A 40 años del inolvidable Panamericano de 1981

Previamente a la realización de este torneo, nuestro país ya había sido sede de varias competencias internacionales de gran importancia, como lo fueron: Pinheiros 1971, Gummersbach 1972; Eliminatoria Mundialista Americana 1973 y la Copa Latina del año 1975.

Aquel 9 de noviembre de 1981, se jugaba en el Luna Park el segundo Torneo Panamericano. El ganador de dicha competencia, clasificaba directamente al Mundial que se desarrollaría en Alemania Federal en 1982.  Este evento también tenía el objetivo de hacer crecer a la delegación argentina de handball y que sea reconocida a nivel mundial.

Ese Panamericano fue el último certamen oficial de handball mundial llevado a cabo en canchas sobre piso duro, ya que antes de comenzar dicha competencia, Joachim Deckarm (campeón mundial con Alemania en el año 1978), sufrió un fuertísimo golpe jugando para su nación contra Hungría en un encuentro realizado en la cancha del Tatanbanya.

En dicho partido se produjo un choque entre las cabezas entre Deckarm y Lajos Panovics (jugador húngaro), cuando el alemán se dirigía hacia la portería rival. En ese momento ambos quedaron en el piso, pero las alarmas las encendió el nacido en Saarbrücken, que quedó tumbado boca abajo sobre el suelo sin reaccionar. El histórico jugador alemán había quedado en coma y las noticias no eran optimistas. Luego de 131 días en coma, Deckarm despertó, aunque no pudo volver a jugar al handball ya que habría sufrido importantes daños cerebrales que le impedían andar y hablar con normalidad. Luego de este lamentable suceso, la IHF prohibió la realización de partidos oficiales sobre pisos duros, aunque al final se logró una autorización de la Federación Internacional y el torneo se llevó a cabo.

Para esta competencia, la Selección Argentina no era candidata, ni mucho menos. Llevaba veinte meses inactiva y en los últimos diez años había jugado solo 14 partidos ante selecciones y 12 frente a equipos. La albiceleste terminó realizando un torneo excepcional, para la sorpresa de muchos, quedando en cuarto lugar, perdiendo ante Brasil en un verdadero partidazo por las semifinales con un marcador de 35-30 y luego cayó ante Estados Unidos por 22-25, quedándose los americanos con el bronce. En la final Cuba venció a Brasil con una amplia diferencia, se impuso por 34-20, y obtuvo el oro.

La delegación argentina en esos Panamericanos la integraron: Bayer, Gerardo; Ponzio, José; Nicoloff, Nicolás; Simonet, Luis; Müller, Esteban; Schunk, Norberto; Talpone, Héctor; Strafe, Claudio; Mihail, Carlos; Sánchez Montero, Fernando;Bauer, Guillermo; Furmento, Miguel; García, Néstor; Kulzer, Claudio; Ponce, Daniel; Argumedo, Rafael. DT: José “Pepe” Torres y Jorge Rossi. Delegado: Strafe, Juan.

Mateo Preisegger, 2° B, turno mañana