Sevilla lo intentó pero no pudo ante el gigante alemán

El conjunto andaluz sufrió la supremacía física del Bayern Múnich y perdió por 2-1 en el alargue por la final de la Supercopa de la UEFA en Budapest. Lucas Ocampos marcó el primer tanto del partido.

Pocos auguraban un partido tan igualado en el resultado. El Bayern se había convertido en un equipo totalmente temible con lo demostrado en la última Champions League y no había sido derrotado en todo lo que va del 2020, pero el Sevilla no lo dejó nada fácil. Con un Lucas Ocampos imparable y un poco de suerte podían ilusionarse con un posible batacazo que, hasta el final de los 90 min, pudo haber sido una realidad.

El partido tuvo un inicio bastante equilibrado. Con un Bayern Múnich imponiendo la posesión y con un Sevilla que intentaba encontrar el espacio para salir de contraataque, no lograban sacarse ventaja. Hasta que a los 12 minutos, el conjunto dirigido por Julen Lopetegui pisa el área rival por primera vez y consigue un penal a favor luego de que Alaba estorbara al recién llegado Rakitić. Lucas Ocampos era el encargado de patear desde los 12 pasos resolvió de buena manera enviando el balón al lado contrario de Neuer, teniendo el 100% de efectividad en penales en lo que va del año. Luego del gol fue todo un asedio del equipo Bávaro. Sometían al rival en ambas bandas con sus extremos en carrera en todo momento. Y mientras desaprovechaban diversas ocasiones, Ocampos era la referencia en ataque de izquierda y derecha en todo momento desbordando y descolocando a Lucas Hernández.

Cuando se acercaba el final del primer tiempo llegó la salvación de los alemanes a través de una gran visión de juego de Robert Lewandowski que decide no rematar al arco y dejar servido el gol a Goretzka. Esto produjo un borrón y cuenta del partido y tocaba volver a ponerse en ventaja.

Al poco tiempo de haber perdido la ventaja, el Sevilla buscaba herir al rival de una manera más ofensiva, con un fútbol más arriesgado y así llegaron las variadas ocasiones para ambos equipos. Entre las más destacadas se encuentran la gran ocasión que crearon entre Lewandowski y Müller donde se dieron el lujo de tirar una pared sobre el área chica y convertir un golazo sin saber que, en el centro inicial de la jugada, el polaco se encontraba en posición adelantada y el gol quedaría completamente anulado.

Tras varios goles anulados y ocasiones claras desperdiciadas, el árbitro marcaría el final de los 90 minutos y daría inicio a la prórroga. Ya para este punto saldría a relucir el increíble estado físico que caracteriza a este Bayern Múnich donde dominaría gran parte del tiempo extra. Ya sobre el minuto 104 el conjunto alemán pondría el resultado definitivo luego de un mal despeje de Bono cabecearía Javi Martínez para sentenciar el marcador.

Sin dudas el Sevilla logró asustar al mejor equipo de Europa en la actualidad pero esto no fue suficiente para alzarse con el título, ahora solo espera tener la misma confianza en esta nueva temporada que viene y hacer un buen papel en la máxima competición europea.

Lucas Fernández, 2B TT.