Bruce McLaren, el piloto que se transformó en magnate del automovilismo

A los 26 años, el neocelandés nacido en Auckland cambió la historia de este deporte forjando un gigante de la Fórmula 1.

En la vida del australiano Bruce McLaren no todo fue color de rosa ya que parte de su infancia la pasó en un hospital sentado en una silla de ruedas, a causa de una enfermedad conocida como enfermedad de Perthes, que afecta la cadera del niño y produce una debilidad progresiva de la cabeza del fémur y que puede provocar una deformidad en la misma. Actualmente esta enfermedad es benigna pero en la época en que creció McLaren no había tratamiento y se necesita un constante cuidado «No hubo tratamiento. Se acostó en ese marco durante dos años y nunca se salió. Fue lavado en eso y educado en eso», contó su madre, Ruth.

A pesar de todo fue en aquel momento donde empezó su amor por el automovilismo y organizó carreras de silla de ruedas en el hospital. Desde ese momento comenzó a formar su espíritu competitivo que lo ayudó a dejar atrás esta enfermedad y, además, recibirse de ingeniero.

Sus raíces apegadas a este deporte son de familia. Su abuelo incursionó en el negocio de los autobuses y su padre, Pop, tenía un taller enorme y en sus tiempos libres era ciclista. Desde pequeño ya tenía esa pasión interna, lo graficaba dibujando autos de carrera, que años más tarde pasaría a construirlos.

No fue el único deporte en su vida ya que en la escuela era capital del equipo de rugby nada más y nada menos que defendiendo los colores de Nueva Zelanda, pero su locura por el automovilismo pudo más y dejó de darle importancia al rugby.

Esta enfermedad le dejó secuelas. La pierna izquierda le quedó más corta que la derecha. Para poder equiparar usaba un talón reforzado en su zapato izquierdo, pero igual tenía una cojera al andar. Su hermana Jan contó como toda esta situación fue un factor fundamental para los cambios de personalidad de su hermano: «Pasó de ser un niño feliz a una persona muy profunda y reflexiva, y eso quedó en él. Lo hizo más consciente del sufrimiento de otras personas, le trajo una profunda compasión».

A los 14 años, cuando todavía se manejaba en muletas, su padre empezó a introducirlo en el mundo de este deporte llevándolo a carreras locales de trepadas y en la playa. También le compró un Austin Seven Ulster de segunda mano que ambos construyeron y a un año más tarde ya estaba corriendo.

Su nombre comenzó a sonar fuerte en la universidad en las prácticas de matemáticas en la carrera de ingeniería. Esto lo llevó a ganar la beca «Drive to Europe» que tiempo más tarde lo colocó en Gran Bretaña 1958 a sumarse a Cooper Cars bajo la lupa de Jack Brabham.

Tras estas buenas actuaciones comenzó a potenciarse con los grandes de Europa corriendo en la Fórmula 2. Luego volvió a su país en busca de retos más difíciles como la categoría Tasman, con similitudes a la Fórmula 1, además fue un gran promovedor del automovilismo en Oceanía.

En esa etapa de su vida conoció a su amigo Young, que fue el encargado presentarle al que poco después fue el amor de su vida, Patricia, más conocida como Patty. «Aparentemente decidió allí mismo que yo era la indicada para él», declaró en un testimonio de Motorsport Magazine.

En 1959, con 22 años, llegó el tan ansiado debut en la Fórmula 1 y recién el 12 de diciembre en la última carrera consiguió su primer triunfo, convirtiéndose en el segundo piloto más joven en ganar un Gran Premio, actualmente se ubica el sexto lugar en esa tabla.

El 7 de febrero de 1960, el día del retiro de José Froilán González, fue vencedor en Argentina, en una de las carreras más particulares y difíciles de la historia debido a las altas temperaturas. Para poner un poco en contexto los pilotos se detuvieron en la curva de baja velocidad para que sean refrescados con baldazos de agua.

Después de finalizar tercero en el campeonato de F1 de 1962 y con un triunfo en Mónaco, empezó a formar lo que hoy es su legado. El 2 de septiembre de 1963 fundó la escudería McLaren Motor Racing Ltd. Posteriormente empezó a preparar autos para correr en la Tasman junto a Timmy Mayer. Esta escudería no la formó solo, sino que tuvo muchos ayudantes a su alrededor como Teddy Mayer, hermano mayor de Timmy, que fue el jefe del equipo hasta los ochenta, y tenía como mecánico a Tyler Alexander, suplantando a Young que pasó a ser el secretario. «Dijo que quería que yo viaje a Inglaterra y fuera su secretario y le dije ‘¿qué hace un secretario?’ y él respondió, ‘realmente no lo sé, pero Graham Hill y todo el mundo tiene uno y puedes ser el mío. Y así se formó el núcleo de la escudería que tuvo base en Inglaterra».

En 1965 el sueño de tener un equipo propio de F1 comenzó a estar cada vez más cerca. McLaren como cabeza de este grupo no podía estar pendiente de la construcción del auto y decidió buscar ayuda en un ingeniero prestigioso como Robín Herd. «Me dijeron que llamara a Bruce. Nos conocimos esa noche, y ahí decidimos todo. ¡McLaren iba a estar en F1 y yo iba a diseñar coches de carreras!”.

Llegar a la F1 no es nada fácil y hay que contar con un importante capital es por eso que Bruce, se mostró en Estados Unidos, cuando comenzó a correr en un Cooper Oldsmobile. Ahí consiguió el sponsor de Firestone y fue contratado por Ford para correr las 24 horas de Le Mans.

Finalmente el 22 de mayo de 1966, la escudería McLaren hizo su debut en Mónaco. En abril de ese mismo año conquisto el triunfo en Le Mans. Después de tantas idas y vueltas con el problema del motor, encontraron la fórmula junto a Cosworth y el 9 de junio Bruce salió ganador en Bélgica, en el circuito Spa-Francorchamps, y dejando una declaración icónica: «Al ganar con mi propio auto no solo les he ganado al resto de pilotos, también he vencido a sus autos».

Toda esta buena racha en los Estados Unidos, la extendió en Can-Am (Canadian-American Challenge Cup) categoría la cual se consagro campeón de la mano de sus autos y teniendo como proveedor de motores a Chevrolet.
En 1967 se coronó con su modelo M6A y en 1969 con el M8B.

Con 32 años ya se encontraba en la cúspide de su carrera como uno de los mayores emprendedores en este mundo del deporte y uno de los mejores profesionales. Pero el 2 de de junio de 1970, esos días gloriosos llegaron a su fin, cuando en Goodwood, probó su M8D Can Am y la carrocería se soltó, provocando que se despiste y termine impactando, perdiendo la vida al instante.

Aunque el ya no esté, McLaren perdura en el tiempo siendo una de las escuderías más ganadoras de la Fórmula 1. Logró 12 Campeonatos Mundiales de Conductores. Contó con pilotos de su medida como James Hunt, Niki Lauda, Ayrton Senna, Fernando Alonso y Lewis Hamilton, entre otros.

 

Autor: Franco Grimoldi, 2° A, turno tarde