Dibujen, maestros

Desde hace unos cuantos años, en Boedo, un grupo de artistas se dedica a pintar murales donde además de obras vistosas, se esconden diferentes hechos y momentos que se fueron dando en este barrio porteño de la Ciudad de Buenos Aires. Fútbol, rock, carnavales, tango, son algunas de las temáticas que visten los murales.

El Grupo Artístico de Boedo Roberto Arlt, nació en Febrero de 2012 con la intención de generar contenidos que rescaten la historia popular de la zona a través de diferentes representaciones artísticas mostrando el pasado y construyendo un futuro de expresiones culturales que realcen a este rincón del sur de la Capital Federal.

“Acá nadie cobra nada”, explicó uno de los referentes del Grupo Artístico. De hecho, la agrupación cuenta con el apoyo de los vecinos y demás personas que tengan ganas de trabajar. Asimismo, también son importantes las donaciones o pequeños aportes para la compra de materiales y demás productos que se utilizan para poder dejar las diferentes huellas en cada esquina o espacio elegido.

Todo surgió con la idea de un grupo de doce vecinos del barrio que se juntaron y desearon dejar una marca que hablara por sí sola. Lo que comenzó con una pintura de la murga y el carnaval, hoy se traduce en un centenar de obras distribuidas por calles, esquinas y huecos que estaban vacíos. Poco a poco, la gente se fue interesando por estas acciones.

Así, el Grupo Artístico empezó no solo a hacerse conocido en todo el barrio, sino que sobrepasó los límites y fue instaurándose en otras zonas. A su vez, tanto fue el “boom”, que se expandió a otros países como Uruguay y Brasil (donde también hay murales). Incluso, la movida llegó al Vaticano, donde la máxima autoridad de la Iglesia, Jorge Bergoglio, mandó las bendiciones y el reconocimiento a semejante trabajo.

El año pasado, la Legislatura porteña declaró de interés cultural el libro de muralistas que reúne casi la totalidad de los murales ya pintados. En su momento, Emilio Raposo Varela, legislador PRO y autor de la iniciativa, manifestó: “es importante que el arte urbano se valore”. A su vez, destacó el espíritu que se expresa en los murales y la dedicación que los autores le invocan a cada uno de sus obras.

Hace unos meses, después de cinco años de colorear el barrio, el Grupo Artístico llegó al mural N° 100. En el polideportivo Roberto Pando, se restauró una escena épica del combate de San Lorenzo, donde el recordado soldado Cabral le salvó la vida a José de San Martín. Una imagen parecida, decoraba las instalaciones del tan conmemorado Viejo Gasómetro. Finalmente, después de un arduo trabajo y horas de mucha dedicación, pudieron recuperar la pintura.

Los vecinos no sólo retratan momentos referidos a San Lorenzo de Almagro, club del cual muchos son hinchas aunque, sin dudas, los murales referidos al fútbol son bastantes, pero existen otros con distintos condimentos. Además de los homenajes a glorias como Sergio Villar, Héctor Scotta, Roberto Telch o Rodolfo Fischer, y pintar sobre momentos inolvidables como el penal de Ortigoza en la final de la Copa Libertadores, la marcha a Plaza de Mayo por la Ley de Restitución Histórica, o el viaje a Marruecos en busca de un sueño (ser campeones del mundo), también se encuentra la imagen de María Auxiliadora, el recuerdo de Pappo,  un homenaje a Roberto Arlt, y los murales referidos a la murga y al tango. En fin, ideas que van surgiendo y que de a poco se van poniendo en práctica.

¿Cuántos murales más se realizarán? Esa pregunta nadie la podrá responder con exactitud, todo dependerá de las ganas que tengan los vecinos en seguir dejando huellas a medida que vayan surgiendo ideas.

Foto: San Lorenzo de Almagro.

Por Aníbal Marcos Serial 

El B.A. Rock se realizó con varias ausencias

La nueva edición del festival reivindicó a varios históricos, permitió mostrarse a nuevas bandas y quedó en deuda por algunos nombres que se bajaron en las semanas previas.

