La Fiscalía pidió hasta 12 años de prisión para los acusados por la muerte de Maradona

Los fiscales apuntaron contra el equipo médico por presuntas negligencias durante la internación domiciliaria del exfutbolista; también solicitaron inhabilitaciones profesionales y la absolución de uno de los imputados.

Diego Armando Maradona
Diego Armando Maradona

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entró en una etapa decisiva el jueves 8 de octubre, cuando la Fiscalía presentó sus alegatos finales ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro. Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren solicitaron penas de prisión para seis de los profesionales de la salud imputados, al considerar que existieron omisiones en la atención médica del exfutbolista durante sus últimos días.

El pedido más elevado fue para Leopoldo Luque, médico personal de Maradona, para quien reclamaron 12 años de prisión y diez años de inhabilitación para ejercer la medicina. Para la psiquiatra Agustina Cosachov solicitaron ocho años de cárcel, mientras que pidieron diez años para Nancy Forlini, coordinadora de la internación domiciliaria vinculada a Swiss Medical.

Además, la Fiscalía solicitó cinco años de prisión para el psicólogo Carlos Díaz y cuatro años para los enfermeros Mariano Perroni y Ricardo Almirón. En cambio, pidió la absolución del médico clínico Pedro Di Spagna, al considerar que no existían elementos suficientes para atribuirle responsabilidad penal en el fallecimiento.

La acusación sostuvo que la muerte de Maradona no fue un desenlace inevitable, sino que estuvo relacionada con decisiones y omisiones durante su atención médica. Según los fiscales, el equipo responsable conocía los riesgos que presentaba el paciente y no habría actuado adecuadamente frente al deterioro de su salud.

La internación domiciliaria, en el centro del juicio

Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, en una vivienda del partido bonaerense de Tigre, donde permanecía bajo un régimen de internación domiciliaria. Dos semanas antes había sido operado por un hematoma subdural en la Clínica Olivos y, posteriormente, había continuado su recuperación fuera de un centro hospitalario.

Las condiciones de esa internación se convirtieron en uno de los principales ejes de la investigación. Durante el juicio, los testimonios de médicos, peritos y personas cercanas al exfutbolista permitieron reconstruir sus últimos días y las decisiones adoptadas por quienes estaban a cargo de su cuidado.

Para la Fiscalía, Maradona presentó señales de deterioro que requerían una intervención médica más rigurosa. La acusación cuestionó que no se hubiera dispuesto una atención de mayor complejidad y consideró que las omisiones del equipo médico tuvieron incidencia en el desenlace.

Los abogados defensores rechazaron esa interpretación y sostuvieron que sus representados actuaron dentro de sus responsabilidades profesionales. En el caso de Luque, su abogado, Francisco Oneto, cuestionó la valoración de las pruebas y anticipó que solicitará la absolución. La defensa de Cosachov también negó que existan fundamentos para una condena.

De esta manera, el tribunal deberá evaluar dos posturas contrapuestas: la de la acusación, que atribuye responsabilidades penales a los profesionales por la atención brindada, y la de las defensas, que sostienen que no se puede establecer una relación suficiente entre sus conductas y la muerte del exfutbolista.

Las querellas también reclamaron condenas

Durante la misma jornada, Eduardo Ramírez, abogado de Diego Maradona Junior, acompañó los planteos de la Fiscalía, aunque solicitó una pena mayor para Cosachov. El letrado reclamó diez años de prisión y diez de inhabilitación profesional para la psiquiatra.

El abogado Eduardo Ramírez (al medio con brazos cruzados), representante de Diego Junior (Adrián Escandar)
El abogado Eduardo Ramírez (al medio con brazos cruzados), representante de Diego Junior (Adrián Escandar)

Por su parte, Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna Maradona, respaldó la acusación, aunque consideró que las penas solicitadas podrían haber sido más elevadas. Ambos representantes coincidieron en la necesidad de determinar las responsabilidades individuales de los profesionales involucrados.

Los pedidos de condena deberán ser analizados junto con las pruebas presentadas durante el debate. Las solicitudes de la Fiscalía y de las querellas no constituyen una sentencia, por lo que los imputados mantienen su presunción de inocencia hasta que exista una resolución judicial.

Cómo continúa el proceso

Los alegatos continuarán el martes 13 de octubre, cuando está previsto que expongan otros representantes de los particulares damnificados. Posteriormente, será el turno de las defensas, que podrán responder a los argumentos de la acusación y presentar sus propios planteos ante el tribunal.

Se trata del segundo juicio por la muerte de Maradona. El primer debate, iniciado en 2025, fue anulado tras conocerse la participación de una de las juezas en un documental relacionado con el caso, lo que obligó a reiniciar el proceso en abril de 2026.

Con los alegatos finales en marcha, la causa se acerca a una instancia determinante. Los jueces deberán establecer si las pruebas permiten demostrar la responsabilidad penal de cada acusado y definir las eventuales condenas. El objetivo central del proceso es determinar si hubo negligencia en la atención médica que recibió Maradona durante sus últimos días y si esa conducta tuvo consecuencias penales en su muerte.

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