Verstappen ganó en Estados Unidos y amplió la ventaja en el campeonato

Fue un gran regreso al continente americano para la Fórmula 1. Hamilton terminó segundo y Checo Pérez cerró el podio.

En una carrera que tal vez no fue la más combativa, pero sí tuvo un final muy emocionante, el neerlandés Max Verstappen hizo valer la pole y consiguió una victoria importantísima para el Mundial ante su principal competidor  Lewis Hamilton, que terminó segundo. Checo Pérez por su parte finalizó tercero cerrando el podio.

Este Gran Premio de Estados Unidos rompió el récord de máximos espectadores en la temporada con 400.000 personas (el anterior lo poseía el Gran Premio de Silverstone), y el espectáculo otorgado por los pilotos sirvió como una gran reconciliación para que el fanático estadounidense vuelva a sentir ese amor por la Fórmula 1 luego del fatídico GP de Indianápolis en 2005.

En la salida, Hamilton tuvo un mejor arranque que Verstappen y eso le permitió llegar rueda a rueda junto a él en la primera curva. Por suerte no hubo ningún toque y Lewis con el interior ganado pudo salir primero de esa curva y así liderar la primera parte de la carrera. Luego, los dos McLaren y el piloto de Ferrari, Carlos Sainz tuvieron una pelea muy dura que dejó a Ricciardo por delante del español y Norris.

Con el correr de las vueltas empezaron a salir a la luz las estrategias. Verstappen seguía de cerca al líder Hamilton pero no podía adelantarlo. Checo, un poco más atrasado, se ubicaba tranquilo en la tercera posición y Leclerc se alejaba cada vez más de Ricciardo asegurando su cuarto lugar.

El primer piloto en parar (por estrategia) fue Fernando Alonso que al salir último por penalizar se encontraba en un tráfico que lo estaba perjudicando. Esto abrió las puertas a que muchos pilotos entrasen a los pits, y entre ellos, el más importante fue el neerlandés que decidió realizar un undercat al líder de la carrera, seguido de Max entró el segundo Red Bull para obligar a Hamilton a parar en boxes, ya que si no entraba, Lewis saldría por detrás de ambos Red Bulls.

Gracias a esta movida, Red Bull pudo hacerle un sándwich a el piloto de Mercedes y obligarlo a cambiar su estrategia.

Promediando la carrera una de las batallas que mantuvo la atención de los espectadores fue la de Alonso con los pilotos de Alfa Romeo. La primera fue cuando Kimi Räikkönen quiso adelantar al español por el exterior de la primera curva, éste le echó del circuito pero el finlandés mantuvo el exterior y logró el adelantamiento. Alonso se quejó por la radio de que ese adelantamiento había sido ilegal ya que, según él, lo superó por el exterior.

La FIA decidió no darle la razón y no penalizar a Kimi, entonces Alonso se tomó venganza y adelantó al otro píloto de Alfa Romeo yendo por fuera de la pista, pero está vez sí fue un movimiento ilegal y se vio obligado a devolver la posición.

Vueltas más tarde el piloto español lo adelantaría nuevamente y esta vez fue Giovinazzi el que uso el exterior de la pista, y también se vio obligado a devolver la posición. Estas acciones alimentan las polémicas sobre el sistema de penalización de la FIA.

 

Cuando llegó el momento de la segunda parada Verstappen, volvió a parar primero y otra vez le salió a las mil maravillas, ya que, cuando ambos hicieron sus respectivas paradas, el piloto de RedBull salió con una ventaja de 8 segundos sobre el heptacampeón.

Pero Hamilton tenía unas ruedas 8 vueltas más jóvenes, y esto lo hizo valer recortando mucho tiempo a Max y sobre las últimas vueltas esa ventaja se habría reducido hasta menos de 2 segundos.

Ya en ese final Lewis parecía que podía entrar en zona de DRS pero Max realizó un manejo espectacular no permitiendo que el inglés en ningún momento entrara en zona de DRS y así pudo llevarse esta victoria que lo aleja 12 puntos de Lewis con 5 carreras por disputarse.

La siguiente cita será en el autódromo Hermanos Rodrigues de México el 7 de noviembre.

 

Las posiciones finales de la carrera:

 

El mundial de pilotos quedó así: