Romina Oyarzo, nacida en Río Gallegos, fue parte de un equipo sudamericano inolvidable que viajó a Europa para disputar el torneo de handball más importante. Después de mucho esfuerzo y sacrificio para lograrlo, consiguió motivar a las chicas que recién comienzan en su ciudad y ahora ya está pensando en el próximo desafío: la Copa América, que se jugará en Brasil durante septiembre.
El handball de Santa Cruz llegó a Europa y marcó un antes y un después. La jugadora regresó tras participar en el Mundial Master de Handball, disputado en Croacia. Fue una experiencia de primer nivel que demostró el gran momento que vive este deporte en la ciudad y que sirvió para inspirar a los más jóvenes, que están dando sus primeros pasos en la disciplina.
Verla competir en un torneo en Croacia generó un gran entusiasmo entre los deportistas más jóvenes de Río Gallegos. Romina contó, con mucho orgullo, que ahora los chicos que están empezando se le acercan durante las prácticas, motivados por seguir el mismo camino que ella recorrió.
Además, agregó: “Me dicen: ‘Pela, yo quiero ir a probarme, quiero viajar’. Eso te da la pauta de que las cosas sí se logran con esfuerzo. El handball local se está moviendo mucho, tenemos una Liga Patagónica y muy buenos resultados”.
Sin perder ni un segundo, la deportista ya tiene la mente puesta en su siguiente gran meta: la Copa América de Handball Master, que se llevará a cabo en septiembre en la ciudad de Natal, Brasil. A diferencia de la edición anterior, en la que participaron representando a un club específico, esta vez la idea es viajar como un equipo unido de la ciudad. Para lograrlo, están trabajando en conjunto jugadoras de los distintos equipos master de Río Gallegos, como HDP y Handball Río Gallegos.
Valentin Bonaventura, 2° A TN
