En junio de 2025, Boca rompió el mercado a mitad de temporada y se quedó con los servicios de Leandro Paredes, quien venía directamente desde Roma de Italia. Es difícil hablar de un impacto inmediato, pero algo dentro de ese equipo empezaba a moldearse y tomar otro rumbo. La aparición de Leandro no sólo fue fructífera en lo que sucede dentro de la cancha, sino también en aquello que es hasta más importante: lo que acontece fuera. Después de varias temporadas con líderes negativos, Boca encontró en él alguien que servía de inspiración para sus compañeros y que era, verdaderamente, un referente hecho y derecho. La cuestión futbolística tampoco se quedó atrás. En el marco de un equipo que no brillaba en casi ningún aspecto, el campeón del Mundo supo hacer pata ancha y empezar a cambiar, lentamente pero a paso firme, el presente de ese elenco de Claudio Úbeda, a quien siempre respaldo, hasta en los peores momentos del ciclo.
Una producción especial de: Thiago Cepeda, Ignacio Dania, Conrado Levato, Tobías Miraglia y Tomás Velasco.