Después de tres días a puro rock en el polideportivo Malvinas Argentinas, finalizó el B.A.Rock 2017. Con muchas controversias en la previa, donde se bajaron nombres muy importantes como Ricardo Iorio, Salta la Banca, Raúl Porchetto, Horcas y Claudio Marciello y ya con el festival en marcha se aviso que León Gieco y Los Twist no iban a participar. Sin dudas todas las bajas, mas la poca difusión previa no ayudo a que la gente concurra en masa a los escenarios.

El sábado 14 de octubre arrancó el espectáculo en los tres escenarios, entre todas las bandas que sonaron durante todo el día, las más importantes fueron Las Pelotas, La Vela Puerca, Catupecu Machu, Los Gardelitos y, como histórico, el gran Litto Nebbia. La grilla del nuevo B.A.Rock reúne a los grandes consagrados con las nuevas bandas de rock de esta parte del mundo. Por eso, muchos padres e hijos que poblaron el predio desde temprano y en familia pudieron compartir la experiencia de escuchar mucho rock nacional durante las tres jornadas.

Ya en el segundo día, entre las figuras mas importantes estuvieron Babasónicos, Guasones, Los Tipitos, El Bordo, El Kuelgue, Fabiana Cantilo y Los Pericos. Como el primer día, el clima ayudó a que la gente pudiera disfrutar de los grandes recitales que propusieron en los diferentes escenarios. También lo que ayudo a que todo se desarrollara con normalidad fue la buena diagramación de los shows y que se comience siempre en horario. Otro punto a favor de la organización fue el patio cervecero que se abrió para que los que querían descansar un poco y disfrutar de unos tragos los pudieran hacer, sin ningún problema. El punto a corregir para los futuro festivales fue la organización para poder ir a comprar comida, ya que había largas filas donde la gente se impacientaba mucho.

La última jornada del B.A.Rock 2017 empezó con todo, en uno de los escenarios se presento la Mississipi y al mismo tiempo tocando sus grandes éxitos estaba Turf. Durante todo el día se vieron muy buenos recitales pero sin dudas lo mejor se guardo para el final con las actuaciones de Fito Páez, Bersuit Vergarabat y Las Pastillas del Abuelo. Los fans pudieron ver a sus artistas favoritos tocando sus mejores canciones pero también hubo tiempo para que se puedan presentar bandas emergentes que dan sus primeros pasos en el rock argentino.

Ojalá esto sea el punto de partida para que este festival se siga celebrando en el futuro. Obviamente en el público no gusto las bajas a ultimo momento de algunos artistas, pero se fueron muy contentos con todo lo que pudieron ver durante los tres días. Lo más destacable fue el ambiente familiar y sin disturbios que se vivió en los recitales, algo que sería muy bueno que se diera en todos los recitales que se realizan en el país. Todavía no hay confirmación sobre el futuro del B.A.Rock, pero todos los fanáticos de la música argentina esperan que se vuelva a realizar el próximo año,  con todas las grandes figuras del ambiente.

Foto: Gentileza de Indie Hoy.

Por Gonzalo Pacheco

¿Vuelve o no vuelve?

Boedo, uno de los barrios más antiguos y más conocidos de la Capital Federal. Tanguero y teñido de azul y rojo, está delimitado por las siguientes calles: Avenida Independencia, Sánchez de Loria, Avenida Caseros y Avenida La Plata. A su vez, se ubica al norte del barrio de Almagro, al este de Parque Patricios, al sur de Nueva Pompeya, y al oeste de Caballito.

Allí, además de celebrar como locos el carnaval, se da una lucha hace unos años entre apasionados soñadores y gente imparcial que solamente quiere tranquilidad para su vida cotidiana. Un enfrentamiento que comienza con una expropiación cerca de 1979 donde San Lorenzo (club característico del barrio) pierde los terrenos de Avenida La Plata donde tenía su estadio. Tiempo después, algunos hinchas pelearon -y pelean- para volver en el tiempo y que ese espacio que fue quitado, vuelva a pertenecer a la institución tal como era antes. Sin embargo, es muy difícil que todo vuelva a la normalidad. De hecho, aparentemente en diciembre podría sumársele una nueva traba para que el club no pueda armar la cancha que tanto ansían sus simpatizantes, en aquella manzana donde se encontraba el Viejo Gasómetro.

