Senadores brasileños acusan a Jair Bolsonaro de crímenes de lesa humanidad

El Senado de Brasil señaló al presidente Jair Bolsonaro de dejar intencionalmente que miles de personas murieran por covid-19, por lo que prepara una acusación de homicidio masivo.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

Bolsonaro está siendo acusado de nueve delitos con resultado de muerte, incluyendo «charlatanería», incitación al delito, falsificación de documentos, uso irregular de fondos públicos, prevaricación, crímenes de lesa humanidad, violaciones de derechos sociales, incompatibilidad con la dignidad, honor y decoro de la posición, y violaciones a las medidas sanitarias preventivas.

Una comisión del Senado presentó este miércoles un informe final después de seis meses de discusiones, que incluyeron testimonios de los cuatros hombres que trabajaron como ministros de Salud desde el inicio de la pandemia, aliados y enemigos de Bolsonaro, empresas que impulsaron tratamientos tempranos no probados y pacientes de Covid-19.

El informe lo acusa de trabajar en contra de la evidencia científica, sin importarle la vida de los demás. “Muchas de estas muertes fueron evitables. Estoy personalmente convencido de que él es responsable de la escalada de la matanza”, dijo Renan Calheiros, el senador brasileño que fue el autor principal del informe que fue presentado.

También surgieron acusaciones contra otras 69 personas y empresas, en donde se encuentran ministros y exministros, algunos médicos y tres de los hijos de Bolsonaro, el senador Flavio, el legislador Eduardo y el concejal Carlos, por fomentar delitos al difundir noticias falsas. El informe de mil doscientas páginas será sometido a votación en el Congreso.

Se espera que para el próximo martes los senadores voten el informe. El Senado sugiere cargos al fiscal general, Agusto Aras,  quien decide si proseguir o retirar los cargos; el mismo fue designado en su puesto por Bolsonaro.

Más de 600.000 personas murieron a causa del covid-19 en Brasil, la segunda cifra más alta de muertes en el mundo después de Estados Unidos.

En marzo de 2020, el presidente Jair Bolsonaro minimizó el riesgo del Covid y afirmó que sería “una gripecita”. En julio del año pasado, dio positivo a covid-19. Promovió el medicamento hidroxicloroquina, pese a la falta de evidencia de su efectividad. Funcionarios señalaron un presunto intento de soborno a un laboratorio y presiones a favor de una empresa india para adquirir una vacuna.

El presidente, quien se presenta a la reelección el próximo año, vio caer su popularidad durante la pandemia y por la economía. La inflación, que supera el 10% en medio de los aumentos de alimentos y combustibles.

 

Florencia Soria