Clara Barberi, la arquera de Las Leonas que se quedó sin la medalla de plata.

Una de las arqueras del seleccionado argentino de hockey sobre césped fue separada de la delegación al momento de llegar a Tokio para disputar los Juegos Olímpicos, siendo privada de la oportunidad de tener su propia presea al coronarse subcampeona en la final frente a Países Bajos.
El sueño de participar en sus primeros Juegos con la camiseta de Las Leonas sostenía a Clara Barberi con suma ilusión al arribar a Japón, sin embargo esto se vio estropeado por la insólita separación que tuvo que mantener respecto a la delegación.
Las dudas sobre su ausencia se acrecentaron, pues la explicación no fue concreta al principio. Sin embargo, las autoridades encargadas de los eventos deportivos más importante para los atletas dejaron en vista que la causa se debía a cuestiones protocolares vinculadas al Covid-19. Esto provocó que la arquera suplente del seleccionado argentino no pueda acompañar al plantel ni siquiera en la Villa Olímpica, perdiéndose asimismo del objetivo posteriormente alcanzado: la medalla de plata.
«Fue un balazo de agua fría, no me lo esperaba. Nadie sabía cómo decírmelo», comentó la arquera de 29 años en una nota con el medio deportivo Olé. Y agregó: «No nos sabían dar una explicación lógica. Nos decían que se iba a arreglar. Estaba Gerardo Werthein (presidente del Comité Olímpico Argentino) haciendo el intento, pero finalmente no se pudo. Llegamos a Tokio y nos hicieron un cambio de acreditación: de atletas olímpicos pasamos a ser training partners. Mi partida anímica estaba bloqueada».
La joven oriunda de Azul fue la única que quedó desafectada del conjunto. Ella, junto a Sofía Maccari y María Emilia Forcherio, viajó en pos de ser una reserva para el entrenador Carlos «el Chapa» Retegui, quien pudo solo inscribir a 18 jugadoras en la lista por orden del Comité Olímpico Internacional, ente regulador de la competición que realizó los cambios del reglamento a último minuto. La idea inicial era anotar a 19 atletas, contando a la azuleña, no obstante el cambio a poco tiempo del inicio fue la razón por la que la arquera no pudo ser parte de la delegación una vez en el país que albergaría los juegos.
En la nota con Olé, Barberi dejó en claro que ser parte de la camada de atletas que conformarían la Villa Olímpica era una de sus aspiraciones más grandes. A ello sumó: «Algo súper positivo que le fuimos sacando a esta situación fue que podíamos ir al estadio a ver todos los partidos ¿Hubiera deseado que las cosas se dieran de una manera distinta? Seguro, pero hoy es anecdótico. Fue lo que me tocó y dentro de todo lo pude disfrutar. Pude acompañar al equipo en todo, entrar a la cancha a festejar, a los vestuarios. Afiancé aún más la relación con algunas jugadoras y descubrí otra parte de las chicas que se vio en la adversidad, por así decirlo».
Respecto a la unión que se forjó en los momentos de tensión e incertidumbre que vivió en aquellos días en Tokio, Belén Succi, la reconocida arquera de Las Leonas, demostró que la dupla que forma junto a Barberi es sinónimo de lo que se experimenta dentro del plantel. Finalizados los Juegos, dando como resultado a un seleccionado argentino conquistador de la medalla de plata, Succi le dedicó un posteo emotivo a su compañera en Instagram: «Hablame de la ‘2’. Compañerismo, respeto, solidaridad, entrega, pasión, amistad, comprensión y podría seguir»
Este posteo formó parte del apoyo que sus compañeras le brindaron al ser despojada de la oportunidad de tener su propia medalla. Por razones reglamentarias, solamente las 16 atletas de la final pueden subirse al podio para recibir su gratificación, sin embargo las jugadoras que conformaban la reserva, al igual que Clara antes del suceso, sí tuvieron sus propias medallas.
«Fue difícil estar con las chicas sin tener una medalla, pero hoy lo veo como algo más simbólico», declaró en la nota. Además, contó que Agostina Alonso, una de las jugadoras más prestigiosas del torneo, quiso pasarle el colgante al momento de sacarse una foto, no obstante la arquera rechazó amablemente aquello diciendo: «No, no, tomá. Es tuya, te la ganaste».
A pesar de toda la travesía que le tocó vivir, siendo esta la experiencia con más emociones dentro de su carrera deportiva, Clara Barberi se convirtió en la primera atleta mujer nacida en Azul que consiguió una medalla olímpica.
Cynthia Santacruz, 2° B, turno mañana