Comenzó un nuevo ciclo para Las Leonas

El lunes comenzó una nueva etapa para Las Leonas. Luego de la medalla plateada conseguida en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, las chicas del seleccionado femenino de hockey sobre césped volvieron a los entrenamientos en las canchas del CENARD, con Fernando Ferrara como el flamante entrenador.

“Más allá de los resultados, Carlos –Retegui- hizo cosas extraordinarias con los Leones y las Leonas, en un momento pateó el tablero y consiguió resultados que nadie había conseguido antes. El Chapa conocía muy bien el estándar de entrenamiento y las cargas que debe tener un seleccionado para lograr resultados como el que logró”, había contado, hace unas semanas en Marca Deportiva Radio (FM 99.9), el ex entrenador del seleccionado sub 21, Las Leoncitas, y quien también supo trabajar junto a Las Leonas en los últimos años como asistente técnico.

Ferrara, quien estuvo al mando del seleccionado italiano no la tiene fácil. Si bien su historial como jugador y como entrenador es intachable, le quedó una vara muy alta para sortear. En el período de Carlos “Chapa” Retegui (2009-2021), Las Leonas alcanzaron grandes resultados: el Campeonato Mundial (2010), tres Champions Trophy (2009,2010 y 2012), y las dos medallas de plata en los Juegos Olímpicos de Londres (2012) y en los Juegos Olímpicos de Tokio (2020). Pero Ferrara no sólo es consciente de eso sino que ya marcó los objetivos para la próxima temporada: “Primero está la clasificación en Chile y el gran objetivo a corto plazo es el Mundial. Estamos poniendo manos a la obra”, sostuvo. El seleccionado argentino de hockey tiene varios frentes para este 2022: Copa Panamericana, la FIH Pro League y la Copa del Mundo.

Con la mente enfocada en lo que viene, el nuevo técnico convocó a 24 jugadores para encarar los nuevos desafíos del próximo año: Belén Succi, Clara Barberi, Cristina Cosentino, Noel Barrionuevo, María Emilia Forcherio, Valentina Raposo, Valentina Costa Biondi, Bárbara Dichiara, Sol Lombardo, Rocío Sánchez Moccia, Valentina Marcucci, Martina Triñanes, Delfina Thome, Micaela Retegui, María José Granatto, Agostina Alonso, Eugenia Trinchinetti, Sofía Toccalino, Jimena Cedrés, Agustina Gorzelany, Victoria Sauze, Agustina Albertarrio, Julieta Jankunas y Delfina Merino.

Ariadna Bianchi, 2° B, turno mañana

El rugby, otra vez en el ojo de la tormenta por una agresión en City Bell

El rugby argentino ha vuelto a conmocionarse por otro hecho de violencia. Todavía sigue latente la herida abierta por el crimen de Fernando Sosa, ocurrido en enero del 2020, y en el que todavía no se ha hecho justicia; pero en el ámbito de este deporte parece que nada ha cambiado. En la madrugada del domingo pasado se conoció que un grupo de al menos siete rugbiers del Club Albatros agredieron brutalmente a un joven de 21 años, atacándolo a golpes y botellazos a la salida de un cumpleaños, hasta dejarlo inconsciente. Con la tranquilidad de que la víctima ya se encuentra fuera de peligro, es hora de que la sociedad vuelva a preguntarse: ¿por qué estos hechos siguen ocurriendo?

El rugby llegó al país a fines del siglo XIX y fue traído por inmigrantes ingleses y escoceses. Desde entonces, este deporte enamoró a la élite local, que en esa época estaba ávida de consumir los productos provenientes del Reino Unido. De esta manera, el rugby se convirtió generalmente en la marca distintiva de las clases altas y forjó un sujeto con características particulares. Muchas veces la lógica que impera en este deporte es el despliegue de violencia, que rebasa los márgenes de la cancha y se vuelca en el espacio público como símbolo del desprecio por el otro.

