Cosquín, el paraíso del folklore

En el verano cordobés una ciudad se viste de fiesta y engalana sus noches con cantos, danzas, y tradiciones de pueblo, dejando una huella de unión en cada luna coscoina.

El escenario Atahualpa Yupanqui de gala para su 59° edición del Festival Nacional del Folklore en Cosquín en el año 2019.

Cada país tiene como parte importante de su cultura la música autóctona, en este sentido vale destacar que en Argentina podemos encontrar estilos musicales y bailes típicos que identifican distintos rincones de la región: La Vidala, la Zamba, el Carnavalito proveniente del noroeste; la Chacarera (doble y simple) en el centro del país más precisamente de Santiago del Estero; el Chámame y la Chamarrita en el litoral; la Cueca Cuyana (Mendoza y San Juan); danza y música Sureña de la Patagonia; la Chaya Riojana; el Malambo norteño y sureño (diferentes estilos) y el Pericón considerado la danza nacional por excelencia.

En 1961 un grupo de vecinos de la ciudad de Cosquín, ubicado en el valle de punilla, en la provincia de Córdoba, tuvieron la iniciativa de unir la música popular del país en un solo espectáculo folklórico durante las vacaciones de verano, para incentivar al turismo local; la ruta 38 fue el epicentro de este evento en sus comienzos. Pocos en aquel entonces imaginaron que este proyecto marcaría un hito tradicional de la provincia y el festival folklórico más importante del país. La participación de artistas que se destacaban en este género musical tales como: Atahualpa Yupanqui, Jorge Cafrune y los Chalchaleros hizo que este evento tomara cada vez más relevancia y aumente el interés, tanto de artistas que iban surgiendo como de turistas locales e internacionales que priorizaban los cerros y la música antes que la playas a la hora de vacacionar.

El Ballet Camin en su presentación bailan el himno a Cosquín

Cosquín se convirtió en el lugar de encuentro para la canción nacional y los bailes populares; miles de tonalidades que se abrazan desde los confines de cada región, une selva, puna, lagos, cerros, pueblos y ciudades en la voz natural de la patria que invita a otros a ser parte.

En la Plaza Próspero Molina, testigo fiel de grandes noches, se encuentra el escenario mayor semitechado que desde 1972 lleva el nombre «Atahualpa Yupanqui» en honor al gran poeta y cantor de la música popular; un anfiteatro que ha visto subir y brillar a grandes artistas como Mercedes Sosa, Horacio Guarany, Gustavo cuchi Leguizamón, entre otros. Las nueve noches coscoinas son sinónimo de alegría, pasión, voz propia y hermandad que se enciende con luces de distintos colores en el cielo, el sonido de las campanas que dan la señal para que la gente se ponga de pie y el canto del pueblo empiece a sonar, no sin antes escuchar el grito sagrado: “Aquí Cosquín, Capital Nacional del Folklore” que inmortalizó durante 39 años el locutor argentino Julio Maharbiz desde 1963 y hoy sigue vigente en la voz de Claudio Juárez. Una apertura en que las palmas y un lagrimón son protagonistas de la emoción de los presentes que luego vuelven a su asiento para disfrutar de la presentación del Ballet Camin que bailan el himno del festival “Cosquín empieza a cantar” en una magnifica puesta en escena.

Pero no todo sucede adentro del anfiteatro, afuera la gente va y viene por los alrededores buscando lugar en algunas de las tantas peñas folklóricas que rodean el Prospero Molina y que durante toda la noche ofrecen comidas típicas, espectáculos en vivo, aire acondicionado para apaciguar el calor, y un ambiente familiar que muchos eligen como opción para pasar un grato momento. A las 5 de la mañana, caminando por una de las esquinas escuché a un señor, junto a su familia, decir: “Esta es una noche imposible de olvidar”.

Durante el día el río Cosquín es testigo telonero del evento principal, ya que desde sus diferentes orillas se puede disfrutar al aire libre de espectáculos gratuitos tanto de artistas consagrados como de aspirantes al pre cosquín que hacen sonar sus instrumentos para hacer bailar a todos, algunos desde el agua y otros en un costadito del pequeño escenario montado. Algo similar sucede horas antes en la puerta del anfiteatro con artistas que representan la música de su provincia, en una previa a puro folklore.

La previa del festival se vive a orillas del Rio Cosquin donde los presentes disfrutan de diferentes artistas durante gran parte del día.

¿Qué es el Pre Cosquín?

Es un certamen en el cual busca nuevos talentos para que tengan la posibilidad de participar del Festival, los aspirantes presentan sus propuestas artísticas en algunas de las sedes que cuenta el país en diferentes provincias donde se realiza un selectivo y se elige quienes actuarán en Cosquín como solista vocal femenino/masculino, vocalista de tango, pareja de danzas tradicional y estilizada entre otras categorías.

La esencia, el entorno, el sentimiento de pertenencia y la historia con sus seis décadas de vigencia han hecho que este festival sea un nombre propio, y el sueño máximo de artistas que desean un día subir al escenario mayor. Por eso será que la última semana de cada enero la identidad de un pueblo se hace presente para mantener viva la tradición en una experiencia folklórica popular.

La 62ª edición del Festival Nacional de Folklore de Cosquín tendrá lugar del 22 al 30 de enero del año 2022 de forma presencial y ya se pueden sacar las entradas en el siguiente link: https://www.paseshow.com.ar/#/eventos/60-festival-nacional-de-folklore-cosquin-2020

Marcos Calabrese