Gamers: la tendencia en entretenimiento que se volvió negocio

Los gamers hace años vienen siendo tema de conversación en varios ámbitos. Uno de ellos es el del negocio porque nacieron varios clubes o jugadores profesionales de distintas disciplinas que invirtiendo en ellos. El más reciente caso es el de Sergio Agüero que, fundó el equipo “KRÜ”, luego de su exitoso paso como streamer. Si bien, su base va a ser eSports (juegos electrónicos relacionados con deportes), como FIFA, NBA2K, Fórmula 1; también va a ocupar otras ramas. Por ejemplo: Counter Strike, League of Legends. Aunque también son muy utilizados juegos de aventura y supervivencia en grupo, sin tantos gráficos, pero que el entretenimiento va de la mano con la constante comunicación con sus compañeros de equipo y rivales. Algunos ejemplos son: Minecraft, Roblox, Amoung Us, entre otros.

El delantero explicó que, se dio cuenta de que era un buen negocio cuando varios equipos profesionales quisieron incorporarlo para usar su imagen y generar grandes ganancias. Debido a que la cantidad de dinero obtenido depende de las visitas e interacciones en los videos o “vivos” subidos a las distintas plataformas como Youtube o el nuevo furor de Twitch.

El “Kun” se une a otros deportistas argentinos en invertir: el exbasquetbolista Fabricio Oberto (New Indians GG) y el extenista Guillermo Coria (New Pampas) crearon en el último tiempo sus equipos.

Sergio Agüero, genera contenido para su equipo en conjunto con Neymar e Ibai Llanos

Los Gamers o streamers al estar constantemente subiendo videos de distintos contenidos pueden atraer grandes patrocinadores de todo tipo. Las marcas de ropa aprovechan esta oportunidad para que su producto se visualice. A su vez, las distintas consolas en las que ejecutan su profesión como X-Box y PlayStation, les regalan lo último de sus ediciones para que realicen publicidad. También los que utilizan computadoras; ya que se benefician de artefactos como placa de videos, monitores, entre otros objetos.

En agosto de 2019 se dio un récord en cuanto a contrato con un streamer. Es el caso de Tyler Blevins, más conocido en el rubro como “Ninja”. En 2018 el creador de contenidos de Fortnite, tuvo un aproximado de $10 millones de dólares de ingresos por sus transmisiones en Twitch. Lo que llamó la atención de Microsoft y lo contrató en agosto del año pasado para su plataforma, Mixer. Según un informe de CNN Business, afirma que Ninja, recibirá entre $20 y $30 millones de dólares por 3 años.

Ninja, el hombre récord y una de los más vistos. Foto: HD Tecnología

En Argentina fue noticia el año anterior “King”, el joven de 13 años que salió quinto en el mundial de Fortnite. En el cual consiguió una suma de USD 900mil. En la actualidad es uno de los mejores de América.

Si bien esta nueva profesión estaba en constante auge, el apogeo se dio en la cuarentena por la pandemia del covid-19. Ya que además de que la demanda de consolas y juegos subió en gran cantidad, también los famosos eSports suplantaron al deporte en sí, en pleno aislamiento. Canales sumaron a sus transmisiones distintos eventos virtuales como torneos de FIFA con jugadores profesionales. O en el caso del Súper TC 2000, una de las grandes competencias de automovilismo del país, utilizó este formato para que distintos pilotos compitan a través de sus simuladores y otros rivales como los simsracers (jugadores profesionales en automovilismo). Fue una buena inversión en entretenimiento para que la audiencia de distintos canales se mantenga fieles a ellos.

Newzoo, consultora holandesa especializada en el mercado tecnológico, dio a conocer sus datos: generará ingresos por 973,9 millones de dólares en todo el mundo durante 2020 y que para 2023 el número llegará a 1.600 millones de dólares. Por otro lado, la audiencia de los deportes electrónicos se elevará hasta 92 millones de personas a finales de 2020, lo que significa una suba cercana a un 7% respecto a los 86 millones de 2019. De ellas, 33 millones (un 35%) consume eSports más de una vez al mes, mientras que las otras 59 millones lo hacen menos de una vez.

Por Facundo Estelrrich

Tengo un sueño…

Tan solo unos 60 años atrás, EE.UU era un país sumamente racista. La libertad, los derechos y el “sueño americano” solo eran posibles para los blancos, mientras que los afroamericanos eran considerados como inferiores y tratados como tal.