La golpiza propinada en City Bell, en la madrugada del domingo pasado, no es un hecho aislado. Aunque el más resonante de los últimos tiempos haya sido el crimen de Fernando, en verdad se trata de uno más dentro de una larga lista: el asesinato de Ariel Malvino en Brasil, el caso de Emanuel Eduardo Díaz, las palizas de varios jugadores del Rosario Rugby Club y del Rugby Club San Isidro en agosto y octubre de 2019 respectivamente, y decenas de denuncias de acoso y abuso sexual. El sentido que une a todos estos eventos es el mismo: el imponerse frente al otro por la fuerza.

¿Pero cómo se le puede exigir a los más jóvenes que tengan conductas apropiadas, en consonancia con los valores que predica el deporte, si ya desde lo más alto no se da el ejemplo? Las expresiones xenofóbicas y clasistas del ex capitán de Los Pumas, Pablo Matera, salidas a la luz en diciembre del año pasado, ponen en evidencia la necesidad de una reestructuración profunda.

Ariadna Bianchi, 2° B, turno mañana

Un Simonet, como jefe de equipo de la Selección masculina

Hay puertas que se cierran para que otras se puedan abrir. Ciclos que se terminan para darle paso a nuevos desafíos. En el mundo del deporte, pasar de jugador a tener otro rol fuera de la cancha es bastante frecuente. Y Sebastián Simonet no quiso quedarse afuera. Luego de ponerle fin a su carrera como jugador de Los Gladiadores, seguirá ligado a la selección argentina de handball desde otro lugar. El ex subcapitán será jefe de equipo de la selección.

La oficialización de Guillermo Milano como el nuevo entrenador de Los Gladiadores, en reemplazo del español Manuel Cadenas, le abrió a Simonet una oportunidad para que su paso por el seleccionado argentino no termine en los Juegos de Tokio 2021. Horas después de la asunción, el nuevo entrenador se comunicó con el ex deportista para anunciarle que lo quería en su equipo. “La idea es que vaya a los Juegos Panamericanos Juveniles de Cali como jefe de equipo. Esta idea surgió de Guille (Milano) en una reunión con la Confederación Argentina de Handball”, explicó Simonet.

Si bien Sebastián asegura que no se siente preparado para conformar una dirección técnica, sabe que su experiencia en el seleccionado y el haber participado en tres Juegos Olímpicos, puede sumar con las herramientas que tiene como deportista: “Yo soy de los que piensa que para ser entrenador hay que estudiar, pero también sé que con la cantidad de torneos que jugué se lo que necesita un jugador en ese tipo de instancias. Pero más allá de eso, me voy a formar para llegar a la competencia lo más preparado posible. A partir del Mundial de Egipto se pueden poner cinco oficiales en el banco y a Milano le serviría mucho que esté ahí. No como entrenador, yo no tendré ninguna responsabilidad técnica. Será más como un asesor, como alguien que se va a encargar de la logística y todo lo que hace un dirigente. Lo voy a ayudar mucho con los videos, que es una tarea donde me siento cómodo”.

Los Juegos Panamericanos Juveniles de Cali se disputarán del 25 de noviembre al 5 de diciembre y Simonet asegura que no sólo es una prueba para él, sino que “será para todos”. “Vamos a ver cómo me siento porque nunca estuve en esta posición… por ahí no aporto nada”, se sinceró.

Ariadna Bianchi, 2°B, turno mañana

 

De Cecco confía en el recambio generacional de Argentina

Hay combos que son explosivos. Años de trabajo, organización y entrenamiento sumado a un equipo conformado por un mix entre jugadores jóvenes y otros con experiencia fueron el combo perfecto para que la Selección de vóley consiga colgarse la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio y repetir la historia de Seúl de 1988. Con este nuevo título, los integrantes de este equipo le demostraron al deporte argentino que con una buena base y dedicación se pueden conseguir grandes cosas.

