La rica historia del Club Atlético San Isidro

Se fundó en 1902 y es el que más titulos consiguió en Argentina. De allí surgieron varios de los mejores jugadores del rugby nacional.

El rugby en la Republica Argentina es uno de los deportes más populares junto con el futbol, el básquet o el tenis. También es uno de los deportes más viejos en nuestro país ya que la disciplina como la conocemos hoy en día se empezó a desarrollar hace muchos años atrás. En 1873 se jugó el primer partido de rugby y en 1899 se fundó la River Plate Rugby Championship, antecesora de la Unión Argentina de Rugby (UAR).

Un 24 de octubre del año 1902 se fundó uno de los más importantes clubes en la actualidad y uno de los más ganadores, el Club Atlético San Isidro. El CASI es miembro de la Unión de Rugby de Buenos Aires y participa en los torneos de la URBA, siendo uno de los más ganadores con 33 títulos. El club es mayormente conocido por su primer equipo de rugby y por la rica historia de jugadores que fueron surgiendo del club y que supieron hacer historia, tanto en los torneos locales como así también en la selección mayor argentina, más conocida como Los Pumas.

Pero detrás de todo gran club hay una gran historia por conocer, desde cómo fueron sus orígenes y que otras disciplinas se practican en la actualidad como el hockey sobre césped, el futbol y hasta el golf.

El primer dato llamativo el repasar la historia de este club es la edad de sus fundadores ya que los mismos tenían entre 13 y 18 años de edad cuando decidieron ponerlo en marcha. Nació en una Asamblea General llevada a cabo en el hotel Vignoles de San Isidro a las 20,30 de ese 24 de octubre, y con la presencia de 33 socios de ambos clubes, don Leonardo Hughes, como presidente provisional, declaró abierta la sesión. El primer tema a considerar por la asamblea fue el de la fusión y, como se esperaba, fue aprobada por aclamación.

El club se fundó con la fusión de dos clubes integrados por jóvenes. Uno era el “Club de Foot-Ball San Isidro” que lo integraban Becco, Malbrán, Jiménez, Urien, Sackmann, Boggio, Colocchieri, Iscornia, Vernet, de Martino, Bincaz, Bianchi, Copello y Franzone. Por el otro lado estaba el “San Isidro Athletic Club” donde se encontraban Hugues, J. Hudson, Mc Crindle, J. Drennen, J. Curti, J. Gabutti, S. Kunz, A. Matterson, Enghel, Lurati, Davis, Goodfellow, Angel, Guppy, Collins y French. Estos eran jóvenes e hijos de ingleses. Esta fusión de los clubes se pudo dar debido a que ambos tenían características similares y el barrio de San Isidro, para ese entonces, no era tan grande para que haya 2 clubes.

Las primeras actividades que se desarrollaron fueron el futbol y el cricket, pronto llegó el tenis (era la única disciplina que podían desarrollar, inicialmente, las damas), el hockey de caballeros (recién en la década del 30 se transformó en el deporte principal de las mujeres) y con un paso breve en los primeros años, el rugby. El juego de los tackles se asentó definitivamente en 1917, logrando trece campeonatos seguidos.

Para este año también quedarían consolidados los colores de la indumentaria del equipo de rugby de la mano de un apellido histórico por San Isidro, Rafael Cullen. Al comienzo utilizaron la camiseta roja de la facultad de Medicina, pero a él no lo convenció y la cambió por una casaca inspirada en Barbarians, el legendario equipo británico. Las franjas negras y blancas pasaron a vestir al CASI. Era el comienzo de Las Cebras y de una era dorada en la década del 20, que incluyó trece títulos de manera consecutiva y un andar arrollador y vistoso que hizo nacer otro de sus apodos que perdura en la actualidad: la Academia.

Uno de los primeros deportes que se practicó en el club fue el futbol, tal es así que estaban asociados a la Argentine Association Football League (cabe recordar que a partir de 1903 pasa a ser Argentine Football Association y en 1912 el nombre pasa al castellano, pasándose a llamar Asociación Argentina de Fútbol).

