La cumbre del G-20 se enfocó en el multilateralismo y las vacunas

Las grandes potencias de la economía mundial se reunieron para fortalecer el multilateralismo.

El pasado martes, en Italia, se inició una nueva reunión entre los 19 países y un bloque  que conforman este grupo del G 20: Alemania, India, Arabia Saudita, Brasil, Japón, Canadá, Corea del Sur, Argentina, Rusia, China, Estados Unidos, Francia, Turquía, Indonesia, México, Australia, Reino Unido, Sudáfrica, Unión Europea, y por ultimo, el país anfitrión. También hay varios invitados, que reciben su invitación según los temas principales de la charla.

No todos los países pueden formar parte. Los miembros están ahí porque juntando su economía superan un 85% de la mundial. El objetivo primordial en estas juntas es promover una estabilidad financiera internacional, para así evitar varios problemas económicos y que no mayores diferencias entre ellos.

Con su creación, en 1999, se trató de generar una mejor respuesta ante la gran crisis financiera de los años 90’. Además, se buscó que los países emergentes tengan un gran peso en los organismos financieros internacionales. 

La cumbre de este año tendrá como novedad la invitación a los titulares de desarrollo. Anteriormente se invitaba exclusivamente a los ministros de Exteriores. Estos asisten con el objetivo de fortalecer el multilateralismo. Es decir la unión del G-20 y las demás federaciones, y la distribución de vacunas.

Los ausentes fueron los ministros de Australia, Brasil y China, mientras que Rusia y Corea del Sur, fueron representados por sus viceministros. España, en esta ocasión fue uno de los países invitados.


Para dejar en claro la principal tarea, el secretario estadounidense, Antony Blinken señaló: La cooperación internacional hace falta para detener la crisis sanitaria global». También intentó mostrar el cambio radical de Estados Unidos tras la salida de Donald Trump como la principal cara del país norteamericano.

El ministro de Italia, Luigi Di Maio, se mostró a favor del apoyo entre todos, al decir: “La presidencia italiana del G-20 se ha marcado como objetivo, a través del multilateralismo, combatir el impacto sanitario, social y económico de la pandemia para promover una recuperación sostenible, inclusiva y resiliente”

Una de las primeras acciones para llevar a cabo este objetivo fue la invitación a Christophe Lutundula, el ministro de Relaciones Exteriores de la República Democrática del Congo, como representante de un continente que sufre en muchas cuestiones económicas y de salud, como lo es África. Este mismo solicitó una producción de vacuna locales y fomentar las pruebas en localidades que no cuentan con laboratorios adecuados.

Por parte de Argentina, el representante fue Felipe Solá, canciller de la República. Según afirmó, de forma virtual, Alberto Fernández: “Es altamente oportuno realizar un balance de la respuesta a la pandemia y concentrarnos en cómo aumentar nuestra cooperación para superar este flagelo”. También explicó que el país, a más de un año de los primeros brotes de contagios, sufrió varias consecuencias sanitarias, financieras y sociales.

Además se quejó de la situación de desigualdad que hay entre los países latinoamericanos y el resto con respecto a las dosis y medicamentos que llegan: “Un hecho injusto, sumamente inmoral y contrario a los intereses de la comunidad internacional en su conjunto, por lo cual, es fundamental garantizar el acceso equitativo y solidario a ellos”.

La solución a esto, según dijo Fernández, es facilitar el camino para la llegada de más tecnología y una licencia para la producción de vacunas globales. Para esto se necesita rediseñar el sistema global de gobernanza sanitaria, que esté bien financiado y sobre la base de solidaridad y cooperación internacionalmente.

Esta es una gran oportunidad para que los miembros del G-20, líderes invitados, jefes de organizaciones internacionales y regionales, y representantes de organismos internacionales de la salud mundial compartan sus experiencias de lo vivido con el Covid-19 genere una cooperación global para prevenir futuras crisis mundiales.

Francisco Gonzalo Cajal.