Luciano De Ccco, el armador del seleccionado desde hace ya 15 años, contó en una entrevista con el diario deportivo Olé cuáles son las ideas a futuro para el equipo argentino que lidera Marcelo Méndez. “Creo que Argentina tiene mucho con qué hacer el cambio generacional de acá a París”, expresó.

«Yo siempre fui pro deporte. Tengo una debilidad por mi provincia y la de mi familia, Santa Fe y Salta, donde trato de inculcar, no sólo que jueguen al vóley, sino que hagan deporte, para que saquen a los chicos de la calle y que puedan involucrarse en un ámbito social y deportivo. Nosotros, la parte deportiva la hemos hecho, y el relanzamiento del vóley no sale solamente de nosotros, sino también de la dirigencia del vóley, que creo que tiene la pelota de su lado. Yo creo que la parte más difícil de todo deportista es la consistencia. Vivimos en un país muy exitista y sabemos que hoy ganamos medalla y van a querer que salgamos campeones del Mundial que viene o del Sudamericano que los chicos no pudieron ganar -perdieron la final contra Brasil y consiguieron el pase al Mundial de Rusia 2022», expresó

Sobre el nivel de Argentina en Tokio sostuvo que «creo que hay que ser realistas y saber que hay equipos mejores. Nosotros hacemos un esfuerzo mucho más de lo normal para poner a la Argentina en donde está hoy, que es en el quinto lugar del ranking mundial, donde muchas potencias como Italia, Serbia o Polonia están detrás nuestro. Creo que hay que valorar y potenciar lo que tenemos y no pedir cosas que realmente no sirven, porque ahora lo que sirve es tratar de disfrutar, potenciar, entrenar y seguir compitiendo y después el nueve por nueve dirá para qué estaremos, pero por ahora la única forma de demostrarlo es allí».

Consultado por la nueva generación que asoma en este deporte, De Cecco no tiene dudas: «Primero que nada, los chicos tienen que demostrar que pueden jugar a este nivel, que obviamente el nivel mayor no tiene nada que ver con lo que es juveniles. Hay un cambio abismal en el vóley. Ojalá estos chicos tengan la posibilidad de jugar una liga voleibolísticamente mejor cada año para que puedan seguir mejorando y poniendo al servicio de la Selección todo lo que ellos aprenden. Pero creo que Argentina tiene mucho con qué hacer el cambio generacional de acá a París. Ya hay algunos chicos que entraron, otros que van a entrar seguramente y muchos otros que de acá a cinco años van a tener la posibilidad de hacerse valer para ganarse un lugar en la Selección Mayor».

Ariadna Bianchi, 2° B, turno mañana

 

Los All Blacks sufrieron su primera derrota en un año

 

Los All Blacks, que ya tenían asegurado su octavo título en el Rugby Championships, se llevaron su primera derrota en un año (31-29) frente a Sudáfrica. El encuentro se llevó a cabo en el Cbus Super Stadium de Gold Coast (Australia) y Nueva Zelanda, con 24 puntos, antes de jugar con los sudafricanos ya se había adueñado de su octava conquista en diez ediciones de este torneo que agrupa a las mejores selecciones del Hemisferio Sur.

El partido fue intenso y con un final muy cambiante. A los 5 minutos Sudáfrica atacó a partir de una pelota recuperada por Lukhanyo Am que pasó por detrás de su espalda para Sbu Nkosi que engañó y pasó la pelota para Damián de Allende que solo entró para apoyar.

Luego, Jordie Barrett atinó una patada a los palos para descontar a los 8 minutos. Mientras tanto, llegaría el empate a los 12 minutos con una gran jugada y patada de Pollard. Los All Blacks comenzaron desde un line lanzado al final de la fila para que la pelota caiga en  Beauden Barrett, quien rompió la defensa y cedió para Rieko Ioane que avanzó y pasó la pelota para Akira quien se introdujo en el ingoal. Jordie Barret puso a los All Blacks 15-11 por arriba.

