UPCN Vóley volvió a hacer historia en la cancha al consagrarse, por décima vez, como el máximo ganador de la Liga Argentina de Voleibol tras derrotar a Ciudad por 3-1 en la serie final. Sin embargo, el festejo del «Gremio» se vió manchado por una noticia que afecta la economía del club sanjuanino. La Asociación de Clubes de la Liga Argentina de Voleibol (ACLAV) impuso al club una multa que ronda los 10 millones de pesos debido a que el equipo se negó a utilizar micrófonos durante los tiempos técnicos de la final.
La sanción, aplicada por el Tribunal de Penas, se acumuló a lo largo de los cuatro partidos de la serie final. Según la ACLAV, se trata de una medida disciplinaria por incumplir el reglamento de la transmisión oficial, que busca captar las charlas técnicas en vivo para el espectáculo televisivo.
El histórico entrenador de UPCN, Fabián Armoa, justificó la postura del club argumentando la necesidad de proteger la táctica del equipo. «Yo tengo que proteger mi estrategia. La tecnología está muy avanzada y todo lo que se dice sirve», sostuvo el DT. Armoa también recordó un episodio de las semifinales donde se viralizó un fragmento de una charla privada con sus jugadores, señalando que lo que habla con ellos debe permanecer en el ámbito interno. Además, cuestionó la equidad de la regla: «La regla tiene que ser clara… Lo que no puede pasar es que a veces sí y otras veces no», sugiriendo que otros entrenadores evitaron los micrófonos sin recibir sanciones similares.
Por ahora, UPCN presentó un descargo formal ante el Tribunal de Disciplina, buscando revertir una multa que, según el propio Armoa, termina «tapando» un logro deportivo sin precedentes en el país. El debate sobre los límites entre el espectáculo televisivo y la privacidad táctica en el deporte profesional queda, más que nunca, abierto.
Alan Quintero, 2° A TN
