El Sub 21 masculino ilusiona tras el cuarto puesto logrado en el Mundial

La selección sub 21 quedó cuarta en el mundial de Italia, cerrando así un año brillante para el vóley argentino.

El receptor de UPCN San Juan, Manuel Armoa, fue la gran figura de la selección Argentina en Italia

Ha sido un año brillante 2021 para el vóley argentino: primero con la histórica medalla de bronce en los Juegos Olímpicos, luego con la clasificación del conjunto masculino y de Las Panteras a los Mundiales de 2022 (el masculino se disputará en Francia y el femenino en Polonia y Países Bajos)  y el reciente cuarto puesto en el Mundial sub 21 disputado en Italia y Bulgaria .

Pero para llegar a dicha posición, el seleccionado de varones tuvo que enfrentar un largo recorrido, que comenzó en la primera fase, en donde se clasificó a la siguiente ronda como segundo del grupo C, tras vencer a Irán, a Marruecos y perder con Bélgica en un partido en donde ya tenía asegurado su pasaje a la siguiente etapa del campeonato.

En la segunda ronda del torneo, Argentina tuvo que afrontar 3 partidos durísimos para poder avanzar a las semifinales, cayendo 3 a 0 ante Italia (que posteriormente se coronaría campeona del torneo), para luego ganarle 3 a 1 a Bélgica en su segundo partido y finalmente vencer a Republica Checa en el tie break y meterse en las semifinales de la competición por cuarta vez en la historia.

Sin embargo el rendimiento en las fases finales no fue el  mejor, sufriendo primero una contundente derrota por 3 a 0 ante Rusia. Argentina tuvo que disputar el partido por el bronce ante Polonia, en donde se quedaron sin medalla tras caer por otro aplastante 3 a 0.

Sin embargo, las derrotas ante Rusia y Polonia no manchan el formidable campeonato de esta camada de jóvenes, que ya había realizado un excelente papel en el Mundial sub 19 de Túnez (en el cual quedaron terceros) y que en este campeonato demostraron el porqué son considerados el futuro de la selección argentina.

El ejemplo más claro de esto es el del receptor de UPCN San Juan, Manuel Armoa, que a sus 18 años ya es una pieza clave en UPCN San Juan, que de la mano de su padre adoptivo, Fabián Armoa, se consagró campeón de la Liga de Vóleibol Argentina 2021 y que para mantenerse en forma de cara al Mundial decidió irse a préstamo a River Plate para jugar el Metropolitano.

El joven receptor de raíces cubanas realizó un campeonato inolvidable, en el cual fue el tercer máximo anotador del campeonato con 127 puntos y el segundo mejor atacante con 108 puntos de ataque, además de haber sido elegido como mejor receptor del torneo.

Un dato a destacar, es que Armoa es un voleibolista de tercera generación, ya que además de su antes mencionado padre adoptivo, su madre, Carla Morel, tuvo un largo recorrido en el vóley italiano y en la Selección Argentina, al igual que su abuela, Rosario Siffredi, que falleció el año pasado y fue una figura destacada del vóley argentino durante la década de 1960.

Otro jugador que también brilló fue el líbero de Ciudad Vóley, Tobías Scarpa, que si bien ya se había destacado durante el Mundial de Túnez en 2019, una lesión de ligamentos cruzados sufrida en los cuartos de final ante Bulgaria frenó  su progresión.

Tras una larga recuperación con pandemia de por medio, el juvenil regresó a los entrenamientos en septiembre del año pasado y tan solo un año después jugar un campeonato brillante. Fue el segundo jugador del torneo con más defensas, efectuando así un total de 74.

También es importante resaltar las del puntero Valentín Vidone actuaciones y el  opuesto de San Lorenzo, Wilson Acosta, que entre ambos aportaron  una gran cantidad de puntos durante el torneo (93 y 76 respectivamente).

Pero no se puede hablar del éxito argentino en Italia sin dejar de lado el importante trabajo del entrenador Martín López, quien viene realizando un gran trabajo con la Sub 21, con la cual ya había quedado quinta en el Mundial de 2019 realizado en Bahréin. Además del seleccionado juvenil, López dirige en simultáneo al femenino de River.

Argentina no solo goza de un gran presente en la selección mayor, sino que también es consciente de que cuando llegue el día en que la generación actual tenga que entregarle la posta a la próxima generación, se va a encontrar con una camada de jugadores talentosos que se conocen de memoria y que muy probablemente le continúen dando alegrías al vóley nacional.

 

Francisco Marando, 2° B, turno mañana