Lo importante y destacable de la cuestión es cómo este fenómeno puede convertirse en un ícono cultural de un gran grupo de personas. Ese sentido de pertenencia que todo hincha, o la mayoría de ellos, siente cada vez que habla de Boedo. O capaz, habrá que pensar en qué momento de la historia, una construcción cerrada con asientos destinado a eventos deportivos se convirtió en algo tan simbólico para una parte de los vecinos del barrio, o, como dicen: “la Tierra Santa”.

Hace ya un par de años, a través de la Ley de Restitución Histórica promovida por Adolfo Res en compañía de la subcomisión del hincha, se llegó finalmente a aprobar la famosa vuelta a Boedo. Las calles fueron una fiesta. La ley afirma que los terrenos que actualmente posee la cadena multinacional Carrefour deben pasar nuevamente a ser propiedad de San Lorenzo de Almagro, como era en el pasado. Y, aparentemente, todos esos años de lucha dejarían frutos. De todas maneras, desde el proyecto de Ley que ingresó en el 2010, surgieron muchos cambios hasta el día de hoy.

En primer lugar, hace siete años, el proyecto que recibió la Legislatura buscaba que el lugar que hoy ocupa el supermercado fuera destinado a construir un estadio, financiado con fondos públicos. A cambio de semejante inversión, el club ofrecía parte del predio a un polideportivo municipal destinado a un espacio educativo y otras actividades deportivas y recreativas al aire libre. Todo esto justificado bajo el reclamo de que la dictadura había actuado de oficio y se había quedado con dicha área.

El tiempo pasó y en 2012 más de cien mil (100.000) “cuervos” se movilizaron a la Plaza de Mayo, liderados por la Subcomisión del Hincha, para presionar a los legisladores y que se trate el proyecto de ley. Ya para ese entonces, las condiciones habían cambiado en lo siguiente: Ya no se mencionaba el destino de los terrenos y se modificó la manera de solventar la construcción de la cancha. El Estado no se haría cargo y San Lorenzo tenía que negociar con Carrefour la indemnización, sumado a que los hinchas tendrían que aportar plata de sus bolsillos. Más allá de esto, las esperanzas seguían intactas.

Por otro lado, se generó una fuerte oposición a que esta medida, que quería conseguir San Lorenzo, se pudiera alcanzar. Vecinos del barrio, trabajadores de Carrefour y demás, se juntaron y también marcharon, pero en contra del proyecto de ley. Muchos manifestaban que los días de partido las calles iban a ser intransitables, que crecería la inseguridad y que los precios de los terrenos y las casas disminuirían. En tanto, los trabajadores reclamaban que iban a quedarse sin trabajo y no podrían mantener a sus familias.

Ante esto, los legisladores decidieron incluir una cláusula que básicamente aclaraba que los empleados no podían perder su puesto laboral y que el club no podría cimentar una cancha dado que el Código de Planeamiento Urbano no lo permitía y que el barrio no tenía las condiciones para tal edificación. Se vivieron días negros en ese entonces. Muchos empezaron a preguntarse si eso que tanto anhelaban podría hacerse efectivo o si todo quedaría en la nada y la cancha no se haría jamás.

En paralelo, después de haber sancionado la ley de restitución histórica, San Lorenzo comenzó a construir un polideportivo atrás de Carrefour sobre la calle Salcedo al 4220. Con la obra, también se trabajó sobre la iluminación de las calles aledañas, para que los vecinos apreciaran que San Lorenzo también le daba importancia al barrio y buscaba que creciera. Asimismo, el polideportivo serviría, y sirve en la actualidad para promover los deportes que se practicaban en el Bajo Flores como el básquet, vóley, futsal. De esta forma, se buscaba que los chicos no estuvieran en las calles y tuvieran la opción de practicar deportes.

