Francisco Cerúndolo llega a Wimbledon con la ilusión de hacer historia

El argentino atraviesa el mejor momento de su carrera y se ilusiona con ser protagonista en el Grand Slam más prestigioso del mundo.

Por primera vez en mucho tiempo, el tenis argentino vuelve a mirar a Wimbledon con grandes expectativas. El responsable de esa ilusión es Francisco Cerúndolo, quien desembarca en Londres atravesando el mejor momento de su carrera y con la confianza por las nubes después de conquistar el ATP 500 de Queen’s Club, el título más importante de su trayectoria profesional.

A sus 27 años, el porteño dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad del circuito. Su crecimiento durante las últimas temporadas fue constante y silencioso, pero en este 2026 dio un salto de calidad que lo posicionó entre los jugadores más peligrosos del ranking mundial.

Históricamente, el césped fue la superficie más complicada para los tenistas argentinos. La velocidad de la cancha y el poco tiempo de adaptación hicieron que los representantes nacionales encontraran grandes dificultades en Wimbledon. Sin embargo, Cerúndolo logró romper con ese prejuicio y demostró que puede competir de igual a igual con los mejores del mundo.

La prueba más contundente llegó hace apenas unos días en Queen’s Club. Allí, el argentino realizó una semana extraordinaria, venciendo a rivales de gran jerarquía y mostrando un nivel de tenis que sorprendió incluso a los especialistas. En la final derrotó al estadounidense Tommy Paul después de más de tres horas de batalla, remontando un set en contra y exhibiendo una fortaleza mental que se transformó en una de sus principales virtudes.

El título en Londres significó mucho más que un trofeo. Fue la confirmación de que Cerúndolo puede ser competitivo en cualquier superficie y de que llega a Wimbledon en el mejor contexto posible. El argentino ganó confianza con su servicio, mejoró notablemente en la devolución y encontró en el césped una agresividad que potencia su principal arma: la poderosa derecha.

Además, la consagración en Queen’s le permitió llegar al tercer Grand Slam del año con un envión anímico inmejorable. Las victorias consecutivas y el gran nivel exhibido en las últimas semanas lo convirtieron en uno de los nombres a seguir durante el torneo.

Una temporada de consolidación

El 2026 está siendo un año de consolidación para Francisco Cerúndolo. Más allá del título en Queen’s, el argentino consiguió importantes resultados en los principales torneos del calendario.

En el Masters 1000 de Miami alcanzó los cuartos de final, demostrando su capacidad para competir en canchas rápidas. También tuvo buenas actuaciones en Madrid y en Múnich, mientras que en Roland Garros logró avanzar hasta la tercera ronda.

La regularidad es, quizás, el aspecto más destacado de su temporada. Cerúndolo consiguió mantenerse competitivo durante prácticamente todo el año y eso le permitió seguir creciendo en el ranking mundial, afianzándose entre los mejores jugadores del circuito.

El argentino ya no depende únicamente de la inspiración de su derecha. Su juego evolucionó considerablemente. Hoy cuenta con un servicio más sólido, un revés más consistente y una mayor inteligencia táctica para administrar los partidos.

Ese crecimiento integral explica por qué muchos especialistas consideran que esta puede ser la mejor oportunidad de su carrera para realizar un gran Wimbledon.

El debut y un cuadro que invita a soñar

Cerúndolo comenzará su participación enfrentando al español Jaume Munar. En los papeles, el argentino aparece como favorito para quedarse con el partido, aunque en los Grand Slams ningún compromiso resulta sencillo.

La condición de preclasificado le permitió evitar en las primeras rondas a algunos de los grandes candidatos al título. Esto abre una ventana de ilusión para avanzar en el torneo y alcanzar, por primera vez, las instancias decisivas del certamen.

El objetivo inicial será superar las primeras rondas y ganar confianza sobre el césped del All England Club. Sin embargo, el gran presente que atraviesa hace que las expectativas sean mucho mayores.

No son pocos los que creen que Cerúndolo puede transformarse en una de las sorpresas del torneo e incluso alcanzar los cuartos de final o las semifinales, algo que representaría un hecho histórico para el tenis argentino en la era reciente.

La ilusión del tenis argentino

El tenis argentino lleva varios años buscando un nuevo referente en los Grand Slams. Tras la generación encabezada por Juan Martín del Potro y Diego Schwartzman, pocos jugadores lograron instalarse de manera permanente entre la élite del circuito.

Cerúndolo aparece como el hombre indicado para asumir ese desafío. Su evolución, su madurez y la confianza que transmite dentro de la cancha invitan al optimismo.

Además, el porteño ha demostrado una gran capacidad para crecer en los escenarios más importantes. Lejos de sentir la presión, suele elevar su nivel cuando enfrenta a jugadores de jerarquía o disputa partidos trascendentales.

Por eso, Wimbledon se presenta como una oportunidad inmejorable para dar un golpe sobre la mesa y confirmar que está preparado para competir entre los mejores del mundo.

Los obstáculos en el camino

El gran favorito al título continúa siendo el italiano Jannik Sinner, número uno del mundo y uno de los jugadores más dominantes de la actualidad. También aparecen como candidatos el serbio Novak Djokovic, que busca seguir ampliando su leyenda en el césped londinense, y otros nombres importantes del circuito.

Sin embargo, el cuadro masculino se muestra más abierto que en temporadas anteriores. Las sorpresas se han vuelto una constante en los grandes torneos y varios especialistas creen que jugadores como Cerúndolo pueden aprovechar este contexto.

El argentino cuenta con una ventaja que pocos poseen: llega a Wimbledon después de haber ganado el torneo preparatorio más importante sobre césped. Esa experiencia reciente puede convertirse en un factor determinante cuando los partidos comiencen a hacerse más exigentes.

Un sueño llamado Wimbledon

Para cualquier tenista, Wimbledon representa algo especial. La tradición, la historia y el prestigio del torneo lo convierten en el escenario más deseado del circuito.

Francisco Cerúndolo sabe que está ante una oportunidad única. A los 27 años atraviesa el mejor momento de su carrera, llega con la confianza de un campeón y con la convicción de que puede competir de igual a igual contra cualquiera.

Las expectativas son altas, pero también lo es el nivel que viene mostrando. El tenis argentino vuelve a ilusionarse y todas las miradas estarán puestas en Londres.

El desafío es enorme. El objetivo, ambicioso. Pero si algo demostró Cerúndolo en las últimas semanas es que ya no hay superficie ni rival que le impidan soñar en grande.

Zoe Muñoz Cocot, 2° A, turno tarde