Minutos más tarde llegó otro punto para los neozelandeses, desde un line en defensa jugado hacia adelante por los Boks: el receptor perdió la pelota y Brad Weber la tomó y se tiró para apoyarla. Los All Blacks mostraban ser superiores pero tan solo un cambio del entrenador del conjunto sudafricano, Nienaber, sorprendió ya que cambio toda la primera línea. Sin embargo, Nueva Zelanda se llevaría el primer tiempo con un resultado de 20-14.

En el segundo tiempo Sudáfrica comenzó a jugar más físicamente y a aprovechar esa fortaleza para encontrar las debilidades de los All Blacks. Handré Pollard descontó a los 44 para dejar a los Boks a tres puntos. Este gran cambio de juego benefició al equipo sudafricano y complicó a su rival ya que encontraron como romper su defensa y ser más decisivos en el ataque.

A los 50 minutos de juego Frans Steyn con su pie aplicó una gran patada desde su campo e hizo picar la pelota en campo rival y salir desde los 22 metros. De este line llegó el punto de Sudáfrica de la mano de Makazole Mapimpi que los puso arriba en el marcador.

Pollard no pudo convertir, pero unos minutos más tarde Elton Jantjies golpeó para aumentar el marcador a 5 puntos. Nueva Zelanda se sintió con mucha presión y quiso salir a revertir la situación, mientras que Sudáfrica no dejaba de atacar y cada vez se hacían más fuertes.

El partido terminó envuelto en tensión. Hubo dos penales convertidos por Jordie Barrett que parecían devolverle la vida a los All Blacks. Pero Sudáfrica respondió en el minuto 75 con un drop y se acercó en el marcador. Finalmente los All Blakcs se iban a llevar otra sorpresa y Elton Jantjies sumó el último para llevarse la victoria.

El entrenador Ian Foster, luego del partido, apuntó: «Tenemos un grupo que está entusiasmado con el crecimiento. Vimos estos dos últimos partidos como una oportunidad para probarnos a nosotros mismos contra un enemigo que puede asfixiarte, y obtuvimos algunas lecciones de eso”.

Además, describió la falta de disciplina que observó en su equipo y los reiterados errores que podrían haber sido evitados como ese punto tan decisivo que fue el penal.

«Estamos amargamente decepcionados. Es frustrante cuando tienes el control del partido. No fuimos lo suficientemente disciplinados en los últimos dos minutos”, dijo Foster.

También, reconoció el buen nivel del rival. “Los sudafricanos jugaron magníficamente. Vinieron con mucha actitud; fueron intensos, nos movieron y nos desafiaron de muchas maneras. De eso se tratan las grandes pruebas”, cerró el entrenador.

 

Luana Scavuzzo, 2° B, turno mañana

La Paz le dijo sí al fútbol femenino

La ola verde se expande sin cesar. Paso a paso se va filtrando en ámbitos insospechados, no sólo a nivel nacional, sino que lo hace en todas partes del mundo. Y en esta oportunidad le tocó a Bolivia, país al que aún le quedan cuentas pendientes en materia de igualdad de género pero que recientemente dio un paso más para achicar la brecha al presentar la primera Liga de Fútbol Femenino, en La Paz.

Según el Índice Global de Brecha de Género, que publica en el Foro Económico Mundial, la nación andina se encuentra en el puesto número 42 del ranking que evalúa el grado de equidad entre hombres y mujeres, teniendo en cuenta cuatro áreas claves: participación económica y oportunidad, logro educativo, salud y supervivencia, y empoderamiento político. De acuerdo con este índice, Bolivia posee una brecha de desigualdad de género de un 73.4%, lo que refleja las dificultades que sufre el colectivo femenino para acceder y ejercer derechos elementales y, en definitiva, vivir en igualdad de condiciones dentro de la sociedad.