En 1906 logró el ascenso a la Primera División, logrando el subcampeonato y compitiendo con importantes equipos de la actualidad como Racing Club, Boca Juniors, Rosario Central y Newell”s Old Boys. En 1915 terminó primero junto con Racing, jugándose una final entre ambos donde CASI  fue derrotado. Ya para ese año comenzaría a marcar un final en el exitoso momento del club en este deporte. Con el crecimiento del fútbol cada vez más profesionalizado el CASI fue perdiendo importancia y ya para 1931 se lo desafilió..

En 1906 no solo el fútbol cobró importancia en el club, sino que el otro deporte que inicio fue el hockey (primero jugado por caballeros y años más tarde lo pasarían a jugar las mujeres también). El CASI es, junto al Belgrano Athletic Club y al Pacific Railway Athletic Club (hoy Club Atlético Ferrocarril General San Martín), fundador de la Liga Argentina de Hockey (hoy Asociación Amateur de Hockey Sobre Césped) en 1908. A partir de 1933 se comenzó a jugar hockey femenino, el cual fue adquiriendo mayor importancia y logros que el masculino. El CASI obtuvo el campeonato metropolitano de Primera División del torneo femenino en los años 1943, 1944, 1966, 1967 y 1969, y el metropolitano masculino en 1908, 1921, 1926 y 1948.

El primer equipo de rugby se formó en 1907 asociándose ese año a la entonces «River Plate Rugby Union Championship» y siguió en 1908, usando una camiseta verde y colorada a rayas horizontales, y jugando sólo partidos amistosos, pero fue disuelto al no poder contar con quince jugadores en forma permanente. En 1911 se intentó nuevamente formar un equipo y luego, en 1917, volvió el rugby al club, logrando ese año, y 12 años consecutivos más, obtener el campeonato.

El año 1935 no fue un año más, ni para el club, ni para el rugby como deporte a nivel nacional. Ese año un grupo de socios deciden separarse del club por razones ideológicas y fundan otro club. Pero este no sería cualquier club. Este pasaría  a ser el clásico local del CASI, es así que de esta manera nace el SIC o los “Zanjeros”, más conocido como San Isidro Club. La historia de los clubes de barrio están marcadas por fechas y acontecimientos que van ocurriendo a lo largo de la misma y el año 1962 se puede marcar como otro gran año para el club y para su historia. Ya que en el mismo se produciría un hecho que quedaría en las páginas gloriosas del club. El CASI pasaría a ser el primer club argentino en realizar una gira por Gran Bretaña. La década del ´70 marcó una diferencia clara para los clubes de San Isidro con respecto al resto haciéndose los ganadores de todos los torneos de la UAR, que en desde el año 1995 cambia y pasa a ser el torneo de la URBA (Unión Rugby de Buenos Aires). Este gran presente del equipo de rugby hizo que en 1999 fuera invitado a participar en el Seven de Middlesex, en el estadio de Twickenham.

CASI consiguió 19 triunfos en la temporada 1964 y sólo obtuvo un empate. Le sacó 11 puntos de ventaja a Old Georgians, el segundo. Jugaba con soltura y apabullaba a sus oponentes con sus ataques, su velocidad y el dominio técnico de sus hombres en el manejo de la pelota. Era, como nunca, “La Academia”. CASI tuvo, además, otro halago en ese inolvidable año 1964: ganó el Seven.

En la actualidad el Club Atlético de San Isidro es el más ganador de Buenos Aires en los torneos realizados por la URBA con 33 títulos y uno en el Torneo Nacional de clubes. Su clásico rival, el SIC, es el que le sigue en coronas con 25. En lo que respecta a enfrentamientos entre ambos clubes, CASI presenta una ventaja en el historial de 69 victorias, contra 52 del San Isidro Club y 10 empates.

Esta historia marcada por títulos y grandes momentos deportivos son gracias a los muy buenos jugadores que se fueron formando en el club y algunos de ellos hasta supieron hacer historia con la selección mayor argentina de rugby, más conocida como Los Pumas. Algunos de estos grandes y notables jugadores: Antonio Bilbao, Florencio Varela, Daniel Sanés, Nicanor González del Solar, Rodolfo O’Reilly, Marcelo Farina, Alejandro Travaglini, Jorge Allen, Juan Manuel Belgrano, Mariano Castex, Eliseo Branca, Gonzalo Beccar Varela, Danoel Beccar Varela, Adolfo Etchegaray, Gabriel Travaglini, Pablo Devoto, Fernando Morel, Andrés Courreges, Federico Martin Aramburu, Santiago Phelan, Agustín Pichot, Bruno María Devoto y Santiago Zocca. Sin dudas que todos estos jugadores, como tantos otros, supieron hacer grande al club pero algunos de estos supieron llevar su juego a lo más alto del rugby Argentino. Rodolfo O’Reilly supo hacer historia en la selección argentina y por partida doble. Ya que en tuvo dos etapas como entrenador de Los Pumas: Su primer periodo fue entre los años 1981 a 1983 y volvió a repetir el cargo entre 1988 y 1990.

