¿Se adelantó el invierno o sólo es una sensación?

En todo el país persisten las bajas temperaturas, pero no se trata de un descenso brusco respecto de los promedios habituales; lo que viene: más viento y lluvias más frecuentes

A falta de dos semanas del comienzo del invierno, el frío acecha a la mayoría de las provincias argentinas y a la Ciudad de Buenos Aires, que experimenta en estos días las temperaturas más bajas en lo que va del año. El frío se hace notar porque la masa de aire de la Patagonia se traslada hacia las zonas centrales, afectándolas y proyectando temperaturas aún más bajas en el transcurso de los próximos días, cuando se esperarán mínimas de hasta 3°C y máxima de alrededor 13º.

La presencia de un sistema de alta presión en el norte patagónico favoreció, como consecuencia de su circulación, el ingreso de masas de aire frío que están llegando del sur de la Patagonia hacia la zona central y norte del territorio, condición que se asocia con el cielo despejado ligeramente nuboso en gran parte del país. Bien dicho, el frío se instalará en el territorio nacional y las temperaturas descenderán con mínimas que podrían llegar a los 2 grados y máximas de alrededor de los 15ºC, momento en el que se harán sentir los vientos aunque tendremos días soleados que probablemente hagan menos dolorosas las mañanas.

En la provincia de Buenos Aires el récord de frío estuvo presente el miércoles pasado en Bahía Blanca, donde la temperatura llegó a los 2,3°C a las 5 de la mañana, con una sensación térmica de 0,3 grados.

La situación actual no representa un descenso brusco sino que parece entrar dentro de los parámetros normales. No obstante, no se esperaba tanto frío para esta época teniendo en cuenta que el invierno todavía no comenzó y los vientos que llegan de la Patagonia hacen sentir con mayor intensidad este fenómeno. Para junio se esperan temperaturas promedio de 14 grados como máxima y 7 de mínima (habrá días con temperaturas menores a los 4 grados). No muy diferente a lo que vivimos en mayo ni a lo que vamos a vivir en julio. Respecto del invierno de 2015, una característica distintiva serán las lluvias, que se harán más frecuentes pero con menos intensidad.