El ISIS comienza a desplomarse en Siria, Irak y Libia

El grupo terrorista está sitiado en las ciudades de Faluya (Irak) y Manbij (Siria), prácticamente ha perdido la ciudad libia de Sirte y empieza a sentir seriamente amenazada sus “capitales” en Siria e Irak, Raqqa y Mosul

Faluya

Tropas iraquíes llegan a Faluya para cercar la ciudad

El Daesh (acrónimo en árabe de ISIS, odiado por el grupo terrorista ya que tiene sentido peyorativo) está perdiendo terreno. Luego de aterrorizar al mundo, utilizando los medios de comunicación y las redes sociales, mostrando sus crueles ejecuciones, sus sangrientos atentados, la destrucción de estructuras históricas y por su rápida expansión en Irak y Siria, el grupo sunita fundamentalista vive sus horas “más oscuras” desde 2014,  cuando declaró un califato en estos países. Tantos frentes abiertos y enemigos de distinto orden a la vez, están mermando letalmente a los yihadistas.

En Irak, el Ejército iraquí, apoyado por los aviones de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, se encuentra a tres kilómetros del centro de la sitiada Faluya, ubicada a 66 kilómetros al oeste de la capital Bagdad y primera ciudad conquistada por el ISIS en enero de 2014. El general Abdelwahab al Sadi, al frente de esta ofensiva lanzada el 23 de mayo, afirmó: “Estamos a 3,1 kilómetros del principal edificio oficial del centro. Estaremos en el mismísimo centro en cuestión de días”. La reconquista significaría la mayor victoria sobre el Daesh en Irak desde febrero, cuando el ejército recuperó Ramadi.  Según la ONU, hay alrededor de 90.000 civiles, entre ellos 20.000 niños y adolescentes, que están atrapados en el sitio de la ciudad y el organismo reclamó por un corredor humanitario para poder evacuarlos.

Paralelamente a esta operación, 402 kilómetros al norte de Faluya, comienzan a vislumbrarse vientos de cambio en Mosul, “capital” del Estado Islámico en Irak. Los peshmerga del Gobierno Autónomo del Kurdistán Iraquí han liberado 9 localidades en los alrededores de la tercera ciudad más grande del país y se sitúan a 15 kilómetros de la misma. La idea de esta ofensiva, también apoyada por la coalición internacional y finalizada en su primera fase, es preparar el terreno para la liberación de Mosul, en manos del Daesh desde junio de 2014. Se estima que dos millones y medio de personas aún viven en la ciudad. Las últimas informaciones que se recibieron sobre la cruel vida en Mosul bajo el mandato del grupo fundamentalista es que encerraron en jaulas a 19 mujeres yazidíes y las prendieron fuego en una plaza pública del centro, en represalia por negarse a mantener relaciones sexuales con los yihadistas. Las mujeres son uno de los objetivos preferidos por la organización terrorista ya que las utilizan como vientres para procrear más terroristas y más de 3.000 han sido secuestradas para su venta como esclavas sexuales.

En Siria, las tropas kurdo-árabes de las Fuerzas Sirias Democráticas (FSD), ayudadas por la aviación  estadounidense, han cercado Manbij, punto estratégico para el abastecimiento del ISIS por Turquía. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Ashton Carter, considera clave esta operación para empezar a cortar la entrada de combatientes extranjeros a Siria, ya que esta ciudad es su puerta de entrada y está ubicada a 91 kilómetros de Aleppo y 135 kilómetros de Raqqa, zonas importantes de disputa en el conflicto sirio. Este sería el triunfo más importante en Siria contra el ISIS desde la ofensiva de Palmyra en marzo de este año por parte del Ejército sirio con el apoyo aéreo ruso.

Precisamente en Raqqa, la “capital” del Estado Islámico en Siria, el Daesh se siente amenazado como había afirmado en su momento el coronel Steve Warren, vocero de la coalición, en base a documentos obtenidos por la inteligencia norteamericana. Estos revelaron que el grupo terrorista ha declarado el estado de emergencia en la ciudad y que han reposicionado sus fuerzas en el lugar. El oficial estadounidense enfatizó, tiempo después, sobre la caída de Raqqa: “Es el principio del fin del califato”. Esto se debe a la ofensiva desplegada por las FSD el 24 de mayo en la región noroeste a la ciudad, con el firme apoyo aéreo de la coalición antiyihadista, con el objetivo de poner presión sobre Raqqa, tomada completamente por el grupo fundamntalista desde enero de 2014. Y al mismo tiempo, por el avance del ejército leal a Bashar Al Assad por el sudoeste, con el apoyo de Rusia e Irán, hacia la toma de Tabqa (una zona donde hay importantes estaciones de petróleo y gas, además de una base aérea) y Resafa, para luego dirigirse al principal bastión del ISIS en Siria. El Ejército sirio se encuentra a 18 kilómetros de Tabqa, que queda aproximadamente a 55 kilómetros al oeste de Raqqa.

Recordemos que en el medio de la guerra contra el ISIS, se desarrolla la Guerra Civil Siria en la que EEUU apoya a los rebeldes y Rusia hace lo propio con el presidente Al Assad). Ambos países patrocinaron un acuerdo para un cese de las hostilidades el 27 de febrero entre el Gobierno sirio y la oposición “moderada”, excluyendo al Daesh y al Frente Al Nusra (rama de Al Qaeda en ese país), considerados grupos terroristas por ambas partes. También acordaron el intercambio de informaciones en el terrero e incluso Rusia propuso una coordinación militar para liberar Raqqa y Mosul, cosa que Estados Unidos rechazó por el apoyo ruso al líder sirio. El pacto también contempla negociaciones de paz entre las partes, hasta ahora fallidas y sin fecha para una próxima ronda de las mismas.

Al grupo fundamentalista sunita tampoco le está yendo bien en Libia. Las fuerzas del Gobierno de Unidad Nacional de Libia (uno de los dos gobiernos en el país y auspiciado por la ONU) han tomado el puerto de Sirte y gran parte de la ciudad, luego de semanas de haberla cercado. La liberación será completada en cuestión de días y, aunque no significa la erradicación definitiva del Daesh en Libia, es una importante victoria contra el grupo terrorista ya que Sirte era su gran bastión.

Ante la adversidad en el campo de batalla, el ISIS, además de seguir generando terror con sus recurrentes atentados alrededor del mundo, ha amenazado con dinamitar las Pirámides de Giza en Egipto y el Burj Khalifa de Dubái, el edificio más alto del mundo, utilizando la misma prédica fundamentalista con la que destruyó el templo de Nabu, en Nimrud, y dos puertas de la ciudad asiria de Nínive, ambos lugares al norte de Irak.

 

Mauro Emilio Coppolillo Portela, Nicole Vigon, Julieta Ravecca, Mariano Alvarez, Gabriel Rivero   2° año “B” Turno Mañana