Impacto de la pandemia en la pobreza infantil

En su aniversario número 75, UNICEF dio a conocer que el COVID-19 fue la crisis que más atentó contra los niños, yendo directamente contra todos los avances que anteriormente se habían generado.

Pobreza infantil en su máxima expresión (Imagen: UNICEF)

Se trata de una evaluación más amplia, que no analiza solo la cuestión monetaria sino también los derechos vulnerados en los hogares, por esa razón, difiere del número informado por el INDEC en septiembre, cuando se reportó que la pobreza infantil alcanzaba al 54,3%, lo que afectaba a unos 5,8 millones de chicos.

La cifra presentada por UNICEF se desprende de un análisis elaborado en base a datos del INDEC, en el que se señala que «la pobreza interseccional en el año 2021 afectó al 28,4% de las niñas y niños del país lo que equivale en términos absolutos a más de 3,8 millones de niñas y niños«.

No son condiciones para 3 niños de esta edad (Imagen: Infobae)

Hay que actuar ya para revertir los efectos de la COVID-19 sobre la infancia y la juventud subraya las distintas formas en que la COVID-19 está poniendo en peligro décadas de progreso en cuestiones fundamentales para los niños, como la pobreza, la salud, el acceso a la educación, la nutrición, la protección de la infancia y el bienestar mental. El informe revela también que, casi dos años después de la pandemia, los efectos generalizados de la COVID-19 siguen agravándose, mientras aumenta la pobreza, se arraiga la desigualdad y se ponen en peligro los derechos de los niños en unos niveles que no se habían visto antes”, dicen desde la prensa de UNICEF.

Además, la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore no quería quedarse fuera de la causa. “A lo largo de nuestra historia, UNICEF ha ayudado a crear entornos más saludables y seguros para los niños y niñas de todo el mundo, y hemos obtenido excelentes resultados que han beneficiado a millones. Sin embargo, estos avances están en peligro. La pandemia de COVID-19 constituye la mayor amenaza para el progreso en favor de la infancia a la que nos hemos enfrentado en nuestros 75 años de historia. A medida que aumenta el número de niños y niñas que pasan hambre, no van a la escuela, sufren abusos, viven en la pobreza o se ven obligados a casarse, disminuye la cantidad de niños y niñas que cuentan con acceso a atención de la salud, vacunas, alimentos suficientes y servicios esenciales. En un año en el que deberíamos mirar hacia adelante, estamos retrocediendo”, mencionó.

Según el informe presentado por UNICEF, más de 100 millones de niños están a día de hoy en situación de pobreza, número que creció indudablemente por la pandemia. A lo que la pobreza era en el año 2019, hoy subió un 10%, lo que sería un equivalente a 1,8 niños pobres por segundo desde de marzo de 2020. Esta cifra costará mucho que baje, ya que según ellos: “Incluso en el mejor de los casos, tardaremos entre siete y ocho años en recuperarnos y regresar a la situación en materia de pobreza infantil que había antes de la COVID”.

UNICEF ayudando en plena pandemia (Imagen: UNICEF)

En el año 2020, se estima que alrededor de 23 millones de niños no pudieron recibir las vacunas esenciales para la salud, que en comparación con el 2019, el número es mayor con una amplia diferencia de 4 millones, cifra más alta en los últimos 11 años.

Es claro que la pandemia afectó al mundo entero, empresas tuvieron que cerrar, personas pasaron de tener una vida estable a ser pobres, la moneda se devalúa cada vez más, pero lo que pasa en los niños es preocupante, UNICEF tendrá mucho trabajo.

Fernando Gorosito

Revelan que casi la mitad de la Argentina es pobre

La tasa de pobreza en la República Argentina trepó al 44,2% mientras que la indigencia alcanzó el 10,1%, según el informe titulado “Un rostro detrás de cada número, radiografía de la pobreza en Argentina”, realizado en conjunto por el Observatorio de la Deuda Social (OSDA) de la Universidad Católica Argentina y Cáritas.

Las áreas urbanas, uno de los principales centros de la pobreza en el país. Foto: Ámbito Financiero.

El relevamiento, publicado el 9 de junio para presentar la colecta anual de Cáritas, manifestó que el 41,9% de la población que reside en áreas urbanas sufre de pobreza multidimensional —por ingresos y por otro tipo de carencias— y que la cifra de ciudadanos con pobreza multidimensional estructural —tres o más insuficiencias— ronda el 25%.

La investigación pone énfasis en la situación infantil. Entre las conclusiones sobresalientes, dice explícitamente que más de la mitad de los niños argentinos son pobres, número que llega a casi el 75% en el Conurbano bonaerense. En zonas con porcentajes de este tipo, “de cuatro chicos que se sientan a una mesa familiar, solo uno come con regularidad”.

Según el estudio, en el Conurbano bonaerense, 75% de los niños son pobres. Foto: Entre Líneas Info.

El 34,3% de la población hasta 17 años padeció “inseguridad alimentaria” en 2020, el 15,6% de forma severa. En ese contexto, 46% recibió alimentos de forma gratuita en comedores o espacios de esta índole.

