La primera intervención se produjo sobre la Ruta Nacional 11, a la altura del kilómetro 1103, en jurisdicción del Escuadrón 15 “Bajo Paraguay”. Los gendarmes detuvieron un camión de paquetería que circulaba desde la ciudad de Clorinda con destino final en Pablo Nogués, provincia de Buenos Aires. Durante la inspección inicial solicitaron la documentación de los bultos transportados y detectaron inconsistencias en la descripción del envío. Ante las dudas, se utilizó un escáner para analizar el interior de los paquetes y se confirmó que parte de ellos ocultaba cajas de cigarrillos sin el aval fiscal correspondiente.
El resultado del procedimiento permitió establecer que en 76 bultos había un total de 33.250 paquetes de cigarrillos de origen extranjero. La carga, por sus características y la falta de documentación aduanera, fue considerada parte de un traslado irregular. Los especialistas calcularon que ese primer lote tenía un valor comercial superior a los 55 millones de pesos, según los parámetros que utiliza el organismo para estimar montos en casos de contrabando.
Horas más tarde, un segundo operativo se desarrolló sobre la Ruta Nacional 95, en inmediaciones del área conocida como “El Naranjo”. Personal del Escuadrón 5 “Pirané” detectó la presencia sospechosa de tres vehículos que circulaban en caravana. Según relataron los efectivos, los ocupantes intentaron evadir el control mediante maniobras bruscas, entre ellas giros en U y cambios de dirección improvisados. Minutos después, los autos fueron abandonados a un costado de la ruta, sin que sus conductores permanecieran en el lugar.
Al requisar las tres unidades, los gendarmes localizaron una cantidad considerable de cigarrillos distribuidos en el interior de los vehículos. El conteo final arrojó 114.380 atados sin documentación ni timbrado nacional. Este segundo cargamento fue valuado en más de 192 millones de pesos y representó el volumen más importante de la jornada. Según fuentes oficiales, la modalidad utilizada coincide con prácticas habituales del contrabando en la región, donde grupos organizados distribuyen la carga en varios vehículos con el fin de dificultar la detección.
Con el secuestro de ambos cargamentos, el total ascendió a 147.630 atados de cigarrillos ingresados al país sin control aduanero. Los investigadores indicaron que las marcas detectadas no se comercializan legalmente en la Argentina y suelen ingresar desde países limítrofes por pasos no habilitados. El uso de transportes de paquetería y automóviles livianos también es considerado un indicio de que se trata de organizaciones que buscan evitar controles mediante el fraccionamiento de la mercadería.
La Justicia Federal ordenó el decomiso de toda la carga y la retención de los vehículos utilizados para los traslados. En el caso del camión, se verificó también la documentación del transporte y se tomaron declaraciones al chofer. Respecto de los tres automóviles hallados en la Ruta 95, se iniciaron pericias técnicas para identificar a sus propietarios, determinar rutas previas y establecer si tuvieron participación en otros movimientos similares dentro de la provincia.
De acuerdo con los investigadores, el valor total de la carga secuestrada supera ampliamente la cifra manejada en otros procedimientos recientes. Por ese motivo, se dispuso profundizar las medidas de análisis y coordinar tareas adicionales con otras dependencias de Gendarmería que actúan en corredores fronterizos. Los agentes remarcaron que el volumen de cigarrillos ilegales detectado sugiere un esquema de logística sostenida, posiblemente con puntos de acopio en zonas cercanas a la frontera norte.
Además del secuestro, la Fiscalía Federal interviniente solicitó información complementaria para avanzar en la trazabilidad del cargamento, lo que incluye el estudio de los lotes, embalajes y posibles vínculos con redes delictivas que operan en la zona de Clorinda y alrededores. También se pidió la recolección de imágenes, comunicaciones y registros de tránsito que permitan determinar en qué momento los vehículos lograron ingresar a las rutas nacionales evitando los puestos de control habituales.
Por su parte, desde Gendarmería señalaron que los operativos forman parte de un esquema reforzado de vigilancia en rutas donde se detectan con frecuencia maniobras relacionadas con el contrabando de cigarrillos. Afirmaron que la circulación de productos de origen extranjero sin documentación genera un perjuicio económico significativo para el Estado y que su decomiso es una de las prioridades marcadas por la Justicia Federal en la región.
Con las actuaciones judiciales en curso, la carga decomisada fue trasladada a depósitos oficiales para su resguardo, mientras continúan las pericias sobre los vehículos y el análisis de los elementos secuestrados. Hasta el momento, no se reportaron detenciones vinculadas directamente a los hechos, ya que los conductores de los autos abandonados no fueron localizados en el lugar. Sin embargo, la investigación permanece abierta para identificar a los responsables y determinar si los dos operativos están relacionados entre sí o forman parte de movimientos independientes dentro de una misma red.
Alan Martínez, 2° A TT
