Discriminación económica en el fútbol femenino

El apoyo económico no alcanza y las dudas crecen cada vez más.

El femenino siendo pura pasión.

¿Por qué las opiniones se siguen dividiendo? El apoyo económico por parte de la Asociación de Fútbol Argentino hacia la Primera del fútbol femenino sigue siendo un tema que puede ilusionar como también puede no satisfacer. ¿Será que la ayuda económica realmente es una ayuda?

En la década del ’90 el fútbol femenino hizo su presentación de manera oficial en la Argentina, teniendo en cuenta a ocho equipos como: Boca, River, Independiente, Excursionistas, Yupanqui, Deportivo Español, Deportivo Laferre y Sacachispas.

Actualmente son 16 los equipos que conforman la primera división y 22 los que compiten en la B, ambas categorías dividiéndose en dos zonas; poniendo en primer plano a los 16 equipos de la A ya que solo estos recibirán los 24 millones de pesos que tiene AFA pensado destinar de manera mensual.

Una de las posturas se basa en declaraciones como las de Eli Medina quien, luego de un histórico contrato, asegura que el femenino genera más gastos que ingresos; sin embargo, no deja de lado la idea de que eso ahora puede cambiar y que las mujeres serán escuchadas y comprendidas dentro del ambiente para poder llegar a los objetivos que desean alcanzar.

La capitana y gran figura de San Lorenzo ya lleva 16 años en el club y mantiene firme las esperanzas de que la lucha continúa: “peleamos constantemente para que las cosas mejoren de a poco”. Es en el caso de Medina donde se ve el desmerecimiento que tienen las futbolistas, ya que es considerada la jugadora con más campeonatos en el Ciclón llegando a 23 títulos y superando incluso a la eterna leyenda Pipi Romagnoli, pero este detalle no lo tienen muchos en cuenta.

También sostiene que con la profesionalización la liga se haría más fuerte, de manera que los clubes buscarían jerarquizarse y podrían pensar en planteles más amplios, teniendo en cuenta que la ayuda es muy importante para que al menos las más jóvenes puedan manejarse de mejor manera y no sufran como lo hicieron las más grandes en su momento.

Por otro lado, se puede sentir aquella opinión que genera más preguntas que respuestas, donde lo que se ve es un desequilibrio mucho más externo.

“El tema es económico” sentenció Victoria Bedini actual jugadora de Excursionistas que, con 28 años de edad, opina que la mujer no puede sostenerse solo del deporte por lo que la mayoría necesita trabajar en otra cosa. Bedini es uno de los ejemplos, por el día tiene un trabajo de limpieza y por las noches es cuando puede entrenarse con su club.

“Los botines, la ropa, todo corre por cuenta de las jugadoras”, sin viáticos ni seguro médico la ausencia en los entrenamientos se hace más constante ya que no tienen ni siquiera para el transporte. Tampoco pueden disponer de un preparador físico o un kinesiólogo, y no dejemos de lado que el acceso a un nutricionista sería un lujo.

Las jugadoras de Boca Juniors son las que más se expresaron a la hora de hablar de la falta de presupuestos; Florencia Quiñones, volante, aseguró que algunas pagan cuota como socias a su club y que, si falta para el médico o las ambulancias, tienen que vender rifas o poner dinero para poder jugar.

Camila Gómes Ares, cinco xeneize, aclara nuevamente que no pueden vivir de esto y que la ayuda que llega no es suficiente: “los clubes invierten en los hombres, en nosotras solo ponen los más grandes y un poco”.

La situación actual que protagoniza el fútbol femenino podría definirse en una profesionalización con limitaciones. Considerando que algo si está claro: que el femenino está hecho a pulmón y lo único que se busca es estimularlo.

Aldana Suarez, 2 A turno mañana.