Cómo evitar que te afecte el cambio de estación

“No te desabrigues"... El consejo se repìte de parte de las madres durante los meses previos al verano y el otoño, cuando los casos de resfríos y síndromes gripales aumentan

Durante estas fechas el clima se vuelve muy impredecible y suele engañar a muchas personas, especialmente a los pequeños de la casa. El otoño y la primavera son las etapas en las cuales más cambios bruscos de temperatura se pueden dar.

En distintas situaciones, la gente no reconoce estos riesgos y muchas veces regresa a casa de la escuela o del trabajo en manga corta y con los abrigos guardados en la mochila. En general, deben estar atentos a los cambios repentinos de temperatura a lo largo del día, sobre todo en los paseos de fin de semana y durante las actividades escolares al aire libre.

Aunque un resfrío o señales de alergia pueden considerarse como inofensivos en sus inicios, pueden complicarse si no son tratados a tiempo. Hay más posibilidades de que se agrave el cuadro, en especial, con los chicos y adultos que padecen frecuentemente de síntomas alérgicos y/o problemas respiratorios.

Los síntomas más importantes para acudir al médico son:

– En los más chicos, si se presentan síntomas leves de resfrío pero que duraron más de 5 días y se presenta fiebre alta, más de 38°C.

– Para las personas de edades avanzadas y para aquellos que tienen problemas respiratorios, ante la tos exigente o agitada, así como la dificultad para dormir, falta de aire, agitación y silbidos en el pecho.

– Es de suma importancia cuando se presenta una congestión nasal muy fuerte, tos seca y luego catarral acompañada de secreciones nasales transparentes que caen como agua y nariz tapada, estar continuamente sonándose la nariz para prevenir una posible sinusitis.

Asimismo los especialistas recomiendan, para todos en general, la utilización del alcohol en gel en las manos. Sin embargo, no hay que abusar del mismo ya que puede quitar del cuerpo algunas de las bacterias que le sirven para combatir estas alergias.

Ante los primeros síntomas se aconseja consultar al médico y hacer un buen diagnóstico respecto del tipo de enfermedad, sus causas y desencadenantes. Es muy probable que los síntomas se puedan controlar con las indicaciones y la medicación adecuada.

Santiago Carullo