La oposición frena la reforma electoral del Gobierno y complica sus planes para 2027

La Libertad Avanza todavía no reúne los votos necesarios en el Senado para eliminar las PASO. La UCR, el PRO y los bloques provinciales plantean diferencias sobre el proyecto y obligan al oficialismo a buscar alternativas.

La reforma electoral impulsada por el Gobierno de Javier Milei continúa sin avances concretos en el Senado. La eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) es el principal punto de conflicto con la oposición de tal manera que se convirtió en uno de los obstáculos legislativos que el oficialismo deberá resolver antes de las elecciones presidenciales de 2027. La iniciativa, presentada por el Poder Ejecutivo en abril, busca cambiar las reglas electorales con el argumento de reducir los gastos de la política. Sin embargo, la falta de acuerdos con los bloques opositores y los sectores dialoguistas provoca una traba en que el proyecto avance al ritmo que pretende la Casa Rosada.

El Gobierno decidió postergar una nueva convocatoria a la Comisión de Asuntos Constitucionales hasta poder contar con los respaldos necesarios para avanzar con la reforma. Las negociaciones con gobernadores y legisladores aliados se mantienen abiertas, aunque todavía no hay un acuerdo que permita establecer un cronograma concreto para el procedimiento. El escenario también fue analizado por el diario La Nación, que señaló que el oficialismo no cuenta con los votos suficientes para dar por bueno la eliminación de las primarias. La dificultad está en el Senado, donde La Libertad Avanza dispone de 21 integrantes y necesita alcanzar los 37 votos para conseguir la mayoría absoluta requerida para una modificación de esta naturaleza.

En ese contexto, la UCR, el PRO y los bloques provinciales alcanzan un papel central. Aunque algunos de estos espacios acompañaron las propuestas del Gobierno durante los últimos meses, estos mantienen diferencias sobre el sistema electoral y no están dispuestos a respaldar todos los puntos del proyecto sin modificaciones. Una de las alternativas que se planteó durante las negociaciones es mantener las primarias, pero eliminar su obligatoriedad. Esta propuesta daría acceso a que cada fuerza política decida si necesita utilizar ese mecanismo para definir sus candidaturas. De esta manera, los partidos podrían resolver sus internas sin que todos los electores estén obligados a participar de una instancia previa.

La idea cuenta con respaldo entre sectores dialoguistas, pero no coincide con la posición inicial del Gobierno, que busca eliminar definitivamente las PASO. La diferencia muestra las dificultades para alcanzar un punto intermedio entre las pretensiones del oficialismo y los reclamos de sus posibles aliados parlamentarios.  El debate también quedó condicionado por las diferencias sobre Ficha Limpia. Mientras el oficialismo pretende incluir esa iniciativa dentro del mismo paquete de reformas, el PRO reclama que se trate por separado. Para los bloques opositores, discutir proyectos diferentes dentro de una misma negociación genera dificultad a la hora de alcanzar acuerdos específicos sobre cada tema. Las diferencias no se limitan al funcionamiento del sistema electoral; la discusión también está relacionada con la estrategia política de cada espacio de cara a 2027. Para el oficialismo, modificar las normas antes de los próximos comicios forma parte de su agenda de Gobierno. Para la oposición, en cambio, sostener las primarias puede ser un factor importante para ordenar las candidaturas y resolver disputas internas.

La discusión también representa un desafío para la oposición. Aunque existe una solidez para eliminar las primarias, los distintos bloques no comparten necesariamente una misma estrategia. Algunos proponen modificar su obligatoriedad, mientras que otros prefieren conservar el sistema actual. Esa diversidad de posiciones puede entorpecer la construcción de una alternativa común frente al proyecto oficial. Con el calendario electoral de 2027 cada vez más cerca, el Gobierno necesita resolver las distintas diferencias para evitar que la reforma quede postergada. Asimismo, los bloques opositores deberán aclarar si buscan sostener las reglas vigentes o si están dispuestos a negociar cambios parciales.

Por ahora, la falta de acuerdos mantiene frenada una de las principales iniciativas políticas del Ejecutivo. Las negociaciones venideras en el Congreso serán determinantes para conocer si el oficialismo consigue los apoyos que necesita o si deberá aceptar modificaciones para continuar. La disputa por las PASO ya dejó de ser solamente una discusión sobre el costo de las elecciones y se convirtió en una pulseada política por las condiciones en las que competirán los partidos en 2027.

Joaquín Molteni, 2° A TN