Alejandro Travaglini también dijo presente con Los Pumas y en el año 1967 tuvo su debut contra la selección de Uruguay por el Campeonato Sudamericano de Rugby. Jugó en el seleccionado Argentino hasta 1976, año en el que jugaría su último partido nada más y nada menos que contra los All Blacks. Jorge Allen es otro que se anotaría en la rica historia del rugby argentino, haciendo su debut en el primer equipo de los Jaguares Sudamericanos de Argentina hasta 1989, donde disputó su último partido internacional contra Estados Unidos.

Eliseo Branca fue otro de los grandes jugadores de la historia del club que supo ser internacional con Los Pumas de 1976 a 1990. Pero los jugadores no terminan con los que venimos nombrando, ya que Santiago Phelan también fue de selección. En el año 1997 fue convocado a jugar para Los Pumas, jugando en ella hasta el 2003, año donde se retiraría como jugador profesional. En 1999 disputó su primer mundial en Gales y Argentina terminaría como mejor tercero en la fase de grupos. Se desempeñaba como ala dentro del campo de juego. Para 2004 debutaría en una nueva etapa como profesional pero ya como director técnico del primer equipo del CASI ganando un año más tarde el Torneo de Buenos Aires. Ya para el 2008 le llegó el turno de volver nuevamente a Los Pumas, pero ahora como entrenador, debido a la salida del hasta entonces entrenador Marcelo Loffreda. Se mantuvo en el cargo de director técnico hasta 2013, donde presentó su renuncia. Sin lugar a duda que el Club Atlético de San Isidro supo brindarle varios jugadores, como así también directores técnicos a la selección mayor.

Agustín Pichot supo hacer historia y dejar su nombre bien marcado con Los Pumas. Debutó en Los Pumas en 1995 frente a Australia, jugando así su primer Mundial en Sudáfrica en dicho año, donde los Pumas perdieron todos sus partidos de la fase de grupos por 6 puntos. Pichot, cuatro años más tarde, llegaría el histórico Mundial de Gales 1999.

Argentina inauguró el Mundial ante Gales, siendo derrotado 23-18. Pichot marcó un try ante Japón. Argentina saldría calificado mejor tercero en la fase de grupos, superando por primera vez dicha etapa y donde debía jugar un play-off contra Irlanda para clasificar a cuartos de final. Ganaron Los Pumas 28 a 24 y luego fueron eliminados por Francia. Su tercer Mundial de Agustín fue el de Australia 2003 donde Los Pumas no pudieron vencer al XV del trébol en un duelo clave por la clasificación a cuartos de final.

En 2006 pasa a ser considerado como un jugador indispensable para Los Pumas. Ya con el anuncio del retiro del profesionalismo de Lisandro Arbizu, Pichot pasa a ser el dueño de la cinta de capitán. Con la selección argentina jugó cuatro Copas del mundo y fue capitán en el Mundial de Francia 2007, donde el seleccionado argentino finalizó en el tercer puesto. Al año siguiente anunciaría su retiro de Los Pumas.

Finalmente en el año 2007, descolló en sus esfuerzos cómo capitán de Los Pumas en el Mundial de Francia 2007, en el cual Argentina venció a Francia en la inauguración del torneo, Georgia, Namibia e Irlanda para ganar su grupo. En cuartos de final vencerían a Escocia para hacer historia y llegar por primera vez a semifinales donde enfrentaron a los eventuales campeones mundiales, los Springboks, siendo la única derrota en el torneo. Argentina enfrentó nuevamente a Les Blues por el tercer lugar del Mundial donde una vez más Los Pumas triunfaron 10-34. Hasta hoy, el mejor Mundial de Argentina fue en Francia 2007. Una vez alejado del verde césped este gran jugador surgido del club tuvo su merecida despedida y todo el reconocimiento de la gente.