El OSDA destacó que sin la existencia del Programa Alimentar, Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), Asignación Universal por Hijo (AUH) y otros ítems, la tasa de pobreza podría haber llegado al 53,1%, mientras que la indigencia, a un 27,9%.

La Argentina, entre los países «más pesimistas» del mundo en pandemia

Según un estudio global de la consultora IPSOS realizado a 28 países acerca de las principales preocupaciones sociales, la Argentina es uno de las naciones con mayor pesimismo con respecto al futuro cercano, superada solo por Brasil, Sudáfrica, Polonia, Chile, Colombia y Perú: alcanzó el 79%, comparado al 65% de media mundial, y casi duplicó el 40% registrado hace exactamente un año.

Según el relevamiento, las principales preocupaciones de los argentinos son el crimen y la violencia, con 44%. En segundo lugar se encuentra la inflación, con 43%; seguido por la pobreza, con 39%, el desempleo, con 37%. Tanto la corrupción política como el COVID-19 fueron mencionados por el 31% de los encuestados. Más relegados se ubicaron la educación, los impuestos, la salud y el «declive moral».

La inseguridad, la inflación, la pobreza, el desempleo y la corrupción importan más que el COVID-19 en nuestro país. Foto: El Economista.

Entre las conclusiones se distingue que la desazón argentina por la inflación es la más alta del mundo con 43%, ante el promedio global del 10%. Por otro lado, la segunda ola de la pandemia de coronavirus no logró posicionarse como un tema de mayor inquietud: 31% frente al 45% mundial, lo que localizó al país en el puesto 23 de 28 en este punto.

Por otro lado, y siempre en base a IPSOS, el 79% de los argentinos considera que el Gobierno del presidente Alberto Fernández va por “mal camino”, frente a un 21% que piensa lo contrario.

Juan Grabois justificó la toma de tierras

En la semana, el dirigente Juan Grabois participó en una conferencia de prensa  organizada por estudiantes en formato de reunión virtual y analizó la situación de los sectores más vulnerables. El encuentro se inició con los casos de la toma de tierras en predios y la denuncia de funcionarios que fueron a repartir víveres y no les permitieron entrar al predio de Guernica. Juan Grabois aseguró que es un error achacar a diferentes organizaciones sociales la responsabilidad de la ocupación de tierras. “Hay un tremendo fracaso del Estado en garantizar un derecho humano como es un lote para construir una vivienda. No me refiero a que lo regalen, sino a poder acceder pagándolo. Y también el dirigente aclaró que en Argentina y en el resto de América Latina, los pobres tienen “un solo modo de acceso a la tierra, que es la ocupación”.

 

Con referencia al mismo tema, también detalló que en el mundo “hay más de 2 mil millones de personas” que viven en los asentamientos informales y que en el país no hay desde hace muchos años una “política de acceso al suelo”. Asimismo, continuó informando y explicando la gran tasa de pobreza que se generó en estos tiempos en la Argentina: “Hoy tenemos más de 18 millones de compatriotas bajo la línea de pobreza. Entre los movimientos sociales, Cáritas y los Curas Villeros se calcula que hay, aproximadamente, 15 mil comedores en el país”. Y luego, aseguró que “si no hay una fuerte intervención del Estado, la necesidad de alimentos se va a incrementar y el tejido social se degradará aún más”.

 

 

Recordemos que se actualizaron los nuevos índices de pobreza en la Argentina, con un 40,9% de la población en el primer semestre del año 2020, siendo así, el peor índice semestral de pobreza e indigencia en la historia.  En cuanto a los grupos de edad, el 56,3% de las personas de 0 a 14 años son pobres. Al tener este indicador ya informado hace unas semanas, Grabois se mostró preocupado por la tasa actual ya dada, y aseguró que “va a empeorar aún más”. “Hoy la situación es peor a lo que reflejan los índices, que retrasan un semestre. Y todo indica que va a empeorar aún más y después va a haber un rebote”, afirmó. “No hemos tocado fondo todavía, pero nuestro piso está muy abajo y tenemos que levantarlo”, concluyó el referente de la UTEP.

Ante la pregunta sobre si el caso de Guernica puede ser un “disparador” para que ocurra lo mismo en diferentes predios que hay en el país, el dirigente social aseguró en la reunión que el caso de Guernica no se va a disparar, ya que es un caso aislado. El Presidente actual del FPG, informó que en Argentina hay “4400 barrios populares que se crearon en los últimos veintipico de años, un promedio mayor a 150 anuales” lo que demuestra que se trata de un problema permanente y continuo. “Esto es producto de una idolatría del mercado que supone que una mano invisible va a resolver el problema. Eso no es cierto. Debe haber una planificación estatal, una intervención en términos de desarrollo territorial, y una nueva demografía federal y comunitaria para dejar de ser un país sobreurbanizado, con el 93% de la población en centros urbanos. En eso Argentina bate récord, es el octavo país más grande del mundo pero es uno de los 4 ó 5 países con mayor nivel de urbanización.“ finalizó Grabois.

 

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Agustin Parodis

Hambre vs Coronavirus

La OMS muestra preocupación por la situación económica mundial durante la pandemia.

