la ciudad de Santa Fe, pero tiene plantas productivas por todo el país. Su base es la producción y exportación de productos primarios como harinas, granos y aceites. Es la mayor procesadora de granos del país.

Según informes de funcionarios del gobierno el conglomerado cuenta con una deuda de $99.000 millones de pesos lo que equivale a unos 1.419 millones de dólares. Claudio Lozano, director del Banco Nación, anunció que entre los mayores acreedores se encuentran 37 bancos, quienes tienen el mayor monto de la deuda, unos $63.962 millones de pesos. También deben $25.657 millones, divididos en 1895 productores y además, $5.428 millones a sociedades relacionadas con la misma empresa. “Se trata de acreedores que forman parte del mismo conglomerado que está en concurso preventivo. No es una masa menor en el total de deuda, son $5.428 millones que representan el 5,5% del total de la deuda bajo concurso. Del mismo modo, y como dato también notable es que aparecen 98 acreedores que son accionistas de la empresa”, remarcó Lozano. Con esto quiso decir que Vicentin se reclama deudas a sí mismo. 

El conglomerado, a fines del año pasado, declaró la cesación de pagos por estrés financiero y desde febrero está con un concurso preventivo en Reconquista, Santa Fe. A pesar de que el proceso judicial estaba avanzando sin inconvenientes el gobierno argentino decidió intervenir. El presidente Alberto Fernández dijo que intervino la empresa para lograr la soberanía alimentaria que el país necesita, preservar los puestos de trabajo y lograr que alrededor de 2600 productores puedan seguir contando con una empresa a la cual venderle lo que producen. Además, designó como interventor a Gabriel Delgado, quien dirige el Centro de Investigación en Economía y Prospectiva del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. 

Omar Perotti, gobernador de Santa Fe, envió una propuesta a Alberto Fernández, en ella destaca que una opción para rescatar la empresa es transformarla en una compañía mixta, adoptando una manera diferente a la expropiación. 

“Con Alberto Fernández analizamos la situación de Vicentin. Repasamos todas las alternativas y no nos aferramos a los instrumentos. El propósito del Gobierno es preservar las fuentes de trabajo y que los productores puedan cobrar”, declaró, el actual interventor en su cuenta de Twitter. 

Mientras tanto, Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales, en diálogo con La Nación señaló: “Seguimos trabajando para que exista una opción moderada y siempre acorde con la ley. El respeto del proceso de concurso preventivo es clave. Dentro de ese proceso es posible buscar soluciones para la empresa, los trabajadores, los productores y los acreedores”. Es decir, están trabajando para evitar la expropiación.

Norberto Niclis, vicepresidente de Coninagro, en declaraciones en AM Radio ConVos, se refirió a la propuesta de Omar Perotti, que mencionamos anteriormente y la calificó como “más amigable” que la del gobierno. Además, agregó, que es bueno corregir el rumbo y que el gobierno había partido de un diagnóstico equivocado, refiriéndose a la decisión de postergar la expropiación de la empresa y respaldar la propuesta del gobierno de Santa Fe.

A todo esto Máximo Padoan, accionista de Vicentin, manifestó que el plan de Perotti es una “aberración”. En diálogo con Radio Rivadavia expresó que: “Lo único que se me ocurre cuando hablan de que esto es un plan superador, es que en el DNU designaron dos interventores y ahora son tres. Además, no es una intervención por 60 días, sino que no tiene fin, es permanente. Las nuevas soluciones que van apareciendo son cada vez peores”.

Como si no fuera suficiente con todas las repercusiones que este tema causó, la gente también se expresó y salió a calle a protestar contra la expropiación. En todo el país hubo banderazos a pesar del confinamiento obligatorio.

El tema recién comienza pero ya genera repercusión en la sociedad argentina.

Por Joaquín Lozano 2B TN

Vicentin, al borde de la expropiación: deudas y competidores en un mercado clave para el futuro de la Argentina

Es una empresa familiar con más de 100 años de trayectoria, su nombre llenaba de elogios y orgullo al complejo agroexportador local. Hoy su historia está atrapada en la quiebra y podría determinar su fin.

A tan solo 5 días de la asunción a la presidencia por parte de Alberto Fernández, Vicentin anunciaba el incumplimiento al pago de sus deudas y confirmaba el comienzo de un proceso de reestructuración.

La empresa agroexportadora que contaba con una excelente calificación crediticia y había sido beneficiada con lineas del Banco Nación y anunciaba mediante un comunicado que sus negocios “se han visto negativamente afectados por un contexto de crisis recurrentes, aumento de tasas de financiamiento, cierre de mercados y el incremento permanente del costo argentino”.

En ese momento la empresa argumentaba que era problema de stress financiero y un tema de solvencia y no de liquidez. Lo que no podía era hacer frente a una deuda de USD 1350 millones, de los cuales mas de USD 300 eran deuda con el Banco Nación.

El total del pasivo de la empresa al día de hoy se calcula en USD 1500 millones. Más del 50% de estas deudas afectan a el sector financiero nacional, banca pública, cooperativas y sus asociaciones, productores y otras firmas agropecuarias.

A pesar del stress financiero en el que señaló encontrarse la empresa, comenzaron a surgir datos  que indicaban que una de las decisiones de la empresa sería la de esquivar el pago de los créditos.

El trabajo de la Bolsa de Cereales de Rosario (BCR) mostró que la compañía fue una de las mayores exportadoras del complejo de mayor peso en el comercio exterior argentino. Mediante las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior la BCR señalaba que COFCO, China National Cereals, Oil & Foodstuffs, lideró el ranking de exportadores agroindustriales en 2019 con el 15% de las ventas totales, por 14,2 millones de toneladas. Detrás están en segundo y tercer lugar, Cargill (11,9 millones de toneladas o un 12% del volumen total), y ADM (11,2 millones de toneladas, que equivale al 11%). El cuarto lugar de la lista lo ocupa Bunge, (9,5 millones de toneladas o un 9%,) y recién ahí aparece la primera empresa de capitales nacionales, Aceitera General Deheza (AGD) con 8,7 millones de toneladas. A solo 300.000 toneladas quedó Vicentin. La empresa que tiene crushing (molienda de poroto) más importante del país, quedó en el sexto lugar.

Mientras Vicentin acusaba stress financiero cerraba ventas por 8,4 millones de toneladas. Lo que le significó un 9% del total mercado agroexportador de la Argentina. Con estos resultados, y hasta fines de 2019 la facturación de Vicentin excedía los USD 4.200 millones anuales considerando los negocios de Molienda de oleaginosas y producción de harinas y aceites, así como también sus participaciones en otros negocios como la producción de biocombustible, vinos, algodón, puertos, etc.

En el 2019 se ubicaba en el sexto lugar como agroexportadora.

Según los datos que registró la subsecretaría de Mercados Agropecuarios, en el 2019 Vicentín fue el principal agroexportador de aceites y subproductos de soja y girasol del país, con un total de 7.425 toneladas vendidas al exterior.

A pesar del éxito en sus negocio, hasta la fecha Vicentín registra más de 2.638 acreedores que no han recibido  ningún pago por sus prestaciones. Los cuatro principales acreedores son entidades públicas. El principal es el Banco Nación ($18.182.297.617,70) seguido por el Banco Provincia de Buenos Aires ($1.814.311.396,16), el BICE ($313.233.794) y el Ciudad ($318.704.741,10).

 

Díaz Rodrigo, 2ºB Turno Noche.