La lucha, sin embargo, ha ido abriendo espacios y, en ese marco, esta vez el fútbol dio el batacazo, con la presentación oficial del primer campeonato femenino de cancha de once en la historia del departamento de La Paz. El salto cualitativo es muy grande, si se considera que previamente se habían realizado sólo torneos municipales en canchas de categoría infantil.

Pero el triunfo no queda sólo dentro de la cancha. En este sentido, se informó que la Liga trabajará conjuntamente con el Área de Mujer, Género y Diversidad, al realizar talleres sobre entrenamiento mental y violencia de género, y se implementará un protocolo sobre este último flagelo para su prevención y erradicación.

Santo título azulgrana

“Tu lema es lucha y honor, tu estilo es garra y tesón. Ciclón, Ciclón, San Lorenzo de Almagro campeón. Ciclón, Ciclón, siempre arriba tu gran corazón”.

Su himno, los condena: si no cuesta, no vale. Y de eso saben mucho los hinchas azulgranas porque las victorias se disfrutan más cuando son cuesta arriba. Y si no, pregúntenle a las Santitas que vencieron a Boca 3-2 desde el punto penal luego de haber empatado 1 a 1 en los 90 minutos.

Boca salió a la cancha con la mente puesta en el bicampeonato. Las chicas xeneizes dominaron todo el primer tiempo y, luego de dos jugadas, se presentó el primer gol del encuentro, de la mano de Carolina Troncoso.

El segundo tiempo cambió la historia: San Lorenzo salió renovado y Boca se olvidó como ser tajante para sentenciar la victoria en el estadio de Morón. Y los golpes que no se hacen en un arco… se convierten en el otro. A segundos del pitazo final, la arquera xeneize, Laura Oliveros, cometió un gran error en la salida y Sindy Ramírez, que había tenido responsabilidad en el tanto de Boca, tuvo su revancha y encaminó la gran final a la suerte desde los doce pasos.

Y la fortuna iba a estar del lado de San Lorenzo. Porque luego del empate, las chicas de Boca se bloquearon y erraron tres de los cinco penales, lo que hizo que las Santitas se consagraran campeonas de su tercer campeonato y su primer título en la era profesional del fútbol femenino argentino. Además, las chicas de Boedo ingresaron a la próxima Copa Libertadores, que se llevará a cabo el próximo 30 de septiembre en Chile.

 

Boca y San Lorenzo se preparan con todo en busca del título

Las chicas de Boca y San Lorenzo disputarán este jueves a las 19.10 la final del torneo Apertura de la primera división del fútbol femenino, en el estadio Nuevo Francisco Urbano de Morón. El encuentro será emitido en directo por el canal TNT Sports.

 

Ambos equipos llegan en igualdad de condiciones. Por un lado, las xeneizes, se clasificaron a la ronda final tras ganarle a River por penales y se posicionaron en el primer puesto de la Zona A con 20 unidades. Por otro lado, las Santitas vencieron a la UAI Urquiza por 1 a 0 y, con 18 puntos, quedaron como escoltas de su rival.

 

Boca y San Lorenzo se enfrentaron por última vez en la etapa regular de la temporada, cuando igualaron 1 a 1 en el predio de Casa Amarilla. Pero esta vez, lo que está en juego es el campeonato: las chicas de la Ribera, van a defender a uñas y dientes su permanencia en el título, mientras que el Ciclón sueña con ganar su tercer medalla.

«El fútbol de mujeres no es prioridad en la agenda»

Las mujeres no pueden hablar de fútbol”.

Si jugas al fútbol, sos una machona”.

¿Por qué no probas con practicar otro deporte que sea más femenino?”.

 

Que levanten la mano todas las mujeres que alguna vez escucharon o les dijeron alguna frase como estas. ¿Se acuerdan qué sintieron? ¿Qué contestaron? ¿Les hicieron caso a todas esas limitaciones que se les imponían?