En 2014, la institución azulgrana pudo arreglar con la multinacional francesa y tras varios meses de negociaciones, en diciembre de 2015, Carrefour aceptó la propuesta que le ofreció San Lorenzo (cuatro cuotas de un millón de dólares a pagar en cuatro años, y una más de 110 millones de pesos).

Finalmente, en 2016, el presidente Matías Lammens junto a Marcelo Tinelli firmaron el boleto de compra-venta de los terrenos de Av. La Plata 1624. Así, quedó cerrada de manera definitiva la vuelta a la “Tierra Santa”. Para condecorar dicha alegría, se inauguró el Polideportivo Roberto Pando (mencionado anteriormente) con el regreso de Fabricio Coloccini al país, ex jugador del Ciclón. Sin embargo, el tema del estadio todavía no estaba finalizado y pese a que muchos lo daban como un hecho, en la práctica se siguen apreciando las dificultades.

En primer punto, la Legislatura debería aprobar la rezonificación para que se pueda empezar a construir el estadio. Lo cierto, es que en Capital Federal esto no está habilitado y es casi imposible que se pueda comenzar con una obra equivalente. En segundo lugar, fuentes extraoficiales aseguran que se está tratando en la Legislatura una ley de impacto ambiental parecida a la N° 123 que saldría para finales de este año. La misma, impediría que se pueda levantar una cancha u obras que superen un cierto límite de altura. A pesar de esto, un importante miembro de la subcomisión del hincha, afirmó que los estudios ecoambientales que se hicieron hace unos años no arrojaron inconvenientes y desde ese punto estaría todo en regla.

Otro impedimento es el económico. Más allá de haber desembolsado ciento diez millones de pesos en la primera cuota por esos benditos veintisiete mil quinientos veinticuatro (27.524) metros aún quedan dos cuotas más de un millón (1.000.000) de dólares por la compra de los terrenos a pagar en julio de 2019 y 2020, algo que ni siquiera terminará de pagar la actual comisión directiva ya que el año que viene habrá elecciones.

Más allá de los impedimentos legales y financieros, las hipótesis de comienzo de la obra en 2018 continúan. Según se rumorea, el año que viene iniciaría la labor con el objetivo de terminarlo en el 2020. Todavía se desconoce quién financiará la construcción y si efectivamente se llegará a terminar para esa fecha estimativa. Cabe recordar, que en 2013, el presidente Lammens certificó en una entrevista de una de las radios más importantes del país, que en sus planes para mediados del 2016 el Estadio Papa Francisco ya estaría terminado. Sin embargo, hoy en día, casi finalizando el 2017 recién se están tirando abajo algunas paredes del hipermercado.

En exclusiva, Federico Verdalle, miembro de la subcomisión del hincha, habló sobre varios temas. En primer lugar, opinó: “Estoy convencido de que la vuelta se va a hacer. Cuando se aprobó la ley por unanimidad en la legislatura, se realizó con estadio incluido. Creo que la legislatura deberá modificar lo que imposibilite que esta ley se pueda realizar tal como lo dice”. Por otra parte, analizó los aspectos positivos que ganarían tanto los socios como los vecinos con la vuelta del Estadio. “Principalmente, se generarían más socios. El hincha va a volver a sus raíces, su lugar en el mundo. Además, hay que pensar que la gente podrá hacer un montón de actividades cerca de sus casas. Es decir, no solamente vuelve el estadio de fútbol. Llega un centro cultural, un centro de asistencia de salud; hasta se rumorea que también habría una sede de la comuna 5. Los días de partido, el socio ganará seguridad sobre todo cuando se juegue de noche. Es de público conocimiento que la zona de Bajo Flores, donde hace de local San Lorenzo hoy en día, es muy insegura y los robos han incrementado notoriamente en los últimos diez años. Hoy, si no tenés un auto y tenés que ir con tu hijo o una persona mayor, lo pensás dos veces”, explicó. En cuanto al barrio, en concordancia con lo explicado anteriormente, Verdalle afirmó: “El barrio ganaría en muchas cosas. Por ejemplo, Iluminación, el arreglo de todas las cuadras, veredas de la zona. Está todo más prolijo y eso fue todo gracias a San Lorenzo. A su vez, agregó: “Habrá un sistema mucho más grande de vigilancia porque en Avenida La Plata después de las diez de la noche queda como todo medio desolado; en cambio, con un estadio y una institución funcionando las 24 horas, sumado a los cambios, le daría una vida enorme al barrio. Entiendo que los vecinos deberían tener en cuenta que en el estadio se jugarían dos partidos al mes, osea, estás hablando de más o menos veinte partidos al año. Eso nos da que de 365 días, solamente se utilizaría para jugar al fútbol 20. Los demás quedarían a disposición del socio”.

