Hace medio siglo, tres astronautas soviéticos morían en la carrera espacial

En 1971, la Unión Soviética puso a Vladislav Vólkov, Gueorgui Dobrovolski y Viktor Patsáyev en la nave llamada Soyuz 11, experimentó algo nunca hecho antes y el resultado fue inesperadamente malo. Cuando cayó la nave y abrieron la escotilla, los 3 pilotos estaba muertos.

Vladislav Vólkov, Gueorgui Dobrovolski y Viktor Patsáyev, los astronautas soviéticos antes de partir hacia el espacio.

La Unión Soviética intentó sorprender al mundo, lograr cosas que nunca se habían hecho. Venía con desventaja, ya que su «rival», Estados Unidos iba adelante con la llegada a la luna en 1969. Por eso, la URSS quería contragolpear, igualar y hasta superar a sus rivales con ser los primeros en quedarse un tiempo prolongado en el espacio y volver para contarlo. Pero esto no fue felicidad, se convirtió en una tragedia y una de los peores fracasos para un gobierno de la historia.

Lo pactado era que los astronautas Vladislav Vólkov, Viktor Patsáyev y Gueorgui Dobrovolski, salieran de la tierra en el Soyuz 11 donde se iban a se acoplar, luego arreglar y habitar al Salyut 1 que era la primera estación espacial de la historia. Ellos lograron la hazaña, pero nunca vivieron para contarlo. Ellos salieron de la tierra un 6 de junio de 1971 y luego volvieron el 29 del mismo mes y año.

 

Nave con la cual se acoplaron a la estación espacial Salyut 1.

Pero en esta tragedia ellos no iban a ser los «protagonistas», sino que iban a ser otros 3 cosmonautas que abordarían ese día el Soyuz 11. Ellos eran: Aleksei Leónov, Valeri Kubásov y Piotr Kolodin. Pero, ¿por que no fueron ellos?. Ellos no fueron ya que a uno de estos, Valeri Kubásov, se le hizo una radiografía rutinaria, se le encontró una mancha en el pulmón y a los médicos les dio miedo que sea tuberculosis, por lo tanto le prohibieron volar. Ante esta prohibición, las leyes del programa espacial de la URSS eran muy claras, ya que decía que si se descartaba a un astronauta, se descartaba a toda la tripulación. Acá es cuando entran sus «salvadores» , porque esto quizas le podía pasar a ellos. Se enteran el 3 de junio (3 días antes de viajar) todo esto y casi que ni tuvieron tiempo de digerirlo. Se subieron al Soyuz 11 y fueron al espacio

Desde el momento de despegue, ellos tenían en claro que quizá lo que iban a hacer fallara, ya que el Soyuz 10 en abril del mismo año (1971) no pudo completar el ingreso a la estación espacial. El sistema que tenía de acoplamiento se rompía si llegaba a obtener un peso de más de 130 kilos y durante el proceso de la unión de naves, debía soportar un peso entre 160 y 200 kilos. Por eso falló, pero para esta nueva prueba con el Soyuz 11 se reparó y se esperaba que funcione. Por suerte, un 7 de junio de 1971, funcionó y la URSS cumplió con su cometido de estar en una estación espacial.

Ahora era el turno de ellos, de realizar un buen mantenimiento y arreglar distintas cosas a la estación. Al entrar lo primero que hicieron fue prender el sistema de regeneración del aire y luego arreglaron un par de ventiladores que no estaban andando bien. Pero luego sintieron demasiado olor a quemado y se planteó la retirada inmediata hasta el otro día.

Aunque no todo era bueno. Adentro de la nave las cosas entre los tres cosmonautas no era de lo mejor, mejor dicho, la relación era pésima. El comandante de esta misión, Dobrovolski (43) chocaba constantemente con Vólkov (35) que sintió que debía comandarlos ya que tuvo experiencia en viajes anteriores y debía demostrarlo en esta. Por esta fricción constante entre compañeros de tripulación, las autoridades soviéticas ordenaron volver el 30 de junio cuando estaba planeado el 7 de julio.

Cabe mencionar que «Soyuz», en ruso, significa «unión» y claramente, era algo que en esa nave mucho no existía. Pero luego de un incendio ocurrido, el grupo se unió más y pudieron seguir con su rumbo, es más, Patsáyeb se dio el gusto de realizar el primer jardín espacial de la historia de la humanidad.

Pero surgió una preocupación, el estado físico de los astronautas. Desde la central en la tierra, vieron que la capacidad pulmonar de ellos había descendido un 35%. Por eso, se cambió la fecha de llegada a la tierra entre el 27 y el 30 de junio porque había un record que batir, que era el de la permanencia en el espacio que se pasaba el 25.  La otra preocupación fue la de los trajes con oxígeno que no llevaron los cosmonautas porque sino no iban a poder ser 3 los que viajaran sino solamente 2.

El regreso fue muy bueno, solamente se reportó un error de cierre de escotilla, que la central lo informó y pidió que se repitiera. La alarma dejó de sonar y arrancaron el viaje hacia un terreno que ahora es Kasajistan. A ellos se le había informado que seguramente «no puedan caminar» cuando bajen de la nave. Todo fue perfecto en el descenso, llegaron los ayudantes a abrir la escotilla vieron lo peor, a los 3 muertos.

Ellos ya hacía media hora que estaban muertos, fue cuando entraron a la atmosfera y fallecieron en 110 segundos por una fuga que les sacó todo el aire. Si hubieran llevado el traje con oxígeno…

 

Haciendo lo imposible para volverlos a la vida, pero ellos no sabían que hacía media hora que habían perdido la vida.

Esta tragedia enderezó a las autoridades espaciales soviéticas y desde ahí, nunca más nadie viajó sin traje espaciales durante los viajes y para evitar más problemas se instaló en todas las naves controles de fugas de gases lo que hizo que el espacio se achicara y puedan viajar solamente dos personas. La Unión Soviética con naves Soyuz no viajó después de eso hasta 1973. El último modelo de Soyuz, llamado Soyuz T, viajó en 1980. La estación espacial Sayut 1 no recibió más gente, ni siquiera para administrarle combustible, por eso el 11 de octubre fue destruida en una entrada controlada a la atmosfera donde luego cayó en el mar.

Los 3 astronautas soviéticos fueron nombrados héroes de la URSS y enterrados en Kremlin.

Funeral de los heroes nacionales