Desde hace ya un tiempo las mujeres comenzaron a ganar un lugar en ámbitos donde era impensado que pudieran formar parte. Hoy en día, esos cambios se están visibilizando socialmente y el fútbol femenino es un gran ejemplo de eso. Pero no todo queda dentro del campo de juego y por eso, Pirámide Invertida redobló la apuesta y charló con Cecilia Cinalli, periodista de Olé, quien contó cómo se maneja la redacción del único medio deportivo del país, ante este cambio de perspectiva.

-¿Quién se encarga de las notas de fútbol femenino?

-Hoy por hoy, no hay ningún periodista dentro del diario que se ocupe puntualmente de eso. Generalmente, las notas que salen, que en su mayoría son entrevistas, son mías o de Sasha, una chica que está como pasante, y entre las dos tratamos de buscar un espacio. Pero a veces se hace difícil porque estamos cargadas con muchas cosas de agenda y no tenemos tiempo para hacer algo relacionado con el fútbol femenino. Creo que la pregunta es: ¿por qué el fútbol femenino no es agenda en un diario deportivo? Pero, lamentablemente, es así: el fútbol de mujeres no es prioridad en la agenda.

En cuanto a las notas de los partidos, no se cubren todos los días. Cuando se jugó la Copa Libertadores no hubo una cobertura diaria, sino que se publicaban dependiendo el espacio del diario y sólo los partidos de Boca, River y alguna otra cosa más. El Mundial de Francia fue cuando hubo más lugar: una página por día. Que, igualmente, no se compara con la cobertura que le dan al fútbol masculino.

Nosotras tratamos de subir las notas a la web, que es donde tenemos mayor libertad. Aunque a mi entender, no es lo mismo. Soy una enamorada del diario en papel.

Diego Paulich, que cubre San Lorenzo, muchas veces nos da una mano. Y cuando son notas de cable, se las dan al primero que se desocupa.

-¿Tienen una perspectiva de género los periodistas que realizan esas notas?

-Cuando son sólo notas de información, donde la conciencia de género no se utiliza mucho, se la dan al que está libre; sin importar si es hombre o mujer. Por suerte, muchos de los periodistas que forman parte de la redacción de Olé tienen la cabeza bastante abierta en ese sentido y eso ayuda mucho para poder hacer las cosas con responsabilidad. En mi caso, cuando me tocan notas de ese estilo, trato de brindarle un párrafo para expresar las diferencias que hay entre el fútbol femenino y masculino. Por darte un ejemplo, cuando las chicas salieron campeonas de la Champions remarqué cuánto era el monto que les dieron a ellas y a los varones por ganar la misma competencia. Así es como, desde mi lugar, intento dar el contenido y, al mismo tiempo, tratar de mandar un mensaje y remarcar las diferencias que existen entre los dos. Pero no suele hacerse en general. Por mi lado, intento aportar mi granito de arena para la lucha, seguir visibilizando el deporte y demostrar las diferencias que existen.

 –¿Qué importancia le dan desde el diario?

-Lo que suele pasar mucho es que aparece una noticia que es más «noticiosa» y eso le saca lugar al fútbol femenino. Es un bajón, la verdad, porque debería cubrirse siempre, día a día, igual a como se cubre el futbol masculino. No te digo que sea una persona para cubrir Boca, otra para River, otra para San Lorenzo… pero sí tendría que haber un periodista que sólo se encargue de eso, que esté todo el día generando contenido y subiendo cosas. Eso sería lo ideal, pero no pasa.

El diario sólo le daba importancia a cuando, por ejemplo, hubo una jugadora que no pudo jugar porque no tenía camiseta. Por un lado, esta buenísimo porque visualizamos esas cosas, pero la verdad que dentro del periodismo en general eso termina siendo noticia porque es una noticia viral, que impacta y que va a tener clics. No debería ser así, pero es así. Entonces, muchas veces damos el fútbol femenino sólo porque es noticia.

-¿Se pudo cambiar algo?