Por último y para finalizar, sentenció diciendo: “Al supermercado le quedan dos años para terminar su obras, de ahí en más comenzaría la construcción de San Lorenzo. Para eso, hay que hablar de un plan económico que financie el estadio. Se habla de venta de abonos, de un fideicomiso; aunque no hay nada armado de manera oficial. Todos los cuervos queremos que se haga lo antes posible, pero hay que ser pacientes y esperar a la empresa a que termine su obra tal como lo dice el contrato”.

Por Marcos Serial, Gonzalo Pacheco y Damián Prendes

Teatro comunitario en Pompeya

Alimento desbalanceado no es de paladar fino, su nombre lo dice todo. Gente de barrio, donde la lluvia pega en la chapa y en la membrana agujereada, cae esa gota que de a poco va llenando el balde de una pieza húmeda y calurosa. El barrio porteño de Pompeya la vio nacer y promete expandirse por el sur de la ciudad.

Tiempo atrás, el 2003 nació esta obra teatral. El boulevard de Roca y Rabanal ha sido testigo de tan magistral acontecimiento. Homero Manzi y Tabaré fue su segundo lugar, en un centro cultural. Hasta que llegaron a la gráfica Chilavert, que fue recuperada por los trabajadores. La agrupación ya lleva más de 50 funciones, preferentemente en lugares públicos, como plazas, centros culturales, escuelas, sociedades de fomento, lugares tomados, teatros… hasta se dieron el gusto de viajar a Salta, el año pasado, al encuentro nacional de obras de teatro a nivel comunitario.

En exclusiva, la escuela del Círculo de Periodistas Deportivo, charló con Gabriel Galindez, actor y director de Alimento desbalanceado. Galindez, quien cuenta con una larga trayectoria en los escenarios y en películas, hizo referencia al lugar físico donde se desarrolla los ensayos, la relación con los trabajadores de la gráfica, cómo se administran y de qué trata la función. “La verdad que poder estar en este lugar es muy lindo y cuenta mucho lo que nosotros hacemos, ya que ambos hacemos las tareas desde la autogestión, tanto nosotros nosotros, como la gráficas generamos nuestros propios recursos. Si bien contamos con algunos subsidios del Estado, pasamos la gorra al final de cada función para poder mejorar la escenografía, el vestuario, entre otras cosas. Es un gran esfuerzo de todos para que esto salga de la mejor manera. La obra en sí es una versión libre de El matadero de Esteban Echeverría y, a partir de el texto, comenzamos a hablar del hambre pero no solamente del hambre de la comida, sino que hablamos en general como por ejemplo del hambre que nos dan algunos medios de comunicación con la mala información, que quieren que creamos algunas cosas, y desde ese lugar armamos el espectáculo con mucha ironía”, explicó.

