Milagro Sala cumple 2000 días presa: cómo sigue el caso y el acampe en Plaza de Mayo

La situación judicial de la representante de Túpac Amaru y la prescripción de las acciones penales en su contra.

Milagro Sala, líder de la Tupac Amaru.

El caso de la detención de Milagro Sala siempre dio para hablar en los diferentes medios de comunicación por la relevancia que tomó el caso. En estos momentos, la referente de la organización Túpac Amaru está cumpliendo prisión domiciliaria en la provincia de Jujuy y este viernes llegará a los 2.000 días de detención. Sala está privada de su libertad hace ya más de cinco años y su defensa judicial pidió a la Cámara Federal de Casación Penal la nulidad del juicio que se le sigue por un escrache realizado en 2009, al actual gobernador de la provincia Jujuy, Gerardo Morales. Además, también habría insistido en la prescripción de la causa.

«Pedimos como acción principal la prescripción de las acciones penales en contra de Milagro Sala y Graciela López y subsidiariamente la nulidad de todo el juicio por la imposición de defensor oficial a Ramón Salvatierra, por impedimento a designar un abogado de confianza», explicó Luis Paz, uno de los abogados de la dirigente política.

De esta manera, la solicitud de los defensores del caso explicaron que en el expediente se comprobó que, el condenado Salvatierra, no tuvo la posibilidad de designar un abogado de su confianza. Esto lo consideran razonable desde lo legal para pedir que anulen las acciones penales principalmente con Sala y López. Además podría cambiar el rumbo de todo el juicio y modificar las sentencias contra todos los imputados en esta causa.

El representante legal también explicó que la Corte Suprema de Justicia le ordenó a Casación que Salvatierra tenga un defensor legal a su elección: «Pidieron que designen un abogado de confianza al entender que desde los actos iniciales del juicio se le había violentado el derecho de defensa al no poder llamar a un abogado de confianza y eso alteró todo el debate». Pero esto no se cumplió y ahora van por todo.

Mientras todo esto sucede, en la Plaza de Mayo ya presionan por su libertad. Están acampando en reclamo de la libertad de su referente social y el coordinador nacional de la organización Túpac Amaru, Alejandro Garfagnini, dio los motivos de esta decisión: «El objetivo de este acampe es juntar fuerza y también juntar militancia, para que nuestro Gobierno tome las decisiones que tenga que tomar para terminar con el calvario de Milagro Sala y su detención», sostuvo Garfagnini.

Pero no están solos acampando desde que comenzó en el mediodía del martes. Tienen el apoyo y respaldo de varios movimientos sociales, políticos y de pueblos originarios. El objetivo es instaurar 2000 carpas hasta el viernes, una por cada día de Milagros sin su libertad.

Y Sala no se quedó callada. Este jueves habló en Radio Nacional sobre su situación judicial y el momento que atraviesa en su vida. «Hoy me siento una presa política, aunque algunos no lo quieran reconocer. Lamentablemente el lawfare fue muy fuerte en Jujuy ya desde antes de que Gerardo Morales fuera gobernador armaron un laboratorio y comenzaron a aplicarlo contra los opositores políticos en Jujuy», indicó.

Este inconveniente ya viene desde 2016. La oriunda de San Salvador de Jujuy fue condenada en ese momento a tres años de prisión en suspenso por el delito de daño agravado en su carácter de instigadora. Todo esto, mientras fue sobreseída por la figura de amenazas debido a que el Tribunal Oral Federal de Jujuy consideró que esa acción estaba prescripta. Pero Casación intervino durante el mando de Mauricio Macri y dispuso que debía emitirse una nueva sentencia.

Las cosas no cambiaron mucho desde esa época. La secretaria general de la organización Túpac Amaru denunció sobre lo que sucede en la Provincia del noroeste: «En Jujuy seguimos vivimos una brutal persecución a todos los que somos opositores, a mí en 16 meses me hicieron 16 causas judiciales. Lamentablemente, nosotros creíamos que al terminar los cuatro años de (Mauricio) Macri se iba a hacer urgente una reforma judicial, si iba a cambiar la justicia, pero después de un año y medio seguimos perseguidos y seguimos detenidos».

La defensa de Sala plantea que la causa por el escrache que ocurrió hace ya 12 años, es un hecho en el que ella no participó.  Explican que esa  situación está protegida por una medida provisional de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que le impide ir a la cárcel por razones de salud física y mental. Y de esta manera al finalizar, Sala culminó: «En Jujuy hay persecución a opositores, siguen poniendo escuchas a los opositores, todo eso sigue pasando y lamentablemente tengo que decir que pareciera que Jujuy no forma parte de Argentina porque en la provincia tenemos un gobierno dictatorial, mientras que a nivel nacional se vive con un Gobierno nacional y popular», sostuvo.