Unabomber: la muerte viaja por correo

La primera temporada de la serie Manhunt muestra otra cara del terrorista que sembró el pánico en Estados Unidos y somete al espectador a una lista de peguntas existenciales. Una miniserie que lleva por momentos a confundir la línea entre el bien y el mal.

Hasta los actos más aberrantes tienen un motivo y el Unabomber tenía los suyos

Para aquellos que son amantes de las series basadas en hechos reales y surcan los aburridos caminos de los contenidos populares y tendencias de reproducción, tienen que saber que existe una miniserie que colma las expectativas de los más exigentes. Se trata de una producción de Discovery Communications que recrea la investigación del FBI y la vida del hombre que entre 1978 y 1995 envió 16 paquetes bomba por todo Estados Unidos, que acabaron con la vida de 3 personas e hirieron a 23.

“Quiero que pienses en el correo por un momento. Un trozo de papel puede cruzar un continente como quien se pasa notitas en clase. Solo funciona porque todos los eslabones de la cadena se portan como autómatas descerebrados. Yo escribo una dirección y ellos sencillamente, obedecen. Sin hacer preguntas, ni hacer cambios. Sin pararse a contemplar la eternidad, la belleza o la muerte”.

Así, Ted Kaczynski (Paul Bettany) recibe al espectador que se posiciona sobre el título para saber de qué se trata la historia, mientras un hombre rompe el embalaje de un paquete que acaba de recibir. Luego, la explosión frente a la ocasional víctima sin motivo aparente deja una sola opción para quién está en su sillón: presionar play.

Su pseudónimo de Unabomber proviene de las siglas del inglés Terrorista de Universidades y Aerolíneas (University and Airline Bomber) y si bien se trató de uno de los terroristas más temido de los Estados Unidos, la miniserie de 8 capítulos, de menos de una hora cada uno, se encarga de dejar al televidente en un silencio meditabundo propio de alguien que se hace preguntas que atentan contra la moral y el sentido común. A ese mismo desafío se vio sometido el analista de conductas James “Fitz” Fitzgerald (Sam Worthington), que fue el elegido por el FBI para dar por fin con Kaczynski. Como es común ver en series de este estilo –al punto que da a imaginar que en la vida real debe suceder también- el cazador intenta adentrarse de tal manera en la mente de la presa, que por momentos se funden en una misma visión del mundo.

Aunque pueda llegar a tener algunos puntos de contactos con series como Mindhunter, por el uso de métodos alternativos de investigación como psicología o análisis lingüísticos, la historia del Unabomber es un plato ideal para comer de un bocado un fin de semana lluvioso.

César Emiliano Gaetán