El inicio de un viaje de egresados quedó interrumpido en una parada de Munro después de que un control solicitado por familiares revelara que el responsable del traslado presentaba rastros de sustancias prohibidas. El grupo había partido desde Exaltación de la Cruz durante la madrugada y, tras una breve escala en Escobar, realizó otra detención antes de continuar hacia la costa. En ese momento, varios acompañantes expresaron inquietud por determinadas actitudes del conductor y pidieron la presencia de inspectores de la CNRT para verificar su estado. Aunque el transporte había superado una medición de alcohol al comienzo del recorrido, las dudas persistieron y derivaron en una intervención más completa.
La verificación se prolongó porque el trabajador se mostró reacio a colaborar. Según los testigos, intentó evitar el procedimiento en un par de ocasiones, lo que obligó a los agentes a asistir con apoyo policial para garantizar que la prueba pudiera realizarse. La tensión aumentó mientras docentes y alumnos esperaban a un costado del vehículo, ya que la situación frenó el avance del cronograma previsto y generó incertidumbre sobre la continuidad del servicio. Finalmente, después de varios minutos, el control pudo concretarse y arrojó un resultado positivo para distintos estimulantes, lo que motivó la inmediata separación del chofer y su traslado a una dependencia de la zona.
A partir de ese momento, la empresa encargada del transporte tuvo que iniciar una búsqueda urgente de personal habilitado para reemplazarlo. El primer suplente convocado no cumplía con los descansos reglamentarios, por lo que fue descartado antes de subir a la unidad. Esa situación agravó el malestar entre los familiares, que exigían garantías de seguridad y pedían explicaciones respecto de los mecanismos internos utilizados para asignar conductores. Durante ese lapso, los estudiantes fueron acompañados por docentes y adultos responsables en una zona delimitada por las autoridades, mientras los inspectores verificaban documentación relacionada con la firma prestadora.
Recién hacia el mediodía llegó un tercer profesional que sí reunía los requisitos obligatorios. Antes de autorizar la reanudación del recorrido, la CNRT revisó habilitaciones, licencias, certificados médicos y el estado general del ómnibus, además de constatar que no existieran irregularidades vinculadas al equipamiento de emergencia o a los registros de mantenimiento. Esa revisión demoró algunos minutos adicionales, aunque permitió asegurar que el viaje pudiera continuar sin riesgos. Una vez concluida la inspección, los acompañantes fueron informados del estado del trámite y el micro quedó habilitado para retomar la ruta hacia la costa atlántica.
Mientras tanto, varios familiares resolvieron acercarse a la comisaría para dejar constancia de lo ocurrido. Según fuentes policiales, se inició una causa para determinar responsabilidades por conducción bajo influencia de sustancias psicoactivas en un contexto de traslado de menores. También se realizará un análisis complementario para precisar en qué momento el conductor consumió las sustancias detectadas y si la firma había efectuado controles previos dentro de sus procedimientos habituales. La investigación incluirá declaraciones de inspectores, acompañantes y personal de la empresa para reconstruir la cronología completa del episodio.
Desde el organismo de control destacaron que este tipo de intervenciones se vuelve frecuente en temporadas de viajes escolares, especialmente en salidas que involucran trayectos largos. Además, remarcaron que cualquier familiar puede solicitar inspecciones antes del inicio de un recorrido y que la normativa vigente exige que las compañías garanticen personal en condiciones de trabajar sin demoras en caso de reemplazos urgentes. La situación generó un fuerte impacto entre las familias, que habían organizado la salida con expectativas altas y terminaron enfrentando horas de espera en un operativo que alteró por completo la planificación original. Aun así, una vez finalizados los controles, el contingente pudo avanzar hacia su destino con un nuevo conductor y con la verificación completa de todos los requisitos exigidos para este tipo de servicios.
Alan Martínez, 2° A TT