La segregación racial estaba impuesta socialmente en todos lados, escuelas, universidades, restaurantes y cines a los que solo podían entrar blancos o tenían una cierta prioridad; también habían baños separados o exclusivos para blancos y transportes “públicos” en los que los afroamericanos no tenían ni derecho a sentarse. Los crímenes policiales racistas eran abrumadores, con represiones extremas que llegaban incluso a la muerte. Los fanáticos “blancos” tenían organizaciones, la más conocida es la “Ku Klux Klan”, una organización racista, xenófoba, homófoba, antifeminista, anticomunista, anticatólica, islamofóbica y terrorista, la cual quemaba las casas e iglesias de los afroamericanos.

Este contexto llevó a los afroamericanos a luchar por la igualdad y sus derechos como ciudadanos americanos. Ya que el color no define la esencia de las personas, ni sus capacidades, ni nada. Se habían creado varios movimientos, algunos pacifistas, inspirados en Mahatma Ghandi y otros que consideraban responder a la violencia con más violencia, capitaneados por Malcolm X.

Las manifestaciones que realizaban eran reprimidas rápidamente y solo terminaban con afroamericanos presos o muertos. Esto hizo que los distintos movimientos se unieran entre sí, organizando para el 28 de Agosto de 1963 la “Marcha sobre Washington”, en la cual aproximadamente 250 mil personas (75% afroamericanos) se manifestaron pacíficamente, de lo cual se dudaba, por eso fueron enviados 5.900 policías para preservar la seguridad.

Uno de los líderes que movilizó a la comunidad pacíficamente fue Martin Luther King Jr. Un joven pastor, nacido en 1929 en Atlanta, el cual se recibió en Teología, en la Universidad de Boston. Él llevaba años luchando contra el racismo, su primera acción conocida fue el boicot que realizó durante aproximadamente un año contra la segregación en los transportes, luego de que una modista, Rosa Parks, fuera multada y arrestada por sentarse en un lugar reservado para blancos. Años después, aprovechó una sentada espontánea de estudiantes afroamericanos en Birmingham, Alabama, e inició una campaña de alcance nacional, tras la cual lo arrestaron.

La marcha sobre Washington tenía como destino final al Monumento a Lincoln, el presidente que cien años atrás había abolido la esclavitud, otorgándole “libertad” a los esclavos. Bajo este Monumento, Martin Luther King Jr. proclamó su discurso más célebre, conocido como “Tengo un Sueño”; en él sintetizó un deseo de igualdad, el cual hoy en día se sigue buscando: “Sueño que un día en las rojas colinas de Georgia los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos amos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad. Sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel”.

Estas palabras le brindaron un gran avance a la lucha de los afroamericanos.; tanto que un año después de este discurso (1964), Luther King fue galardonado con el Premio Nobel De La Paz. Este reconocimiento causó un gran revuelo entre los blancos que se sintieron ofendidos, y en vez de cambiar su forma de pensar y actuar, siguieron siendo iguales o incluso más violentos.

En 1968, cuatro años después de su discurso más recordado, a sus treinta y nueve años, en el motel Lorraine de Memphis, Luther King fue asesinado tras recibir una bala en su cabeza. Este hecho causó un gran revuelo en toda la comunidad, la que ya no quiso actuar pacíficamente y acudió a la violencia, desatando la mayor ola de saqueos, disturbios e incendios en la historia de EE.UU.

En la actualidad, tras un gran avance en cuanto a la igualdad, un cambio en la mentalidad de varias personas, la asunción del primer presidente afroamericano y una elección presidencial en la cual hubo más votantes afroamericanos que blancos por primera vez, el racismo en EE.UU sigue estando vigente.

La fácil conexión con el mundo ayuda a exponer la brutalidad policial que ocurre en EEUU, la cual asesina a sangre fría y sin pudor alguno a personas de la comunidad afroamericana; también, se televisa para todo el mundo a un presidente con rasgos nacionalistas que prefiere mirar para otro lado ante hechos racistas y/o clasistas; y, por último, se exporta vía satélite, la imagen de una sociedad racista que, sin manifestarlo como hace 60 años, en su interior sigue odiando y creyéndose superior a los afroamericanos.

 

Foto: Biografiasyvidas.com

Matías Pérez Carballo.