Instagram de cabeza: ¿cómo funciona la nueva red social Poparazzi?

En tiempos donde la edición de fotos es recurrente entre los usuarios de las redes sociales, llega Poparazzi para poner en jaque las costumbres de todos.

La aplicación “antiselfie” (Foto: AppStore).

“Me dijeron que en el Reino del Revés, publican otros y vos solo ves; que los filtros están prohibidos y las selfies también, porque muestran algo que no es”. La anterior reversión del éxito de María Elena Walsh, podría ser perfectamente el jingle del comercial de Poparazzi, una nueva aplicación para el celular que viene a cambiar los paradigmas vigentes sobre lo que se hace público en Internet. Como sus propios creadores afirman, esta red social trae una propuesta novedosa a los usuarios que busca “eliminar la presión de ser perfectos”.

Aunque a primera vista se parezca mucho a su hermana Instagram, las imágenes que circulan en Poparazzi tienen un proceso de publicación distinto. Las largas horas de producción, elección y edición hasta tener el retrato ideal para subir, son reemplazadas por algo más simple y menos calculado: los seguidores son quienes construyen y aportan al perfil de otros. El control y la manipulación sobre lo que cada uno desea mostrar se reduce, con el objetivo de aumentar la naturalidad y autenticidad de lo que se ve en redes sociales.

Pero, ¿cualquiera puede publicar cualquier cosa? Claro que no. Entre los controles de privacidad de la app, sobre los que día a día se trabaja, se establece que aquellos que están incluidos dentro del listado de amigos de la persona son quienes pueden postear en su página; caso contrario, el dueño de la misma tendrá la potestad de aceptar o no que se suba ese contenido. A su vez, el propietario de la cuenta posee la posibilidad de solicitar que se elimine esa foto en cualquier momento. Dentro de cada perfil, sumadas a esas fotos propias compartidas por conocidos, habrá una sección en la que se acumularán el contenido que esa persona haya subido sobre otros.

Otra medida interesante y original es la prohibición de utilizar la cámara frontal. De esta forma, sus inventores Alex y Austen Ma quieren regresar de cierta forma a los inicios de las redes, y que el énfasis vuelva a estar “donde debería haber estado todo el tiempo: la gente con la que estás”. Tampoco se cuentan los seguidores ni se puede comentar las publicaciones; solo están habilitadas las reacciones mediante emojis y se contabilizan las visualizaciones que ha cosechado cada “pop” (es decir, posteo).

A menos de un mes de su lanzamiento, la aplicación está disponible solamente para dispositivos con sistema operativo IOS, aunque se espera que pronto esté presente en la tienda de Android.

 

Natalia Schaller – 2°A Turno Mañana