Del esfuerzo cotidiano al sueño de ser campeón

Entre el ring y la vida: Las historia de Tamir Ábalos y Touba Niang

En el boxeo profesional no se resume a lo que ocurre arriba del ring. Detrás de cada pelea aparecen horas de entrenamiento, preparación física, alimentación y, en muchos casos, dificultades personales que los propios boxeadores deben superar. La historia de Tamir Ábalos y Touba Niang muestra ese camino desde dos experiencias diferentes, pero atravesadas por un mismo objetivo: crecer dentro de este mundo.
Tamir Ábalos tuvo un debut profesional exitoso el 30 de mayo de 2026 en la Federación Argentina de Boxeo, donde derrotó por nocaut técnico a Luis Heredia en el segundo round. La crónica de Mamba Sport destacó que el boxeador de Florencio Varela comenzó con cierto nerviosismo, pero luego logró imponer su ritmo y sus recursos técnicos. En la entrevista realizada para este trabajo, Tamir recordó aquella noche: “El debut estaba muy ansioso, fue algo un poquito más personal”. Además, explicó que recibió un golpe en el primer asalto y que luego pudo cambiar el desarrollo del combate: “Me gusta ver el segundo round porque entro yo, mi boxeador interno”.

Ese debut también tuvo un significado emocional. Después de conseguir la victoria, Ábalos realizó un baile que, según contó, fue una manera de expresar todo lo que había atravesado: “Lo del baile salió ahí, natural. Salió del fondo de mi pecho por todas las cosas que te digo que fue personal”. Su recorrido amateur, además, estuvo marcado por una rápida evolución: recordó que en 2024 llegó desde un regional hasta la final nacional pese a contar con apenas diez días de preparación.

En el caso de Touba Niang, el boxeo está relacionado a una historia de esfuerzo mucho más amplia. Olé contó su llegada a la Argentina y destacó que, además de boxeador profesional, trabajó como vendedor en Quilmes. En la entrevista, Niang explicó que combina ambas actividades: “A la mañana hago la preparación física… Después… voy al laburo”. Más tarde vuelve a entrenar y termina la jornada trabajando nuevamente en su negocio de ropa.

El senegales estuvo marcado por una derrota que transformó en aprendizaje. Después de perder en Uruguay, Niang reconoció: “Esa experiencia, la verdad, es la pelea que más me duele, pero es la pelea que más aprendizaje me dio”. Para el boxeador, la concentración pasó a ser uno de los aspectos centrales de su preparación.

La actualidad de Niang demuestra esa evolución. En mayo de este año empató ante Nazareno Morel en el Casino Buenos Aires, en un combate que TyC Sport definió como un “peleón” y que dejó abierta la posibilidad de una revancha.

Ambos boxeadores coinciden en seguir hacia adelante. Mientras Ábalos sueña con competir profesionalmente en el exterior, Niang apunta todavía más alto: “Queremos ir por todo, queremos conocer todos los países, pelear a ganar y ser campeón del mundo”.