Alimento desbalanceado, es una obra teatral que no discrimina a ningún sector social, político, económico. Es una de las tantas voces y manifestaciones del pueblo argentino. Una propuesta para ver el ingenio artístico que poseen muchas personas, que demuestra que no hace falta ser profesional para ejercer la actuación. Mejor lo describió su director: “El espectáculo es para toda la familia porque, del grupo que somos, alrededor de 45 personas, lo integra desde niños de 5 o 6 años hasta mujeres mayores de 65 o 70. Esa heterogeneidad genera riqueza a partir del intercambio de ideas. No hay ningún requisito para ser parte de este proyecto, solo hay que tener ganas de estar acá, de actuar, de cantar, de comprometerse con la idea, pero no hay que tener una experiencia previa. Hay gente que arranca desde cero y acá se la va guiando sobre cómo se tiene que trabajar en la obra”.

Luego, Galindez desarrolló sobre el financiamiento y cómo sobreviven ante las crisis que sufre económicamente Argentina, y su lucha por sostener este espacio, que les da vida y alegría a muchas familias que integran el elenco. “Nosotros nos autogestiamos a través de gorras o algunos eventos especiales que hacemos. Y la gente de la obra colabora con 100 pesos, los que pueden obviamente, que lo utilizamos para hacer fotocopias”.

Ante el prejuicio que tienen muchos sectores de la sociedad sobre los subsidios, colaboraciones o donaciones por parte del estado u otra agrupación política, el director aclaró: “ Con los subsidios que recibimos nos equipamos, compramos sonidos, vestuario, escenografía. Pero el financiamiento es un mezcla entre lo que recibimos de subsidios y lo que generamos nosotros, con eso me refiero a que somos autogestivos. Por suerte contamos con la gran ayuda de la gráfica Chilavert, que nos presta el espacio. Nosotros se lo cuidamos y lo tenemos en perfecto estado para poder seguir utilizándolo”.

Los objetivos de la obra, en su presente y futuro, no solo es el entretener al espectador, sino se trata de estimular a la gente que participa, de sacarla de su oscuridad, ya sea por problemas ajenos a su entorno o por dificultades propias. El rol que cumple el teatro dentro de la sociedad es para mejorar la calidad de vida, es una herramienta muy importante, ya que la marginalidad, la violencia y los malos hábitos se han apoderado de muchas personas, en especial de los jóvenes. En cuanto a esto, Galindez expresó: “Los objetivos que tenemos a corto o mediano plazo es encarar un nuevo espectáculo, que si Dios quiere se va a estrenar el año que viene. La temática de la obra va a ser la violencia, ese sería el punto de partida. Y el objetivo más ambicioso es el de tener un espacio propio, donde se pueda generar un polo cultural, no solamente para el barrio de Pompeya, sino ampliarlo hacia otras zonas. La idea es generar un espacio donde todos y todas puedan hacer lo que quieran desde lo artístico, ya sea actuar, bailar, cantar. También esto nos ayudaría a crecer como organización y como grupo, podríamos ampliar la cantidad de personas ya que el teatro comunitario es inclusivo, puede venir cualquiera, y queremos que se sume mucha más gente en el futuro. Nuestro objetivo principal es difundir que el teatro es transformador y que estos proyectos ayudan a cambiar malos hábitos. Tenemos casos de chicos y chicas que empezaron a formar parte del teatro comunitario y se pudieron reinsertar en la sociedad, que volvieron a estudiar o consiguieron un trabajo, gente que se pudo alejar de las drogas, sin dudas que a además de lo artístico, queremos estar en las cuestiones sociales”.

Por último y para cerrar esta enriquecedora charla, el director hizo una reflexión sobre lo que significa para su vida hacer teatro, desde su experiencia personal y de cómo va a seguir camino de aquí en adelante: “Para mi hacer teatro es una forma de vivir, es todo, me encanta trabajar en el teatro. Siempre digo que esto a mí me salvo la vida porque gracias al teatro conocí un mundo maravilloso que me dio la chance de hacer cosas que en otra situación no las hubiese hecho. Estoy sumamente satisfecho con lo que hago, además de ser el director de la obra de Pompeya soy actor y docente de teatro. La verdad que no tengo grandes metas a futuro, tengo muchas ganas de seguir con lo que estoy haciendo porque lo disfruto muchísimo”.