-Mirá, cuando empezó el campeonato, que se suspendió por la pandemia, sólo salían en la web los partidos femeninos dependiendo de si había un blooper o un error. En un momento lo hablé y les dije que no podíamos seguir haciendo esto porque no sólo no le estábamos haciendo una cobertura completa, sino que cada vez que lo dábamos era por un error o un blooper. Y eso es ir completamente en contra del deporte y, por supuesto, es antiperiodístico. ¿Por qué no contamos otras cosas? Además, no es que en el fútbol masculino hacemos una nota todos los días analizando los errores de los jugadores. Y acá sólo se hacía hincapié en eso. Después de hablarlo quedamos en evitar esas cosas; que el foco sea el partido, no el error. El fútbol femenino tiene que ser noticia por lo que pasa en la cancha.

-¿Cómo es tu día a día en el diario? ¿Notás alguna diferencia con respecto a tus compañeros hombres?

-En los 10 años que llevo en Olé, fueron muy pocos los episodios que podría considerar como machismo. Sin embargo, creo que es una situación que pasa en todos los ámbitos laborales y tal vez está algo naturalizado y lamentablemente nos vamos acostumbrando y adaptando un poco a eso. En mi trabajo en sí, es verdad que al ser una redacción donde la mayoría son hombres y somos muy pocas mujeres, puede ocurrir, ante determinada situación, una tendencia a ponderar al hombre por sobre la mujer, y por ahí la mujer tiene que demostrar más para poder ganarse un espacio. Pero como te digo, hace ya un largo tiempo que estoy ahí y durante todo este camino la peleé y la sigo peleando para hacerme un lugar.

Grave denuncia en el fútbol femenino pone a prueba a la AFA en cuestiones de género

Compañeras adentro de la cancha y afuera también: jugadoras del Seleccionado Nacional se unieron para denunciar un caso de acoso.

¿Cuál es la diferencia más notoria entre el fútbol masculino y el fútbol femenino? Si se recapitula y se realiza una comparación, la única distinción es que dentro de la cancha… juegan varones o juegan mujeres. Nada cambia desde la línea del campo de juego para afuera. Porque todo lo que conforma la periferia de este deporte está guiado por una mirada masculina sin importar las necesidades y cuidados que ameritan para cada uno. Tanto las instituciones, como los dirigentes, el cuerpo técnico y hasta el mismo periodismo, abordan este deporte con una visión carente de perspectiva de género. Sin ir más lejos, ¿por qué no hay entrenadoras mujeres en el fútbol masculino? ¿Y por qué hay entrenadores varones en el fútbol femenino (casi) exclusivamente? ¿Esta sociedad realmente está preparada para respetar y valorar un fútbol sin varones?

La denuncia que elevaron varias jugadoras de la Selección Argentina ante la Comisión de Ética de la FIFA hacia un entrenador actualmente empleado por la AFA, pone en foco todas estas cuestiones. Es necesario que las personas que ocupan puestos jerárquicos en los organismos de fútbol se planteen estos interrogantes y den respuestas acordes a las circunstancias actuales.

Según lo que se informó en el comunicado difundido por el FIFPro, sindicato internacional de futbolistas profesionales, “las futbolistas han aportado evidencia en la que se alega detalladamente cómo el entrenador en cuestión utilizó su posición de poder para intimidar y acosar sexualmente a distintas adolescentes, algunas incluso de 14 años, que se encontraban en la búsqueda de concretar su sueño de convertirse en futbolistas”.

Pero no todo está perdido. Ahora la AFA tiene la posibilidad de llevar a cabo una investigación para determinar la eventual responsabilidad del denunciado. De esta forma, enviaría un fuerte mensaje en contra de la impunidad del acoso en el fútbol. El FIFPro ya solicitó a dicho organismo la inmediata destitución del director técnico de su cargo actual.

Si es el sueño del pibe… por qué no puede ser también el de la piba.