Bruno María Devoto Integró la selección juvenil argentina («Los Pumitas») en el Campeonato Sudamericano Juvenil que se disputó en Asunción de Paraguay.  Bruno Devoto será el nuevo capitán en lugar del histórico Juan Campero. El centro tomará las riendas a partir de la próxima temporada, que tendrá un condimento extra ya que todo parece indicar  como director técnico al ex seleccionador de Los Pumas y ex jugador del club, Santiago Phelan.

Otro dato estadístico y que marca la importancia que tiene en el torneo es que desde 1996 hasta 2020 se encuentra segundo en el top 14 o top 12 con 25 participaciones ininterrumpidas. En la actualidad el club cuenta con 1130 jugadores. Todas las categorías de rugby del Club Atlético de San Isidro participan del torneo organizado por la Unión de rugby de Buenos Aires (URBA) y de los organizados por la Unión Argentina de Rugby (UAR).

El primer equipo del CASI cuenta con un gran y rico plantel como también así cuenta con un gran e histórico jugador en el banco de suplentes como entrenador. El plantel lo integran Mathias Pérez Guimil, Francisco Corbacho, Sebastían Pegourie, José Artigas, Ramiro Montes de Oca, Francisco Claisse, Gabriel Nieto Sánchez, Guido Spinelli, Gabriel Bavio, Juan Berges, Nicolás Maggi, Agustín Benitez, Axel van Gelderen, Sergio Olaechea, Gonzalo Chavarría, Alfredo Celesti, Sergio Salvo, Matías Lavayen, Juan Pablo Coletti, Martin Sabatté, Matías Bock y Luis Orlando. Para entrenar a todos estos jugadores ya se ha mencionado que se cuenta con la experiencia y la capacidad técnica de un ex histórico del club como Patricio O’Reilly, como entrenador del primer equipo. También se cuenta con los servicios de Miguel Gallardo y de Iván Guyot  como managers.  El rugby posee, además de su primer equipo, divisiones juveniles e infantiles.

Muchas fueron las veces que se debatió sobre si el rugby como deporte se tendría que profesionalizar o tendría que seguir como lo conocemos en la actualidad. Si bien nunca se llegó a esa profesionalización como en otros deportes, por ejemplo el futbol, la puga y el interrogante superior estar para ver si era conveniente o no. Algunos factores para no llevarlo al profesionalismo fueron desde las instalaciones que muchos clubes tenían y que no iban a estar en condiciones si se profesionalizaba, hasta ese espíritu amateur que siempre se ha querido mantener en el mismo. Este último aspecto es el que termino prevaleciendo, haciendo que el rugby, como deporte, siga teniendo ese espíritu amateur (pero solo de espíritu). El deporte siempre fue considerado un deporte de elite el cual era desarrollado por las clases altas, pero hoy en día es practicado por muchos deportistas que lo hacen cada vez más competitivo

Se puede decir que si bien el Club Atlético de San Isidro es más bien conocido por el rugby y su estilo de juego, también tiene una historia rica y completa en otros aspectos, ya sea desde lo deportivo hasta lo social. Es  un club con una amplia diversidad de actividades que se le brindan al socio, desarrollando una vida social e institucional muy amplia. Supo hacer historia en el futbol hasta donde pudo, debido a que no se profesionalizo como para seguir compitiendo. El club en todas sus categorías infantiles y como así también en sus escuelitas en los distintos deportes busca promover el compromiso, la unión y el trabajo en equipo.

Son muchos los hechos que fueron marcando al club y que el mayor común de la sociedad no los sabe y es por eso que en estas líneas la intención era mostrar la historia y la vida social que se esconde detrás de un grande del rugby argentino. Porque un gran equipo no se crea de un día para otro. Lleva mucho tiempo de formación y dedicación. Estas dos cualidades siempre estuvieron bien marcadas en San Isidro, haciendo al barrio la capital del rugby. Cabe destacar que los dos clubes más importantes del país en esta disciplina se encuentran en el mismo barrio y entre ambos son los dos más ganadores de los torneos de la URBA.

Mariano Noschese, 2° B, turno mañana