Duro revés para el gobierno de Alberto Fernández

Las PASO dejaron entrever un inconformismo generalizado hacia el oficialismo a lo largo del país.

Dos países totalmente distintos en solo dos años.

No fueron buenas noticias los resultados en las primarias abiertas, simultaneas y obligatorias (PASO) para el oficialismo. Las legislativas de medio término resultaron ser un duro revés a la gestión de Alberto Fernández y todo su gabinete, como si fuera un plebiscito nacional a su mandato, la masa popular le terminó dando la espalda.

Las exitosas elecciones nacionales de 2019 parecen haber quedado lejos en el tiempo, aunque solo hayan pasado dos años y, de los cuales uno y medio fueron en pandemia. Los desajustes económicos, el manejo sanitario (vacunatorio VIP mediante), el desempleo y la inflación fueron factores determinantes para explicar cómo pudieron revertirse tanto los votos. Si se tiene en cuenta esas mismas elecciones el Frente de Todos perdió dos millones de votos.

Algunas conclusiones que dejaron las PASO:

  • Buenos Aires amarillo: los resultados en la capital y provincia más representativas del país fueron para Juntos por el Cambio. El representante del Frente de Todos en CABA, Leandro Santoro sumó un 24,66%. Si bien la Capital Federal fue siempre esquiva para el peronismo, había tenido en 2019 un récord histórico con Matias Lammens obteniendo un 35%. En la Provincia la oposición obtuvo el 37% entre sus candidatos Diego Santilli y, el debutante neurocientífico, Facundo Mannes, mientras que Victoria Tolosa Paz quedó en segunda posición con el 33%. Tal vez la caída de votos más profunda para el oficialismo si se tiene en cuenta que el actual gobernador, Axel Kiciloff, había sacado un poco más de 50% en las generales de hace dos años.
  • Desde el regreso de la democracia que no había un porcentaje tan bajo de votantes: 68% del electorado se acercó a los lugares habilitados para el sufragio. El voto en blanco significó el 5% en estas elecciones, pero el dato más relevante es que 2.5 millones menos de personas fueron a votar y, tal vez, ahí radique la esperanza de Alberto Fernandez para dar un giro en las generales de noviembre.
  • Mapa político: Juntos ganó en 16 provincias (CABA, PBA, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones, Corrientes, Chubut, Cordoba, Jujuy, La pampa, Mendoza, Salta y Neuquén y Santa cruz (provincia del riñón kirchnerista donde la derrota estuvo cercana a los 10 puntos), que representan el 80% del electorado. Por su parte, el Frente de Todos ganó en 6: Santiago, Catamarca, Formosa, La Rioja, San juan, Tucumán. Rio Negro y San Luis ganaron las fuerzas provinciales más cercanas al oficialismo, pero no al kirchnerismo.

El “Albertismo” en su noche más difícil: los candidatos elegidos para ganar en Buenos Aires, Santoro y Victoria Tolosa Paz, fueron de su elección. Con la derrota consumada fue el mismo presidente quien dijo presente en el búnker del Frente de Todos, en Chacarita. “Hemos cometido errores y de eso debemos aprender” sostuvo y arengó “En noviembre vamos a dar vuelta esta historia”. Si bien es cierto que en la noche del domingo estuvieron presentes, además, Axel Kicillof, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, el único orador de la jornada fue el mismo Presidente de la Nación.

Alberto reconociendo la derrota de las elecciones en el búnker del Frente de Todos.

Revertir el revés electoral parece tarea complicada, ya lo había intentado el ex presidente Mauricio Macri en las generales de 2019 sin éxito (N de R: había sacado 31% en las PASO y subió a 40% en las generales), pero el discurso de Fernández apunta a eso “ Esta enorme encuesta que son las PASO, son un dato que vamos a considerar y a partir de mañana vamos a trabajar para que en noviembre los argentinos nos acompañen. Seguimos convencidos que estamos ante dos modelos de país, un modelo que a todos incluye y otro que deja millones a un costado” afirmó el presidente.

 

Hernán Carnabuci