La redención de los villanos

Con la llegada de Cruella a la industria cinematográfica, se comenzaron a tejer ciertas conjeturas acerca de cómo presentan estos villanos frente al público ¿Qué impacto poseen las películas al contar una historia?

En la infancia de varios niños se habrá plasmado una idea negativa y hasta de desprecio al ver ciertas películas animadas como «La Bella Durmiente», «Batman» o «101 Dálmatas». Estás sensaciones seguramente tenían lugar al ver a villanos icónicos como Maléfica, El Guasón o Cruella de Vil, a los que todos miraban con el ceño fruncido.

 

Sin embargo con un perspectiva más adulta y comprendiendo mejor el mundo que nos rodea, actualmente las personas que de niños deseaban que los villanos caigan al abismo, hoy les extenderían la mano. Con la llegada de esta trilogía de los antihéroes, la gente ha empezado a conocer las razones de sus motivos “malignos” contra la sociedad, pero ¿Cuáles son las similitudes que conectan a estos personajes? Acá repasamos la historia de ellos y las comparaciones posibles de establecer.

 

El pasado 28 de mayo ha llegado a las pantallas de la plataforma Disney Plus la película Cruella, protagonizada por las ganadoras del Oscar Emma Stone y su archirrival Emma Thompson, el film relata la vida de Estella una niña que se siente incomprendida en el mundo y aspira a aires de grandeza como diseñadora de moda. Sus planes cambian tras la repentina muerte de su madre adoptiva y desde ese momento encuentra una nueva familia en 2 niños huérfanos al igual que ella, Gaspar y Horacio quienes serán sus amigos y laderos a lo largo de su vida. Su plan al descubrir que quien ocasionó la muerte de su madre adoptiva fue la Baronesa (su madre real) desatará en una inminente lucha de poderes en el mundo de la moda buscando prevalecer una sobre la otra.

Emma Stone encarnando a la emblemática villana, Cruella de Vil. (FOTO:Marca)

 

 

 

 

 

 

La película ha traído consigo múltiples críticas de las personas, que ven con malos ojos el acto de colocarles una aureola a aquellos personajes que poseen cuernos, una tendencia que inició la remasterización de Maléfica y hoy continúa con Cruella. Empero las empresas cinematográficas se defienden alegando que ningún villano ha perdido su maldad o su esencia, sino que mediante las películas todos descubren sus razones de su forma de ser.

Angelina Jolie en la piel de Maléfica, una villana traicionada y con cierta compasión. (FOTO: 20 Minutos)

 

 

 

 

 

 

 

Los rodajes se han caracterizado por coincidir en que los causales que empujan a los villanos a poseer aquella personalidad malévola es responsabilidad de la sociedad. A Maléfica la ha traicionado su supuesto “verdadero amor”, el Guasón ha debido soportar risas y burlas ajenas para luego apropiarse de las mismas y volverlas parte de su ADN, mientras que Cruella se vio orillada por un deseo de venganza y desprecio por el lado de su verdadera madre y el destrato recibido de sus compañeros en la escuela.

Joaquín Phoenix interpretando el papel del Guasón, dicha actuación le valió un Oscar en 2019. (FOTO: Depor Play)

 

 

 

 

 

 

 

Estas afinidades no buscan ser un justificativo para que cualquier persona actuara según sus tratos. Hay que recordar que una de esos villanos maldijo a una bebé inocente, otra tenía la intención de despellejar cachorros para convertirlos en un abrigo y el restante se puede definir como un anárquico desquiciado. Las películas no tienen el fin de ser una guía de cómo vivir o bajo qué contexto juzgar a alguien, hasta las películas de terror que pregonan ser basadas en hechos reales demuestran ciertas imperfecciones. Cada uno elige su camino. Héroe o villano, eso lo eliges tú.

 

Luciano Dos Santos 2ºA-TM