La ciudad de Paraná se vio nuevamente sacudida por un episodio de violencia vial que dejó a un agente lesionado y a dos jóvenes demorados. Todo ocurrió apenas pasadas las 2 de la madrugada en el cruce de las avenidas Almafuerte y Artigas, un punto donde los controles suelen reforzarse durante los fines de semana debido al intenso movimiento nocturno y a la cantidad de motos que circulan sin las medidas de seguridad correspondientes.
Los efectivos habían montado un operativo preventivo para fiscalizar documentación, uso de casco y alcohol en sangre, cuando una motocicleta de 150 cc apareció avanzando en contramano a gran velocidad. La primera reacción de los uniformados fue indicarle que se detuviera, pero el conductor ignoró la orden y continuó su avance, zigzagueando entre autos estacionados y motos retenidas. Según los agentes, la actitud fue deliberada: desde el primer instante quedó claro que el objetivo era evitar el control a cualquier precio.
El motociclista aceleró de golpe y realizó una maniobra repentina hacia la derecha, momento en el cual embistió de lleno a uno de los policías que se encontraba señalizando el sector de desvío. El impacto hizo que el agente perdiera el equilibrio, cayera sobre el pavimento y sufriera un corte profundo en una de sus piernas, además de golpes en brazos y hombros. En cuestión de segundos, la escena se transformó en un caos: gritos, corridas, vehículos frenando y otros efectivos tratando de asistir al herido mientras los ocupantes de la moto emprendían la fuga.
Pese al intento de escapar, los jóvenes fueron localizados a pocos metros del lugar gracias a la descripción aportada por testigos y a la intervención rápida del personal que patrullaba la zona. Ambos fueron demorados y trasladados a la comisaría, mientras el rodado quedó secuestrado como parte de la investigación. En paralelo, el policía lesionado fue llevado de urgencia al Hospital San Martín, donde recibió puntos de sutura y curaciones para detener la hemorragia.
Fuentes policiales indicaron que el agente evoluciona favorablemente y se encuentra fuera de peligro, pero deberá permanecer bajo observación por los hematomas y el corte profundo que sufrió en la pierna. Sus compañeros, visiblemente afectados por la situación, remarcaron que este tipo de episodios se volvió cada vez más habitual: “Muchas motos circulan sin frenos, sin luces, sin casco y con total desprecio por las normas. Cuando ven un control, lo primero que hacen es escapar”, señaló uno de ellos.
La Fiscalía en turno inició una causa por resistencia a la autoridad, lesiones y fuga, y busca establecer si los ocupantes de la moto tenían antecedentes o si estaban bajo los efectos del alcohol al momento del incidente. Para ello, se solicitaron peritajes, declaraciones de testigos, registros de cámaras cercanas y un análisis sobre el estado del vehículo retenido.
El hecho reavivó un debate latente en Paraná: la seguridad en los operativos nocturnos y la exposición permanente a la que quedan sometidos los agentes que trabajan en la vía pública. Vecinos del área de Plaza Mujeres Entrerrianas aseguraron que las motos que circulan en contramano o realizan maniobras peligrosas son un problema cotidiano, especialmente los fines de semana. Algunos incluso hablaron de una “sensación de descontrol” que se acentúa durante la madrugada.
Desde la fuerza sostuvieron que estos operativos son fundamentales para reducir accidentes y prevenir delitos, pero reconocieron que el riesgo aumenta cuando los conductores deciden eludir la autoridad. “Tenemos que controlar, pero también protegernos. A veces, una moto que viene de frente puede convertirse en un arma”, lamentó un efectivo que estuvo en el procedimiento.
Aunque el policía herido ya se encuentra en recuperación, el caso sigue su curso judicial y mantiene en alerta tanto a las autoridades como a los vecinos. La madrugada que comenzó con un control rutinario terminó convertida en una escena que expone una problemática mayor: la fragilidad del orden vial y las consecuencias que pueden desencadenarse cuando alguien decide escapar en lugar de frenar.
Ariel Pérez Evans, 2° A TT