Un nuevo informe de la ONU asesta otro golpe más a la confianza de un público mundial en cuarentena. Pero no es doloroso solamente por tratarse de malas noticias en un momento en donde se anhelan las buenas. Es impactante porque señala uno de los aspectos más injustos, inhumanos que vive el mundo bajo el actual sistema. Hablamos, por supuesto, del hambre. Un concepto curioso, ya que en muchas partes del mundo es prácticamente desconocido, mientras que en otras es una parte natural de una devastadora realidad. Y, si ya era un problema mucho antes de la llegada del COVID-19, ahora lo es mucho más.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA), perteneciente a la ONU, lanzó un comunicado advirtiendo que la desnutrición aguda podría aumentar en un 20% entre niños y niñas,  a causa de la crueldad con la que el virus azota a las familias en los sectores de mayor pobreza y, por lo tanto, vulnerabilidad. Estamos hablando de 10 millones de niños y niñas cuyo futuro, en caso de sobrevivir, se vería gravemente afectado.

El cierre de una gran parte de la economía mundial desde Marzo significó que muchísimas personas estén confinadas a sus hogares y no puedan trabajar. Cierre de fábricas, proyectos de construcción frenados, restaurantes y transportes que sufren un consumo históricamente bajo. Incluso muchos trabajadores y estudiantes quedaron varados en países alejados de sus familias y no pueden regresar por el cierre de fronteras.

Las medidas por el coronavirus parecen haber sido implementadas sin pensar demasiado en la economía de las personas. El sistema se encuentra ahogado y al límite del colapso.

Hablamos de que las familias pobres sufren más porque son las que necesitan seguir teniendo una actividad laboral, y ponen en riesgo su salud. En Mayo de este año, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reveló algunas estadísticas preocupantes. El 60% de los trabajadores en el mundo realizan actividades en el mercado informal, sin contrato legal. 

Hoy, a causa de las cuarentenas, confinamiento y toques de queda impuestos en prácticamente todos los países, no hay trabajo para ese 60%, que representa una cifra de aproximadamente 1.6 billones de personas. Que no haya trabajo significa que no hay ingresos. Y si no hay ingresos, no hay comida. 

David Beasley, director ejecutivo del PMA, dejó en claro cual es la situación que atraviesa el mundo. La organización preveía, antes incluso de la aparición del Coronavirus, que para fines de 2020 el mundo enfrentaría “la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial”. Esto es debido a las guerras en Yemen y Siria, la crisis económicas en Burkina Faso y Sudán, y otros problemas como catástrofes naturales provocadas por el cambio climático. Sumado el coronavirus a estos problemas, el daño puede llegar a ser irreparable. Las cifras que brindó el funcionario hielan la sangre: previo a la aparición del coronavirus, se esperaba que 135 millones de personas correrían un grave riesgo de morir de hambre para fines de 2020. Con la sumatoria del virus, la previsión aumentó en 130 millones. Es decir, para fin de este año, va a haber 265 millones de personas en riesgo de morir por ese motivo.   

La directora de nutrición del PMA, Lauren Landis, aseguró “Si no actuamos ahora, nos vamos a enfrentar a una devastadora pérdida de vidas, de salud y de productividad en las generaciones futuras. Las repercusiones del 2020 van a continuar hasta dentro de décadas».

Es digno de remarcar la frase con la que cerró la declaración Landis, en la que explicó que la ONU necesita “un mínimo de 300 millones de dólares” para evitar la catástrofe alimentaria. En pos de conseguir poner en perspectiva este número, es interesante analizar algunos datos. El año pasado, cada uno de los 30 equipos de la NBA, la liga de básquetbol profesional de Estados Unidos, tenía un presupuesto de 109 millones de dólares para gastar en salarios anuales de sus jugadores. En total, un poco más de 3 billones de dólares.  Esto no es más que una pequeña muestra del ilógico funcionar de un sistema que a muy poco está de colapsar, si no lo está haciendo ya.

Francisco Gazzaniga

Se expande el coronavirus en el continente africano

Sudáfrica y Egipto superaron los 10 mil casos y se confirmó esta mañana que ya no hay ningún país libre de infectados.

El coronavirus se esparce rápidamente en África y ya supera los 70 mil casos. Desde el 28 de abril las cifras se dispararon un 42% en el segundo continente más poblado del mundo. Y se enfrenta a la llegada del invierno en poco más de un mes. 

El hecho de ser el continente más pobre del mundo plantea un desafío enorme. Primero que el sistema de salud ya tiene muchos problemas para sostener enfermedades como la tuberculosis, la malaria o la cólera. Sin ir más lejos, la OMS advirtió que la cuarentena y el cese de movimiento pueden llevar a “Retroceder a niveles de hace 20 años” la lucha contra la malaria.

También está el problema económico. Según el último informe de la ONU, unas 237 millones de personas que sufren de desnutrición crónica en África. Si son visibles los efectos que el virus está teniendo en las economías más importantes del mundo, es inimaginable el daño que puede producir en el continente africano.

 

Francisco Gazzaniga, 2do B Turno Noche.