Los Pumas empujaron hasta el final, pero Australia dio el golpe final en Jujuy

Argentina cayó por 27 a 21 ante los Wallabies por la Copa VISA Galicia. El equipo de Felipe Contepomi reaccionó tras un arranque cuesta arriba, quedó a un punto en el segundo tiempo y terminó buscando una victoria que no llegó.

La tarde del 29 de agosto tuvo clima de partido grande en San Salvador de Jujuy. El estadio 23 de agosto se vistió de celeste y blanco para recibir a Los Pumas frente a Australia, en el primer encuentro de la serie por la Copa VISA Galicia. La expectativa era alta, el seleccionado argentino volvía a jugar en una provincia que esperaba una fiesta del rugby internacional, pero el resultado dejó una mezcla de bronca, orgullo y una cuenta pendiente para una revancha.

Australia ganó 27-21 porque aprovechó mejor sus momentos del partido. No fue un triunfo cómodo, pero sí inteligente. Los Wallabies arrancaron con más precisión, velocidad y decisión para lastimar cada vez que encontraron espacios. El primer golpe llegó con Brandon Paenga-Amosa, que apoyó el try inicial. Poco después, Max Jorgensen volvió a romper la defensa argentina y Ryan Lonergan acertó la conversión para poner un 12-0 que enfrió el estadio.

Los Pumas, sin embargo, no se quedaron en el golpe. La reacción nació desde una jugada de Rodrigo Isgró que quebró la defensa y dejó servida la acción para Gerónimo Prisciantelli apoyara el primer try argentino. Santiago Carreras convirtió y el 12-7 devolvió al equipo al partido. En este tramo apareció lo mejor del equipo argentino: decisión para jugar, carácter para no caerse y el empuje de la gente en la cancha que acompañó cada avance del equipo local.

Pero Australia volvió a ser letal. Fraser McReight marcó una nueva conquista y Lonergan estiró la diferencia para el equipo oceánico. Cuando parecía que el primer tiempo podía irse demasiado lejos, Joaquín Moro tomó la pelota tras un free-kick y se metió con potencia para apoyar el segundo try argentino. Carreras volvió a convertir y el marcador se puso 19-14, aunque el penal de Lonergan en la última jugada mandó a los Wallabies al descanso arriba 22-14.

El complemento mostró a una Argentina más agresiva. Los Pumas manejaron la pelota, jugaron cerca del ingoal rival y estuvieron a centímetros de cambiar el partido. Incluso Prisciantelli llegó apoyar, pero la acción fue anulada por un pase hacia adelante. Lejos de frustrarse, el equipo insistió y encontró mas puntos con Boris Wenger, que apoyó el tercer try argentino. La conversión de Carreras dejó el partido 22-21 y encendió otra vez la ilusión en todo Jujuy.

En el momento de mayor empuje argentino, Australia respondió con frialdad. Tom Hooper apareció para marcar el try que puso el 27-21 definitivo. Desde ahí, el encuentro entró en una zona de tensión, los Pumas atacaron con urgencia, Australia defendió cada metro como si fuera una final y los errores no forzados empezaron a pesar en ambos equipos.

La derrota dejó una sensación incómoda porque Argentina estuvo cerca, pero no alcanzó. Los Pumas mostraron corazón, intensidad y capacidad de reacción ante todas las situaciones del partido, aunque también pagaron caro el arranque flojo y la falta de precisión en momentos decisivos del encuentro. Australia, en cambio, construyó su victoria con eficacia, orden defensivo y golpes puntuales.

El sábado 5 de Septiembre, en Mendoza, habrá revancha. Para los Pumas será una oportunidad de corregir errores y transformar la reacción en victoria. Para Australia, la chance de confirmar su triunfo en Jujuy no fue casualidad. La serie quedó abierta, pero el primer golpe fue de los Wallabies.