Como relató Gabriel Galíndez, Alimento desbalanceado es un espectáculo para toda la familia, sus participantes también contagian a toda su estirpe, amistades, vecinos, compañeros de trabajo y de actividades. María de los Ángeles, más conocida como Angie, vive en Pompeya, es trabajadora, madre luchadora de la vida, e integra la obra teatral. Angie, con una sonrisa, expresó con respecto a dedicarse en el futuro a la actuación: “Estaría buenísimo, tal vez los grandes actores empezaron así, lo hago porque me hace bien a mí, pero quien sabe, tal vez me vean en otro teatro, eso viene solo y uno también lo busca, pero por ahora, tranqui”. Añadió algo muy importante y lo dejo muy en claro: “El teatro te cura el alma”.

Angie admitió el motivo por el cual hace teatro, el lugar que ocupa en su vida y la devoción que tiene por este grupo de actores y actrices, en el cual participan conocidos y amigos, que no solo comparten cotidianidad en el barrio, sino que también integran la murga Los Girosos de Pompeya: «hago teatro comunitario porque es una cuenta pendiente que tenía, y quise hacer desde muy chica y un día descubrí el teatro comunitario de Pompeya y empecé a ir a la gráfica todos los sábados sin saber nada, re tímida, y aprendí un montón de cosas. También es una terapia, en donde jugás a ser alguien que no sos, los personajes son muchos y para mí te liberan, el teatro te libera, por eso lo hago y lo voy a seguir haciendo”.

Cabe destacar que Angie incentivo a su hija más chica a que la acompañara a participar, de hecho es una de las cosas más lindas que comparten juntas, y despertó una pasión en su pequeña. Del mismo modo elogió a Alimento desbalanceado, dejando un mensaje contundente a la hora de referirse a los teatros comunitarios. “También decidí llevar a mi hija, ella se re copo, porque le gusta hacer todas esas cosas. Estamos muy enganchadas, hace más de 3 años. Los más copado del teatro comunitario es que es comunitario, no tenes que pagar una fortuna para ir a ver una buena obra de teatro y para ver buenos actores. Y para ser integrante del teatro no necesitas ningún título, ni nada especial, solo tener ganas de aprender y de crecer. Somos un grupo y como grupo somos todos uno y nunca me voy a arrepentir de haber ido a un teatro comunitario”.

Alimento desbalanceado se lleva a cabo los sábados a las 15:30 en la Cooperativa Grafica Chilavert, ubicada en Chilavert 1136, a una cuadra de Avenida La Plata en el barrio de Pompeya de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Están todos invitados.

Foto: www.buenosaires.gob.ar.

Por Anibal Marcos Serial, Gonzalo Pacheco y Damián Prendes.

 

Carnaval Porteño y La locura de Boedo

Los conquistadores españoles organizaban los festejos de Carnaval “a la europea”. En los primeros tiempos de la colonia, las clases populares festejaban de manera muy precaria y simple, lo más común era realizar bailes y arrojarse agua.

Las clases altas de Buenos Aires lo denominaban “costumbre bárbara”. En 1770 Juan José Vértiz, antes de ser virrey, condenaba este tipo de manifestaciones. Tal es así que a cualquier persona que tocara el tambor o hiciera alguna de estas expresiones “bárbaras” se lo castigaba con azotes. En la etapa de la revolución de 1810, los festejos eran en las calles y en las plazas.

Con la llegada de Rosas, uno de sus tantos decretos dictaminó que se elimine el carnaval. Convenció que era un retraso para el crecimiento de la patria, ese festejo era cosa de negros esclavos y de gente analfabeta.
Mucho tiempo después, con las inmigraciones de italianos y españoles, a principios de los años 1900, se instalaron 19 corsos. Los más importantes en San Telmo y Montserrat, luego surgió el de La Boca. A su vez, en 1907 desembarcaron en Montevideo una agrupación de Zarzuela, de origen español que fue tomando las calles uruguayas con música, letras satíricas y picarescas. Estas prácticas llegaron a Buenos Aires al poco tiempo.

De este modo, a los festejos se le añaden elementos sonoros afroamericanos e incluyen en sus letras personajes de la mitología carnavalera (Momo, Baco). La característica principal de la murga porteña es que en ella se introduce el baile. Un baile único, típico, resabio (o nostalgia) de ese momento de embriaguez y desequilibrio de los antiguos Carnavales, que surge de la mezcla de los desfiles con pasos y ritmos de los negros (candombe, rumba, milonga, etc.).

En los años 30 nacen muchas murgas, representando a los barrios y haciendo de sus bombos, platillos y demás instrumentos de percusión, una verdadera fiesta popular. El gobierno de Perón y la llegada de la masa obrera del interior a Buenos Aires le da un envión importante: cada barrio tenía 2 o 3 murgas que lo representaban. Los años pasaron y en 1976, con la última y nefasta dictadura, el Carnaval desapareció.

En 1983, en la vuelta a la democracia, sólo sobrevivían 10 murgas. Más tarde, en 1997 estas agrupaciones son reconocidas por el Gobierno de la Ciudad como patrimonio cultural. Mientras tanto, las asociaciones murgueras salían a la calle, marchando por la histórica y carnavalera Avenida de Mayo (lugar oficial), reclamando por la devolución de los feriados de Carnaval. En el 2004 se aprobó la ley 1.322 que declara como días no laborables los lunes y martes de febrero que caigan 40 días antes de la celebración de la Pascua.

Hoy en día, hay más de 160 murgas registradas, que se dividen en A, B y C. Se clasifican por medio de un jurado, y de acuerdo al puntaje pueden descender de categoría. Las que descienden al precarnaval, pierden la participación del próximo carnaval y compiten en el mes de noviembre entre ellas, para lograr el ascenso al Carnaval Porteño.

La Locura de Boedo es una murga conformada por más de 150 integrantes, fue fundada por su director Juan José Molina. En la actualidad milita en la categoría A. Juanjo le manifestó en exclusiva al Círculo de Periodistas Deportivo: “espere 17 años para el ascenso, ya que hubo muchas trabas en el camino, pero estar hoy en día en la A es un sueño hecho realidad”. Por otra parte, se refirió al rol social de la murga: “Integra a los chicos, la murga es una familia, es el apoyo, tiene mucho que ver en el desarrollo de la cultura”. Finalmente, sentenció: “la murga es una expresión de la sociedad, une a las clases más bajas y altas, es identidad del pueblo argentino”.

Por Damián Prendes.

Foto: Gentileza de La Locura de Boedo.

 

U2 vuelve a la Argentina y estará tocando en el Estadio Único de La Plata en octubre de este año

El conjunto estuvo anunciando la noticia en su página de facebook U2 Argentina oficial y también ya establecieron las fechas para que sus fans puedan adquirir sus entradas. Los tickets para la cita en el Estadio Único estarán disponibles desde el próximo jueves  15 de junio, será a partir de las 20 hs. por Ticketeck. La última vez que la mítica banda irlandesa estuvo en el país fue en el año 2011 y también tocando en el Estadio Único.

La gira del 2017, de la banda comenzó por Estados Unidos y termina el primero de julio allí. El tour sigue en Europa con una presentación en Londres, el ocho y el nueve de julio, con entradas agotadas. Luego U2 estará tocando en los escenarios de Berlín, Roma, Barcelona, Dublín, Paris, Ámsterdam y Bruselas.

U2 llegara al continente desde el tres de octubre, las presentaciones comienzan en México. La recorrida con el The Joshua Tree Tour continúa el 7 de octubre en Colombia, para llegar finalmente a Argentina el diez de octubre y subir al escenario del Estadio Único de la Ciudad de La Plata.  La gira luego sigue en Chile y ya para cerrar el tour estarán en Brasil. Ya en el mes de septiembre mas precisamente el tres del mismo, se van a subir nuevamente a los escenarios pero ahora nuevamente en los Estados Unidos.

El show también contara con otro gran condimento, el ex Oasis Noel Gallagher  y su banda los High Flying Birds, van a estar como banda soporte en toda la gira que realizaran por Latinoamérica